lunes, 15 de julio de 2024

Diario. Domingo, 14 de julio de 2024

 San Miguel de Salinas

domingo, 14 de julio de 2024


7:00

Abro la iglesia. 

Oficio de lectura y laudes.

Meditación.  

8:00

Joaquín está preparando la terraza del JJ. ¿Qué tal si me tomo un café con leches? El JJ está cerrado. Voy a la panadería y me encuentro con Francisco. Pido un café con leches, me regalan un bizcocho maravilloso, invito a Francisco que también ha pedido un café. Francisco me dice que se alegra mucho por Iván, el Belga, que ya tiene trabajo y coche. Dice que está seguro de que Dios le va a hacer justicia, porque es un Dios defensor de los pobres. Yo le ofrezco un poco del bizcocho que me han regalado pero no puede probarlo porque tiene azúcar en la sangre. Mientras me tomo el café, Francisco me cuenta que, cada día, cuando se levanta, se encomienda a Dios. Como no puedo comerme todo el bizcocho que me han regalado, envuelvo en una servilleta lo que sobra, para llevárselo a Iván, el belga. Francisco que me cuenta que, hace muchos años, una monja le dijo que tirar la comida es pecado. Me dice que esa enseñanza se le quedó grabada. Nos despedimos. 

Dejo el convoluto con el bizcocho en una silla de los locales. Cuando Iván salga, no podrá dejar de encontrarlo. 

Vuelvo a la iglesia porque hay que poner orden. Por allí siguen, en los rincones, las sillas de las primeras comuniones. Las apilo en la puerta para que  Iván las lleve a los locales.  

Hay que poner orden también en la sacristía. 

9.15

Salgo para Torremendo. 

9:30

Saludo al archidiácono y voy al confesonario. Una señora inglesa pide permiso para acercarse y me cuenta que la han operado de un cáncer en los labios. Me muestra una pequeña cicatriz. Pide una bendición. Pido la bendición de Dios para los dos. 

10:00

Primera misa. Al final salgo a la puerta para despedirme de la congregación. El archidiácono sale pitando porque tiene un entierro en Torrevieja. Juan Pedro me pide el contacto de Mavi. 

11:00

Vuelvo a San Miguel. 

11:15

Tercia. 

Lectutra de los Sermones Parroquiales de Newman. 

Pongo una lavadora.

Voy a la iglesia, saludo a Joan y me siento en el confesonario. 

Lectura del Evangelio de San Mateo. 

Veintitantos wasaps. Rosario: que no olvide las velas cuando vaya a La torre. Leo y comparto un artículo de AZV. 

Un penitente. Muy bien. 

12:30

Segunda misa. Me ayuda Samael y, al final, salimos a despedirmos de la congregación. Invito a Maribel —la hija de Mariana— a acompañarme a la sacristía y le regalo una bolsa de ositos de Haribo. 

Invito a Joan a comer conmigo. Acepta. Llamo  a El cucharón: que si tienen una mesa para dos a las dos y cuarto. Que sí. Que me la reserven. 

14:15

Joan y yo comemos en El Curachón. Me da noticias de Nick, que está en Colorado Springs. Me da noticias de Matt, que está en Coventry. Me da noticias de Laura, que está en Madrid. 

16:00

Volvemos a San Miguel. Dejo a Joan en su coche. De debajo de su coche salen cuatro gatos —se diría que la estaban esperando— y Joan los acaricia. Luego saca del maletero de su coche algo que no puedo ver y les da de comer. 

Yo voy a la iglesia, aparco el coche y hago la visita al Santísimo. 

Pongo una lavadora. 

Me llama Silvia J desde Chile. Quier saber algo de su hermano. Yo solo sé que ha vuelto a casa. Estoy esperando que me llame. 

Me entrego a la lectura de los poemas de Fernando López de Artieta. Son un poco goliárdicos, o algo así. 

17.30

Tiendo la ropa. 

Voy a la iglesia para mirar fijamente al sagrario. 

Vísperas. 

18:45

Me tomo una loncha de queso con mermelada. ¿Sin pan? Sin pan. Recojo todo y salgo para Torrevieja. 

19:25

Después de dar bastantes vueltas, consigo aparcar no le jos de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen. Me revisto para ir al confesonario pero no voy al confesonario porque… no hay confesonario. Un penitente pide confesión y lo confieso en la sacristía. 

20:00

Tercera misa. El evangelio, breve y precioso, narra un milagro que comenzó hace dos mil años y dura hasta hoy. Doce hombres —cinco pescadores, un recaudador de impuestos y otros seis sin oficio conocido— son enviados por Cristo para expulsar espíritus inmundos y llamar a la conversión. Se les permite llevar un bastón, una túnica y un par de sandalias. También pueden usar aceite de oliva para curar a los enfermos: ahí están prefigurados los sacramentos. El milagro es que con unos medios tan evidentemente pobres, los enviados cumplen su misión: expulsan a los espíritus inmundos, curan a los enfermos y mueven a los hombres a la penitencia. La enseñanza me parece clara y esperanzadora. El secreto y la fuerza de la Iglesia está en la obediencia a Cristo. Es él quien sigue haciendo este milagro. 

21:00

De vuelta a San Miguel encuentro un mensaje de Wilder. Me invita a ver el partido con ellos. Contesto que iré  pero que, antes, voy a cambiarme de camisa. 

21:29

Salgo para la casa de Ana Isabel, Wilder, Luciana y Camila. Han preparado un picoteo de champiñones al ajillo, jamón y queso con tinto de verano. Ganamos, lo celebramos y vuelvo a la casa abadía para terminar esta página de mi diario. Ellos se quedan y van a trasnochar para ver la final de la copa de América: Argentina-Colombia. En la calle, cohetes, juerga y bocinazos. Muy bien.

sábado, 13 de julio de 2024

Diario. Sábado, 13 de julio de 2024

 San Miguel de Salinas

sábado, 13 de julio de 2024


8:00

Oficio de lectura y laudes. 

Meditación con una escena evangélica. Jesús va caminando con Pedro, con los hijos de Zebedeo y con otros discípulos. Todos llevan bastones para el camino y Jesús les va dando una catequesis sobre el bastón. Les recuerda que Moisés no iba a ninguna parte sin su gran cayado y les cuenta parábolas de lobos que huyen cuando ven al pastor blandiendo un buen garrote. En esto aparece, tras un  recodo del camino, un grupo de gente armada que viene hacia ellos. Pedro, Santiago y Juan preguntan: «Maestro ¿les abrimos la cabeza?». Pero Jesús tira su bastón al suelo y sale al encuentro de los caminantes con los brazos abiertos. Vuelve charlando amigablemente con uno de ellos y se lo presenta a sus discípulos: «Os presento a Simón el Zelote. Se viene con nosotros». Por ahí va mi oración de la mañana. 

9:00

Hay que asear la casa abadía. Llamada del tanatorio: que si podemos hacer un entierro esta tarde en San Miguel a última hora. Llamo al archidiácono. 

10:00

Hay que asear al abad. 

10.30

Confesonario. Tercia. 

11:00

Primera misa: Memoria de san Enrique con un recuerdo para don EdlL que en paz descanse, y para don EG-M. 

11:40

Joan quiere hablar conmigo. Nos sentamos en el rincón de san José. 

12:15

Nos despedimos y voy a la casa abadía. Cierro todas la ventanas y enciendo los ventiladores. 

Lectura de los Sermones parroquiales de Newman.

Lectura del Evangelio de San Mateo. 

12:45

Preparo una homilía brevísima y otra mediana: la brevísima para Torremendo y Los Montesinos, y la mediana para San Miguel. 

13:30

Me doy una ducha, me cambio de camisa y voy al chino a comer con Luis y con Miguel. 

14:00

Llego al chino  y pido una mesa para tres. Me siento y consulto el calendario. Resulta que la comida con Luis y con Miguel es el próximo sábado. Pido arroz tres delicias y ternera coreana, o algo así, para uno. 

14:45

Visita al Santísimo. 

15:00 

Noticias en Antena 3. 

15:40

Misterios gozosos co BXVI. 

16:00

Consulto mi horario. A las seis tengo que estar en Torremendo. A las siete tiengo que estar en Los Montesinos. A las ocho tengo que estar en San Miguel. Entre tanto, el archidiácono tendrá que hacer un entierro en Torremendo a las siete y otro en San Miguel a las siete y media. ¿Cómo lo hará? 

Meditación de la tarde. 

Vísperas. 

17:15

Salgo para Torremendo. 

18.00

Misa en Torremendo. Me asiste el archidiácono. No predico porque la congregación no tiene ganas de homilía. 

18:40

Me despido del archidiácono, que tiene que hacer su primer entierro de la tarde, y salgo para Los Monetsinos. 

19:00

Misa en Los Montesinos. Predico el modelo de homilía brevísima. 

19:45

Salgo para San Miguel. 

19:55

Cuando llego a San Miguel, están saliendo del entierro.

20:00

Misa en San Miguel. Predico el modelo de homilía mediana. 

20:45

Me despido de Teresa. Completas. Cierro la iglesia.

viernes, 12 de julio de 2024

Diario. Viernes, 12 de julio de 2024

 San Miguel de Salinas

viernes, 12 de julio de 2024


7:00

Salgo para el hospital. 

7:20

Preparo el altar. El vigilante que se encarga de abrir la capilla no la ha abierto hoy. La congregación tiene que entrar, como he hecho yo, por la sacristía. 

Oficio de lectura y laudes.

8:00

Primera misa: votiva  de la Santa Cruz. 

8:30

Recojo todo y me siento para mirar fijamente al sagrario. 

9:10

Llevo la comunión a Josefa y a Jesús. 

9:40

Salgo para San Miguel.

10:00

Llego a San Miguel. En la casa abadía me tomo un café con leches. 

10:30

Confesonario. Tercia.

11:00

Segunda misa: votiva de la Santa Cruz. 

11:30

Me cambio de camisa. Sermones parroquiales. Lectura del Evangelio de San Mateo.  Llega el correo: un sobre enorme del obispado con estampas, el NODI y cartelería fina. 

12:18

Voy al garaje. ¿He olvidado en la casa abadía el teléfono? Sí. Vuelvo a la casa abadía. 

Vuelvo al garaje. ¿He olvidado las gafas de sol en la casa abadía? Sí, pero no vuelvo a la casa abadía. 

12:30

Salgo para Bigastro. 

Como la carretera de Orihuela está cortada, hay que salir por las urbanizaciones. Enfilo la calle del Mercado y justo al final, en la rotonda que lleva a las urbanizaciones, han abierto una zanja. Tengo que dar la vuelta al mundo para llegar, por fin, a las urbanizaciones. Muy bien.  

12:55

Estoy aparcando en Bigastro cuando me llama don Jesús Haya. 

12:57

He aparcado y llamo a don Jesús Haya. Que dónde estoy. Que acabo de aparcar. 

13:00

La campana de la parroquia de Bigastro está dando la una cuuando llego, puntualmente, a nuestra reunión. Saludo, soy saludado y empezamos. 

14:00

Terminamos y vamos a comer a un restaurante no lejano. 

Imposible reconstruir lo que sigue porque no he mirado el reloj. No sé a qué hora hemos terminado de comer. Sí sé que hemos pagado quince euros cada uno. De Bigastro he vuelto a San Miguel. Visita al Santísimo. 

En la casa abadía, con las ventanas cerradas y todos los ventiladores encendidos, he rezado los misterios dolorosos. Luego he ido a la iglesia donde he encontrado a Iván y a Teresa trajinando. Yo he salido para el hospital de Torrevieja con el yogur líquido de fresa que compré ayer  para Sergio pero, al llegar, me han dicho que a Sergio le habían dado el alta una hora antes. 

He vuelto a San Miguel, he dejado el yogur en la nevera y he bajado a la iglesia para mirar fijamente al sagrario. Entonces he mirado el reloj: eran las seis menos diez. 

18:20

He pensado para mí: «Me da tiempo a ir a Los Montesinos y rezar vísperas en el  confesonario». 

18.30

  Salgo para Los Montesinos. 

18:45

Sorpresa: la iglesia de los Montesinos está cerrada. Entonces caigo en la cuenta de que la Misa no es a las siete sino a las ocho. Muy bien. Vísperas. 

En un bar cercano pido una horchata y me dedico a contestar wasaps. 

19:30

Voy al confesonario. 

20:00

Tercera misa. Me ayuda José Antonio. 

20:40

Vuelvo a San Miguel. En la iglesia encuentro a Zvigniev, el tenor polaco. Nos saludamos. Está esperando a los demás de coro porque tienen ensayo. Nos despedimos. 

En la casa abadía me preparo una cena ligera. Me la zampo y escribo esto.

jueves, 11 de julio de 2024

Diario. Jueves, 11 de julio de 2024

San Miguel de Salinas

jueves, 11 de julio de 2024


8:00

Desayuno de fiesta porque es San Benito y no hay que ir al hospital.

8:30

Ofcio de lectura y laudes. 

Oración de la mañana. 

9:30

Me pongo mi bata de trajinar y friego la casa abadía. 

Luego me doy una ducha mientras oigo en YouTube video de Adictos a la filosofía titulado Diez paradojas que debes conocer. De pronto el video se interrumpe porque está entrando una llamada. Es Wilder que necesita que le firme unos papeles. Interrumpo la ducha para decirle que podemos vernos después de misa. Le parece  bien. Sigo con la ducha y con las paradojas. 

10:20

Llamo a Wilder para decirle que después de misa tengo que salir para Alicante y  que, si está cerca, puedo firmar los papeles ahora. Está cerca, en la seguradora que hay al lado de la farmacia. Voy a la aseguradora, saludo a Wilder y al asegurador, firmo los papeles (2) y voy a la iglesia.

10:30

Exposición del Santísimo con Andrés —el maestro organista y organero— al órgano. 

Después de la bendición, mientras me revisto en la sacristía para la misa, se oye algo así como un cántico o una lamentación muy triste.  Me asomo a la iglesia y veo que todos están mirando hacia atrás. Atrás está Bernardo cantando a su bola. 

11:00

Primera misa de la fiesta de San Benito con Andrés al órgano.  Creo que nunca olvidaré estas misas de los jueves en San Miguel, tan lindas. 

Cuando voy a proclamar el evangelio, Bernardo se va y entra Encarnita. 

Cuando me vuelvo hacia el pueblo para decir «La paz del Señor esté con vosotros», entran dos turistas. 

Cuando me vuelvo hacia el pueblo para decir «Este es el Cordero…», los dos turistas se han ido. 

11:40

Me despido de Andrés, de doña Nati, de Teresa y de Joan y voy a la casa parroquial para cambiarme de camisa y apuntar en las cuentas parroquiales: orgnista, 40 euros; donativo de doña Nati para pagar al organista, 10 euros. 

12.00

Salgo para La Lloseta. Misterios luminosos con BXVI. Me detengo en una gasolinera que yo me sé para  llenar el depósito —el tanque— de gasóleo. 

12:50

Llego a La Lloseta. Don Javier está bastante baldado por un problema muscular. Don Jesús me recuerda que mañana tenemos Círculo de cooperadores o algo así en Bigastro. 

13:50

Salgo para La Torre.

14:05

Llego a La Torre. Rosario me pregunta que si he traído las velas para el sagrario. Le digo que he vuelto a olvidarlas aunque las puse en el garaje para no olvidarlas. Sonríe con una sonrisa que puede querer decir «te comprendo perfectamente» o «mi cuñado es bastante inútil». Me pregunta que si ya he sacado del coche los pantalones que compré el otro día en El Corte Inglés. Le digo  que no, que siguen en el coche. Me dedica otra de esas enigmática sonrisas  cuya interpretación dejaría perplejo al mismísimo Wittgenstein.

14:30

Empezamos a comer en el comedor de La Torre. Alguien ha puesto la mesa primorosamente con unos manteles individuales redondos de pita roja, bajoplatos de cristal azul y la vajilla de San Claudio. 

El vino —tinto, de Albacete— lo he sacado yo de la bodega. Es una de las botellas que regalaron los amigos suizos de Armin y Heidy. Seguiremos bebiendo a su salud y a sus costillas durante todo el verano. 

Pablo P ha preparado el plato único y delicioso: una especie de ensalada de verano aderezada con una crema exótica a base de mango o algo asi. 

A los postres salen unos cuencos de cristal con forma de media nuez llenos de taquitos de melón y un Pedro Ximénez con  sabor a uva pasa. Pregunto si, por ventura, se trata de uno de esos melones de El abuelo que nos regalaron el otro día los encargados de la plantación de melones El abuelo. Rosario me dedica una sonrisa que puede decir «no es de buen gusto hablar de la comida en la mesa» o «come y calla» o «no, querido cuñado, esos melones nos los zampamos ayer». Sonrisa Wittgenstein.

La tertulia se prolonga hasta las 4:30 o así. 

16.45

Salgo para Torrevieja. 

17:40

Llego al hospital Quirón. En la capilla hago la visita al Santísmo, rezo vísperas, me pongo mi bata de  capellán y llevo la comunión a Josefina, madre de familia numerosa —numerosa de las antes— y a su amable esposo, Jesús. Si les hubiera llevado un millón de dólares no me lo habrían agradecido tanto. 

18:30

Salgo para San Miguel. 

18:50

Llego a San Miguel con tiempo para darme una ducha, cambiarme de camisa y salir para  Los Montesinos. 

19:20

Salgo para Los Montesinos. 

19:35

Llego a Los Montesinos. Dos penitentes me piden confesión. Muy bien. 

20:00

Segunda misa de la fiesta de san Benito. En la homilía —cuatro minutos— comento la bienaventuranza reservada para los pobres de espíritu. Pongo algunos ejemplos de pobres de espíritu bieneventurados pero se me olvida  mencionar el ejenmplo de Josefina y Jesús, padres de familia numerosa de las de antes que esperan cada día con impaciencia el momento de la misa y que agradecen la comunión como niños.  Me ayudan José Antonio —muy serio— y Marcos que es incapaz de contener su carácter risueño. Los dos me alegran la misa. 

20:40

Salgo  para San Miguel. 

20:45

Llego a Más y Más.

21:15

Completas en la iglesia. 

21:30

Me preparo una cena ligera, recojo la cocina y me siento delante de mi Mc para escribir esto. Temperatura en San Miguel de Salinas con calentamiento global y todo: 25º C. Aunque no tuviera el ventilador seguiría diciendo que estamos teniendo uno de los veranos más amables que se recuerdan por aquí.