martes, 16 de junio de 2020

Amad a vuestros enemigos

martes, 16 de junio de 2020
Martes de la décima primera semana del Tiempo Ordinario

Dios, que ahora hace salir el sol sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos, al final de los tiempos enviará a sus ángeles para separar a los buenos de los malos como el pastor separa a las ovejas de las cabras, como se separa el trigo de la cizaña. 
A nosotros nos corresponde ahora imitar ese amor de Dios que ha enviado a su Hijo al mundo para que el mundo se salve por Él. En esto consiste el ser hijos de Dios perfectos en Cristo: en amar —o sea, en hacer el bien— a todos, también a los enemigos, y en rezar por todos, también por los que nos persiguen. 
El Hijo de Dios pasó haciendo el bien y murió perdonando a todos. Lo mismo han hecho los santos y a eso somos llamados: «sed, pues, perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto». 
Con todos y por todos rezamos «Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre». 


2020 June 16th, Tuesday
Tuesday of the eleventh week in Ordinary Time

God, Who now causes His sun to rise on the evil and the good, and sends rain on the righteous and the unrighteous., at the end of time will send his angels to separate the wicked from the righteous as the shepherd separates the sheep from the goats, as wheat is separated from tares.
It is now up to us to imitate that love of God who has sent His Son into the world so that the world may be saved by Him. This is what it means to be perfect children of God in Christ: to love,  that is, to do good to everyone, also the enemies, and in praying for everyone, also for those who persecute us.
The Son of God went around doing good and died forgiving everyone. The saints have done the same and to that we are called: "Be perfect, then, as your Heavenly Father is perfect."
With all and for all we pray 
"Turn then, most gracious advocate,
Thine eyes of mercy toward us;
And after this our exile,
Show unto us the blessed fruit of thy womb, Jesus."

6 comentarios:

  1. ... Bien dificil, padre , amar a su enemigo cuando éste sólo piensa en malograr nuestras condiciones de vida y destruir nuestra civilización con nuestras creencias de cristianos.
    Muy cordialmente,
    Emilien PASTOR (parroquiano lejano de San Miguel)

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  2. Amar a ese enemigo es desearle lo mejor: que se arrepienta y encuentre a Dios. :-) Un abrazo, amigo.

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  3. ... Si así es, me conviene porque lo que más deseo es que esa gentuza se civilize y se porte como cualquier honesto ciudadano. (Recuerdo que Saül era terrible antes de encontrar la fe en el camino de Damasco :¡ojalá encuentren el suyo! ). Un Abrazo y su bendicion, padre.
    Emilien

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  4. Me identifico con Emilien. Y se que lo que usted dice, don Javier, es lo que hay que hacer. Y ¡qué difícil se me hace muchas veces! ¿Cómo abrazar a quien te rechaza? Los caminos del Señor son inescrutables.
    Hoy estoy tristona. Perdón.

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  5. Bueno, mi doña. Jesús no habla de abrazar al enemigo (y ni siquiera al amigo) sino de amarlo. Desearle al enemigo lo mejor (que se convierta) y rezar por ello no es algo tan difícil. ¿No? El mismo Jesús dedicó a sus enemigos palabras más bien duras. Lo hizo porque los amaba. Amar no es abrazarse, besarse y decirse ternuras sino desear el bien del otro. :-)

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Es usted muy amable. No lo olvide.