Incluso ahogándome en la estela de don EGM oso dar mi versión del Epigrama 137.
Danos, Señor, lo bueno
aunque no lo pidamos.
Y, aunque recemos mal,
aleja de nosotros lo que es malo.
Danos, Señor, lo bueno
aunque no lo pidamos.
Y, aunque recemos mal,
aleja de nosotros lo que es malo.