Mostrando entradas con la etiqueta javier gomá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta javier gomá. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de junio de 2020

Penúltimo día en estado de alarma

viernes, 19 de junio de 2020
Sagrado Corazón de Jesús

9:00
Cita con Newman:
El 29 de septiembre de 1831, habló de los ángeles. Pensar en ellos, decía, nos mueve a la humildad porque nos recuerda qué poco sabemos del mundo creado por Dios y con cuánta reverencia debemos acercarnos al trono de Dios. «Recreémonos con estos pensamientos acerca de los ángeles (…) y tengamos buen cuidado de no convertir su contemplación en un mero sentimiento, en una suerte de lujo de nuestra imaginación. Este mundo es un mundo de esfuerzo y trabajo; Dios nos revela un atisbo del Tercer Cielo para nuestro consuelo. Mas si nos recreamos en esos pensamientos como si fueran el fin de nuestra existencia presente, y no nos esforzamos a diario en purificarnos para conseguir en el futuro disfrutarlos en plenitud, entonces se convierten en una añagaza del enemigo». 
Ceremonial de los obispos:
Más momentos destacados en la vida del obispo, en este caso del arzobispo: la imposición del palio (7.V). El obispo encargado por la Santa Sede de imponer el palio preside la celebración hasta el momento de la imposición. Sentado en la sede y con la mitra recibe de manos del diácono el palio y lo impone al obispo que está de rodillas ante él. En la oración que acompaña a la imposición se menciona su significado: «este palio sea para ti símbolo de unidad y y signo de comunión con la Sede Apostólica».

10:00
Salgo para Torremendo. He quedado con Antonio para ver el tejado que se cayó con las últimas lluvias. Wilder se une a la inspección. Hace unos días limpió una de las terrazas y hoy se ofrece voluntario para desescombrar y limpiar otra. Saludo a Javier que hoy no ha ido a trabajar. 
Wilder y yo volvemos a Torremendo. Hoy cumple cinco años su hija Camila. Celebro la misa de doce y media con el Canon Romano mencionando entre los vivos a Camila y a Laura que pide oraciones desde los EEUU y, entre los difuntos, a Mercedes y a Alberto. 
Después de misa Teresa se ofrece para lavar un alba casulla. Es de fibra sintética y en la etiqueta dice, en italiano, que por nada del mundo debe lavarse con agua y que se limpie en seco. Teresa dice que vaya bobada y que la va a lavar con agua fría sin centrifugado. Le digo que me parece estupendo. Joan me enseña una foto de Laura. Se la ve feliz. Llega Mari para limpiar la iglesia y le digo que hoy cumple cinco años Camila. Me pregunta que quíen es Camila y se lo explico. No da crédito a Wilder cuando él le explica que tiene dos hijas porque a ella le parece muy joven. No da crédito a Wilder cuando él le dice la edad que tiene. Como los dos son de Medellín se ponen a hablar de sus cosas. Grabo un video de felicitación para Camila procurando usar expresiones que a mi me parecen muy colombianas: «Buenos días, mija, Camilita. Vea: soy el Padre Javier. Le mando mi felicitación desde España. Estoy acá con su papá que las quiere y las extraña mucho, ¿oyó? Ya su papá me contó que es usted una princesita muy linda y muy buena. Que Dios me la bendiga y que la Virgencita me las proteja a todas, ¿oyó? ¡Mejor dicho! Adiós Camilita, feliz cumpleaños». Mando el video a Wilder. Se emociona un poco: «Mejor dicho, Padre. Me emocionó su felicitación. Yo sí soy muy sensible, vea». Dejo a Wilder arreglando un ventilador y me voy a mis cosas. Me llama el cura del Pilar del la Horadada para recordarme nuestra cita del próximo martes. Escribo al cura de Los Montesinos para confirmar que iré a celebrarle las misas del 30 de junio y del 1 y 2 de julio. Me escribe Antonio para recordarme que el bautizo de su hijo en Crevillente no es mañana, como había ido diciendo yo por ahí, sino el sábado 4 de julio. Le agradezco el recordatorio y corrijo mi agenda para mañana y para el 4 de julio. 

14:00 
Vuelvo a la iglesia para recoger a Wilder. Nos despedimos de Mari, nos vamos a comer y hacemos planes para la tarde. Estamos haciendo planes para la tarde cuando llama un penitente. Que si puedo estar en San Miguel a las siete. Que sí.
15:00
Wilder vuelve a la iglesia para seguir arreglando cosas y yo a lo mío. 

18:00
Me voy con Wilder a Torremendo. Hacemos un plan de desescombro, limpieza y reordenación de muebles en la casa parroquial y vuelvo a San Migel.

19:00
Llego a San Miguel justo a tiempo para abrirle la iglesia al penitente. Encuentro la casulla que ha lavado Teresa y que, según la etiqueta, no se podía lavar, lavada y perfumada y colgada en la sacristía. ¡Qué bien!

19:30
Fracasología.
Roca Barea habla de las hambrunas provocadas en Irlanda y en la India por el sistema colonial británico. 
En el capítulo 8 se dedica a estudiar cómo la historiografía del siglo XIX contribuye a consolidar la Leyenda Negra sobre Españita. La intolerancia religiosa, por ejemplo, que ha sido un fenómeno universal acaba percibiéndose como un rasgo exclusivo de los católicos españoles. «Los historiadores franceses no hablan de su Inquisición. No queda bien». En los países de mayoría protestante no hay Inqusición pero hay «leyes civiles perfectamente vigentes durante siglos, y no están ocultas, para condenar la disidencia religiosa. En muchas ocasiones más agresivas e inhumanas que las que existían en territorio católico». 
Dedica un apartado a los judíos, minorías perseguidas en toda Europa. Según la Wikipedia, en versión francesa, fueron los ilustrados —franceses claro— quienes denunciaron esa persecución. Roca Barea lo pone en duda con sabrosas citas de Voltaire y siguiendo la pista al antisemitismo frances antes y durante la Revolución Francesa, en el periodo del Terror, con Napoleón y has la Segunda Guerra Mundial. Luego pasa a revisar el tema del antisemitismo en el sacro Imperio Germánico antes y después de la Reforma protestante. Y no olvida que durante siglos, el antisemitismo europeo consideraba a todos los españoles como infectados de judaísmo. A pesar de todo ello la historiografía del siglo XIX en adelante pinta las cosas de manera que «parece como si España demostrara su naturaleza bárbara y cerril en no haver sido capaz de integrar las minorías mora y judía, como si todos los demás sí lo hubieran hecho». 
Un poco de Dignidad.
A la paletada de cal de Roca Barea, añade Gomá la de arena. «Mientras fuera de nuestras fronteras hay europeos que impulsan la nueva empresa capitalista (…) el español, que hizo la Reconquista en el Medievo subido a un caballo, tiene la tentación de no bajarse de él y seguir sobre la cabalgadura durante la Edad Moderna». Pero, a renglón seguido, advierte que llamando la atención sobre ese anacronismo español no pretende «ignorar los méritos sobresalientes acumulados por nuestro país en ese mismo periodo ni su capacidad de anticipación en tantos aspectos decisivos». Con todo el triunfo de la burguesía en Europa —y con ella el de ese modo de vivir cuyo ocaso describe Zweig en “El mundo de ayer”— no tiene en España la misma magnitud. «Sufrimos las consecuencias de carecer de una clase media educada, pragmática, pactista, templada en sus juicios y actitudes y promotora de una tupida trama de costumbres cívicas». ¡Ay! Se llega así, después de una guerra, «al anacronismo de una dictadura en el corazón de Europa de la segunda mitad del siglo XX». 
«Tarde pero bien» es el título del último capítulo de Dignidad. Durante la Transición «acabó prevaleciendo un insólito espíritu de concordia». Si, formalmente, fue «una transición de la ley a la ley (…) atendiendo a su contenido (…) fundó un nuevo demos político edificado, por primera vez, sobre la amistad cívica entre los ciudadanos». En fin, tarde —porque ya en todas partes «empezaban a hacer ensayos contraculturales de posmodernidad»— pero bien, en España «culmina definitivamente nuestro larguísimo, interrumpido y sinuoso proceso de modernización». FIN. 

lunes, 15 de junio de 2020

Parroquia en fase 3 (1)

lunes, 15 de junio de 2020
Santa María Micaela

Cita con Newman:
En la fiesta de san Mateo de 1835 Newman advertía contra el peligro de las riquezas, y no solo contra el amor a las riquezas sino contra el peligro que supone su posesión. 
A Israel no se le ha dado «imagen alguna de Dios que no sea este mundo creado». Sabe que ha de ganar el pan con el sudor de su frente y, después del esfuerzo, recibe esta bendición: «anda y come tu pan con alegría, y bebe tu vino con buen corazón, que Dios ya se ha complacido en tus obras». Los mismos apóstoles habían sido educados en la idea «de que las riquezas eran una de las principales recompensas que Dios otorgaba a quienes amaba». 
Jesús en cambio se lamenta por los ricos «porque ya habéis recibido vuestro consuelo». Y ese consuelo se opone al consuelo que ofrece el Espíritu Santo que cancela la maldición original. No es que trabajar ya no cueste sino que el discípulo puede vivir sin preocuparse por el qué comerá o qué beberá si busca ante todo el Reino de Dios y su justicia porque se le ha prometido que lo demás se le dará por añadidura mientras el rico, atareado por la compra del campo o del la nueva yunta de bienes, rechaza la invitación al banquete. 

Ceremonial de los obispos:
Otro momento destacado en la vida del obispo es el de su recepción en la catedral (7.IV). Si lo recibe el metropolitano, sale a la puerta de la iglesia y allí lo presenta a la primera dignidad del cabildo y luego preside la procesión de entrada y ocupa la sede para pedir que se lean las Letras Apóstolicas. Una vez leídas invita al obispo a ocupar su cátedra.
Si no lo recibe el metropolitano ha de hacerlo la primera dignidad del Cabildo o, si no hay Cabildo, el rector de la iglesia. Después de rezar ante el Santísimo, se revisten en la sacristía. Al comenzar la Misa se leen la Letras Apostólicas y, omitido el cato penitencial, se recita o canta el Gloria.
A partir de ese momento en todas las misas que se celebren en la diócesis se nombra al obispo. 

A las once llega Teresa con una bolsa de fruta para Wilder y Javier. A las once y media me voy a Torremendo para buscar a Wilder y Javier. Dejamos a Javier en San Miguel y Wilder se va a comprar pegamento para arreglar un ventilador. 

A las doce y media, cuando empieza la misa, somos diez. A la una menos cuarto somos trece. Ha venido David. Después de misa me dice que quiere hablar conmigo un día de esta semana. Ya se ha leído la mitad del Catecismo de la Iglesia Católica. Tiene alguna duda que desea aclarar. Quedamos para el jueves. 

Después de misa, mientras Wilder arregla el ventilador, escribo la homilía y mando la traducción a Joan para que la corrija. Luego me voy a comer con Wilder. Después dejamos el coche en el taller para que le cambien las ruedas de atrás. Volviendo del taller nos encontramos con Inma que nos invita a entrar en su flamante gestoría. Está muy bien. Wilder va a la iglesia para hacer arreglos y yo voy al despacho para preparar dos expedientes matrimoniales. 

Mensajes:
De Juana María. Que espera respuesta sobre el día de la boda. 
Del taller. Que ya está listo el coche y que son 160 dólares.
De un ser humano que necesita superurgentísimamente una partida de bautismo de su churumbel. 
Del Banco de Sabadell. ¿Que me regalan mil dólares? No que me han cargado cincuenta y un dólares con cincuenta centavos por la gasolina que he puesto en Global Oil. 
Llamo a Wilder. Que Javier Molina (me he aprendido el apellido) ya ha llegado. Nos vamos a recoger el coche. En el taller no puedo pagar con tarjeta. Me toca ir al banco y volver al taller. Llevo a Wilder y a Javier a Torremendo. Wilder está contento porque le han ofrecido un empleo y puede empezara trabajar la semana que viene. Me enseña el trabajo que ha hecho pintando el patio, el despacho y la escalera de la casa parroquial de Torremendo. Muy bien.
Vuelvo a San Miguel para meditar con Llamados a la vida de Jacques Philippe. 
Vísperas. Inmense caeli conditor de san Gregorio Magno. 

Ya está, ya estoy en casa. Ahora un poco de Dignidad.
Javier Gomá cita a Lewis: La amistad «no tiene valor de supervivencia; más bien es una de esas cosas que le dan valor a la supervivencia». Para proponer su ideal de una amistad universal o de una república de amigos, Gomá sigue a Aristóteles para quien «la concordia parece ser una amisyad civil». Si esa concordia se extiende, y en la medida en que se extiendia, no hará falta la imposición de otra ley. 
Estudia Javier Gomá el acceso de Occidente a la modernidad y la variante española que resume así: «tarde pero bien». Y sonrío al pensar que por cada pala de cal de Roca Barea, Javier Gomá va a echar una de arena. 
Solo con la Transición de los años setenta y la consolidación de la democracia entró España en «la mayoría de edad como país moderno». Aunque no cita a Ortega advierte con él de un peligro: sin educación tendemos a pensar que los frutos de la civilización son, en realidad, frutos naturales y que basta con alargar el brazo para apropiárselos porque, sin educación, no somos conscientes del esfuerzo y del sacrificio con el que se ha levantado el edificio de esa civilización. 

Y un poco de Fracasología:
Sobre el colonialismo inglés y el libre mercado escribe Roca Barea: «La expansión colonial inglesa del siglo XIX se sostiene sobre dos pilares básicos: el control maltusiano de la población y la promoción teórica del libre mercado. La primera (sic) dio como resultado tantos millones de muertos que jamás acabarán de contarse, y a segunda (sic), un gigantesco empobrecimiento de todos aquellos que, leyendo libros, se creyeron la teoría y no tuvieron la precaución de contrastarla con la práctica económica de aquellos que la crearon». 
Luego explica la diferencia entre el Imperio español, que protegía su comercio en bloque y propició la creación de riqueza en América, y el Imperio Británico que protegía el comercio de Inglaterra a costa de sus colonias. Hasta que las elites criollas y españolas se creyeron lo que escribían y no hacían los teóricos ingleses sobre el libre mercado. Inglaterra dedicó sus esfuerzos durante el siglo XVIII acabar con el gran mercado hispanoamericano y, durante el siglo XIX, a defender su monopolio. 
El apartado termina con la denuncia que hizo Edmund Burke en el Parlamento británico sobre la situación en la India: «La invasión tártara fue dañina, pero es nuestra protección lo que destruye la India». 

Y hay que terminar Los Persas de Esquilo. 
Después de llorar por las noticias del mensajero, la reina se retira para hacer una ofrenda a los dioses. Queda el coro lamentándose:
El Asia entera gime,
privada de sus hombres.
¡Jerjes se los llevó, ay, ay!
¡Jerjes los ha perdido, ay, ay, ay! 
Vuelve la reina y pide al coro que conjure el alma de Darío. El coro obedece y, a sus conjuros, aparece la sombra de Darío y pregunta:
¿Qué nuevo mal gravita sobre Persia? 
Cuando la reina le dice que el imperio persa ha sido aniquilado, la sombra sigue preguntando: 
¿Fulminado de peste o por guerra intestina? 
Sigue el diálogo y la reina pide consejo. Darío dice que los persas no deben tratar de invadir el suelo de Grecia porque la misma tierra protege a los griegos y matará de hambre a los soldados. Aconseja a la reina que se prepare para recibir a Jerjes, se despide de los ancianos y vuelve a la región de las sombras. 
Entonces llega Jerjes. Lo que sigue, hasta el final de la tragedia, es un diálogo entre el rey persa y el coro. 
Las primeras palabras de Jerjes son:
¡Io!
¡Ay de mí, qué destino,
que imprevisto destino
me ha tocado!
Y las primeras del coro:
¡Ototototoi!
¡Mi rey, mi pobre hueste!
Y sigue el coro lamentándose por la juventud que el rey ha amontonado en el Hades. 
Han muerto, sí, sin gloria.
Las últimas palabras del coro a Jerjes:
Te escoltaré con lúgubres gemidos. 
Lentamente van abandonando todos la orquestra y acaba la tragedia de Los persas. Muy bien.

En Libertad bajo palabra, viajo con Octavio Paz a la India y me quedo prendido a esta imagen de Mutra:
…las buganvilias rojas negras a fuerza de encarnadas, moradas de tanto azul acumulado… (p. 211)
¡Es verdad!

viernes, 29 de mayo de 2020

Parroquia en fase 1 (18)

viernes, 29 de mayo de 2020
San Pablo VI

Anoche murió Aurelia. La enterraremos maña en Torremendo. D.E.P.

He quedado a las once con Concepción. El hermano coronavirus interrumpió nuestras catequesis en su casa pero no nos rendimos. Vamos a hacer una lista de difusión de wasap y enviaré las catequesis en audio. 

12:30
Misa de doce y media. No he contado cuántos hemos sido y no recuerdo quienes han venido. Joan, Teresa y Jeanette sí que estaban. 

17:00
Después Teresa me ayuda a preparar el funeral.

18:00
Funeral de Aurelia. Asisten su marido, José, sus hijos, Jose María y Marisol, su yerno Emilio y unas veinte personas más. Teóricamente solo podríamos admitir a quince personas. A lo mejor solo eran quince. 

18:30
Teresa se queda recogiéndolo todo mientras voy al cementerio de Torremendo. Bendigo la sepultura, rezamos un responso y nos despedimos.

19:15
Vuelvo a San Miguel. Simon me está esperando. Necesita la añrgadera para cortar las baldosas que va a poner en el umbral del planchero y del comedor de Cáritas. Me enseña la ventana de la sacristía que estaba echa una pena y está como nueva. Propone pintarla color café con leche por fuera —a juego con las puertas del planchero, del garaje y del comedor— y de blanco por dentro, a juego con toda la sacristía. Me parece estupendo. 

19:30
Pongo la homilía en el blog y chateo con Mim que, amablemente, ha corregido la traducción. 
Javier me ha dejado un mensaje. Al parecer un joven uruguayo ha venido a trabajar a Españita pero la persona que lo iba a alojar le ha fallado. Quieren saber si puede alojarse en la parroquia. Le llamo y no contesta. Le dejo un wasap. 

20:00
Me preparo una infusión de manzanilla y anís y me pongo a escribir esto. 
Me llama Javier. Quedamos en vernos dentro de una hora para llevar a su amigo a Torremendo. 

20:30
Leo el artículo sobre Newman que Jack Valero publicó hace un año en La Vanguardia y que ayer me mandó PDG. Se titula Amor de hombre, es estupendo y acaba así: «San John Henry Newman pasará a la historia como un gigante intelectual con un legado que tardaremos décadas en entender con la profundidad debida. Pero cuando sea canonizado, el nuevo santo también nos recordará uno de los frutos más valiosos del celibato sacerdotal bien vivido: el poder amar a muchas personas –una a una– muy intensamente, con un amor casto, desinteresado, de amistad, de servicio, de entrega total de sí». 
Pues ya está canonizado. 
20:42
Me llaman Javier y Michelle y nos vamos a Torremendo. Me presentan al amigo uruguayo que también se llama Javier. Lo acomodamos en la casa parroquial de Nuestra Señora de Monserrate. 

21:40
Vuelvo a casa y me preparo una cena ligera. 
La tercera parte de Dignidad se titula En la esfera pública. Y empieza con una errata monumental así: «El primer apartado de este libro presentó la amistad como una cualidad del individuo que le hace acreedor de un respeto universal». Y a mí me da que donde dice «amistad» debería decir «dignidad». 
El primer capítulo de esta parte propone adoptar la amistad —ahora sí—como modelo de ciudadanía que concierta personas de igual dignidad. 
Precisamente el artículo Amor de hombre trata de la amistad que san Juan Enrique Newman supo trabar con muchas personas. 
Para los clásicos «la amistad representa el ápice de la sociabilidad humana». 

Twardowsky
Y aquí, otra vez, esta preciosa oración:
¡Oh Dios, a Quien hoy no veo,
pero a quien veré algún día!
Me acerco a Ti como un parado,
me pongo en la cola
y Te pido amor como si Te pidiera un pesado trabajo.

jueves, 28 de mayo de 2020

Parroquia en fase 1 (17)

jueves, 28 de mayo de 2020

8:30
Voy hacia la iglesia y un señor viene hacia mí. Me saluda cortésmente, le devuelvo el saludo y me pregunta que si puedo celebrar la Misa por sus padres. Le digo que sí y tomo nota de sus nombres. ¿Cuánto debo? Le digo que no debe nada y que, si quiere dar algo, que Dios se lo pague. Insiste. Le digo que el estipendio está fijado en diez —10— euros. ¿Por cada uno? No, es el estipendio máximo que un sacerdote puede cobrar cada día por la Misa. Saca treinta euros de la cartera y me ruega que celebre tres Misas por sus padres. Digo lo que decimos siempre los mendigos: «Que Dios se lo pague». 

10:00 / 10:30
Viene María José. Enterramos a su madre, Josefa, el domingo pasado. Hablamos de Josefa —que fue cartera— y de su marido que fue salinero, sindicalista y concejal de San Miguel. Celebraremos la Misa por ella el domingo.

10:30 
Oficio de Lecturas y Laudes.

11:00

Preparo y traduzco la homilía. Envío la traducción a Sidmouth. 

11:30
Llegan Teresa y Joan. Teresa se va al despacho de Cáritas, Joan a la sacristía y yo a leer a Newman.
Las quince páginas del sermón de la Santísima Trinidad de 1834 habría que leerlas, releerlas, subrayarlas, resumirlas, ampliarlas, analizarlas comentarlas y editarlas en un libro de oro para regalarle un ejemplar a cada obispo, sacerdote y diácono. 
La idea fundamental es que la fe se nos da en depósito para que la transmitamos íntegramente y que no es algo vago sino algo perfectamente definido. Por ella «debe luchar hasta el más humilde miembro de la Iglesia». 
Algunos dirán que todo «puede reducirse a una sola proposición: Dios es amor. Las demás noticias de su gloria insondable (…) no son más que modificaciones de esta expresión. Esto les lleva a negar, primero, la doctrina del castigo eterno porque no casa con esa idea del Amor Infinito. Luego, transformando expresiones como «la ira de Dios» en figuras retóricas, niegan la idea de Expiación como la verdadera reconciliación con sus criaturas de un Dios al que se ha ofendido. También sostienen que la verdadera finalidad de la revelación del Evangelio es meramente práctica y por tanto las doctrinas teológicas son enteramente innecesarias, puras especulaciones, un estorbo para la religión. (…) O dicen que el fin principal del Evangelio es la unión de los corazones en el amor de Cristo y de unos con otros y que, por tanto, los credos no son más que trabas para las almas que han recibido el espíritu de adopción. (…) Otros, en cambio, hacen descansar todo el peso del Evangelio en la doctrina de la Expiación y la Santificación. Y otros hacen de la Justificación por Fe el único punto cardinal que abre y cierra las puertas de la vida». 
Newman dedica el resto del sermón a insistir en la importancia de guardar íntegro el depósito de la fe con sus fórmulas y a recordar que todo lo revelado se nos ha dado como alimento y luz. 
Magistral. 

12:30
Misa. Somos diez.
Han venido: Gloria y su hermana Rita, Carmela y Encarnita, Teresa y Joan, Carmen, Rosario y Jeanette. 
Ofrezco la Misa por Soledad y Alfonso. Encomiendo a PDG que me ha mandado esta mañana un wasap desde Montevideo. 

13:00
Me despido de las feligresas en la puerta. Le digo a Encarnita que la hemos echado de menos y me cuenta que su nieto, que nació hace tres meses, lleva dos —media vida— sin verla, por el coronavirus, y que ahora se lo dejan todos los días para recuperar el tiempo perdido. 
En la sacristía Joan me dice señalándose la lengua: «Tú has olvidado mí», expresión inglesa que significa: «No me has dado la comunión». Reparo mi olvido. 
Llega un penitente y me pide que escuche su confesión. 

13:45
Las correcciones de Mim desde Sidmouth llegan justo a tiempo para que yo pueda poner la homilía en el blog antes de…

14:00
…ir a recoger la comida a casa de doña Nati. Como Simon no ha dado señales de vida hoy y no me abre la puerta, se queda sin comida. 

14:30
Un viento impetuoso detiene el vuelo de las aves, agita las palmeras de la plaza y la bandera de España que tiene Corrina en su azotea, se cuela por mi ventana, levanta las cortinas y cierra con estrépito la puerta del pasillo. Las cortinas, en su exaltación, tiran al suelo varios libros de la estantería y el cielo se cubre de nubes oscuras. 
Salgo de la cocina para cerrar la ventana y observo que los pájaros se han zampado todo el grano que les puse ayer y que no era poco. Pongo más grano, cierro la ventana y sigo limpiando la cocina mientras oigo The Rose, cantado por The Kings Singers en un video que me ha mandado Mim desde Sidmouth. 
Luego pongo a hervir el agua, saco dos bolsitas de té y me acomodo para reposar trasteando en mis RRSS. 
15:30
Misterios de luz. 

15:50
Voy a la iglesia para visitar al Santísimo y hacer la oración de la tarde. Pero, antes, paso por casa de doña Nati para devolverle sus corotos. 

17:00
Decenario al Espíritu Santo: el fruto de la Fidelidad.

18:00
Exposición del Santísimo.

18:10
Nona y Vísperas.

18:30
Bendición con el Santísimo.

19:00
Twiter arde con el espectáculo de la llamada «Comisión para la reconstrucción» o algo así. Patxi López, el presidente, reconce por la tarde que no estuvo a la altura por la mañana y ruega a los comisionados que dejen de insultarse y se ponga a trabajar. 
Tiendo la ropa.
Me perparo una merienda-cena.

Fracasología
Roca Barea le da un repaso al indigenismo: «Los indios no se sintieron en general ni representados ni incluidos en las nuevas repúblicas. Mientras las poblaciones indígenas, que viven en su mayoría en condiciones de marginalidad, estén entretenidas clamando contra Colón y los conquistadores no mirarán con ojos críticos a sus gobernantes de aquí y ahora». 
Luego le da un repaso al victimismo criollo: A los que lloriquean porque los botánicos no respetaron los nombres indígenas de las plantas «y aplicaron el sistema de Linneo» los consuela recordándoles que en su pueblo —que es El Borge (Málaga)— hicieron lo mismo y empezaron a llamar Forficula auricularia a la tijereta de toda la vida. Y a los que lloriquean porque en México se ordenó arrancar vides y olivos los consuela diciéndoles que en 1985 «media España estaba arrancando viñas. Era la política agraria de la CEE». Y los anima a replantar las viñas como hicieron en su comarca —la Axarquía— que ahora produce más y mejor vino que nunca. En fin que viene a decirles que menos lloriqueos. Ella lo dice mejor. «Si apetecía y apetece tener vino mexicano, ha habido doscientos años para plantar viñas». 

Dignidad
«Podría ocurrir que elevar la literatura no sea al final un quehacer meramente literario y necesite la contribución de un impulso exterior de naturaleza moral». 
Aquí cita Javier Gomá al retórico griego Longino para quien «no es posible que aquellos que han tenido toda su vida hábitos y pensamientos bajos y propios de esclavos realicen algo digno de admiración y de la estima de la posteridad». 
Aquí andamos —concluye— «a la espera de un maestro retórico que devuelva a nuestra lengua la dignidad de gran estilo que un día tuvo y luego perdió». 

Busco a Twardowski y no lo hallo. Recuerdo que ayer lo dejé en mi mesilla de noche. Nada. ¿En la cocina? Nada. ¡Mira! ¡Debajo del teléfono! 
Tengo poco de franciscano y, aunque me agrada —porque es poética y agradable— esa ¿ingenua? simpatía hacia los animales y las plantas que exhibe Twardowsky, lo que me desarma y me rinde es su Ciencia poética y teológica o como se diga. Por ejemplo en Ovejas entre lobos empieza con unos versos que harían las delicias de los animalistas:
¡Vaca, que permites que te ordeñe tantas veces!
¡Todos vosotros, conejos, martirizados para que enfermemos según las normas!
Y sigue así, doliéndose de todo bicho viviente, hasta que alumbra el verso clave:
¡Verdaderos cristianos, bautizados con sangre y no con agua del grifo,
que andáis como ovejas entre lobos!
Y, abierto ya el torrente con la clave de la Ciencia poética y teológica que es la de los humanistas y, sobre todo, la de los santos, me desarma y me rinde su confesión:
Siento vergüenza ante vosotros cuando corro de mí mismo a mí mismo
cuando pongo mala cara ante el sufrimiento inocente,
cuando, frívolamente serio, 
pido cita hasta con tres médicos para escapar de la muerte, 
cuando no quiero ser pan molido en manos de Dios. 

lunes, 18 de mayo de 2020

Parroquia en fase 1 (7)

lunes, 18 de mayo de 2020
San Juan I, mártir

7:00
El Papa celebra coram Deo en el altar de San Sebastián donde está enterrado Juan Pablo II cuyo centenario de nacimiento conmemoramos hoy.

8:00
¡Oh! ¡La vela del sagrario se ha consumido!

10:00
Wasap de don Paco Román: «¿Comemos?». Quedamos a comer en Los Montesinos a las dos. 

10:29
Wasap de Joan: I think I have slipped a disk. I cant walk. Sorry, Father.

11:00
Cita con Newman en la fiesta de los santos apóstoles Felipe y Santiago. Testigos del evangelio, 1834. Enviados por Dios «para atrapar a la razón y premiar la fe». Distingue dos «escuelas»: a la de los gentiles pertenecerían «san Lucas, san Clemente y otros seguidores de san Pablo»; a la de la circuncisión san Pedro, san Juan, Santiago —obispo de Jerusalén— y san Felipe. Parecía que el cristianismo acababa con la Ley pero, en realidad, la llevaba a su cumplimiento. Como había anunciado Isaías —«Yo tenderé mi mano a las naciones»— la Alianza se propagaría y alcanzaría a los gentiles, aunque bajo su forma cristiana. 
Hay diferencias de escuela, no de doctrina. San Pedro reconoce que en las cartas de san Pablo «hay algunas cosas difíciles de entender» y Santiago matiza la doctrina de san Pablo sobre la preeminencia de la fe. 
Santiago es obispo de una sede, san Pablo funda iglesias pero nos las gobierna y «habla muy seriamente de la abolición de la Ley judía y de la admisión de los gentiles en la Iglesia». A pesar de todo, los contenidos del Nuevo Testamento no se pueden dividir en dos escuelas. La carta a los Hebreos habla de la Ley como de algo cumplido en Cristo y no sustituido sin respeto alguno. Las epístolas a Timoteo y Tito contienen exhortaciones morales y, en los Hechos, san Pablo aparece como discípulo de los que habían asistido al ministerio público del Señor. 
A diferencia de Simón el Mago, que se llamaba cristiano y se exaltaba a sí mismo, san Pablo vive en Cristo y entiende que, tanto él como los otros apóstoles, no son sino servidores. 

12:00
Llega Teresa. Hay que preparar la Misa. 

12:30 
Misa de doce y media.

13:15
Veo las correcciones de Mim y pongo la homilía en el blog. Mando las catequesis de Cotelo. Me voy a comer con don Paco. Desde hace dos meses ninguno de los dos se ha sentado a comer con otro ser humano. 

16:15
Visita al Santísimo en San Miguel. Hay que mirar fijamente al sagrario escuchando una meditación que me han mandado. ¡Muy bien! Hay que rezar vísperas. 

17:00
Novena a Santa Rita. 

17:30 
Hay que rezar el rosario y poner orden en la casa. El otro día aparecieron en la cocina dos bolsas de almendras caducadas en marzo de 2014. Revisión a fondo de los armarios de víveres. 

20:00
Muy bien. Ya basta de limpieza. Hay que archivar cartas del banco y echarle un vistazo al correo y llamar a Lorena. 

21: 48
Habrá que leer algo ¿no? 
Javier Gomá diserta, con estilo elevado, sobre el estilo elevado: arte sin afectación. O, digo yo, elegancia sin afeites. Dignificar la lengua vulgar fue, en Italia, el propósito de Dante, de Petrarca y de Boccacio. En el siglo XVI las lenguas vulgares ya están preparadas para tratar y traducir lo más sagrado: la Biblia. Esas traducciones se convirtieron «en el modelo canónico del estilo elevado» de cada nación. En España la lengua castellana, que se ha ido dignificando desde la Gramática de Nebrija, encuentra en Fray Luis de León su cultivador más insigne. Y ahí lo dejo. 

Un poco de Petit. 
(…)
Libre de ser eco,
al fin, la voz se alza
(…)
¡Mira! Un poema dedicado a Enrique García Máiquez.