lunes, 22 de junio de 2026

Diario. Lunes, 22 de junio de 2026

 San Miguel de Salinas

lunes, 22 de junio de 2026


6:45

Abro la iglesia, salgo para el hospital y, otra vez, disfruto del espectáculo del sol recién nacido sobre las salinas. Hoy no puedo mirarlo de frente porque el cielo está totalmente despejado. 


7:15

Tengo tiempo para preparar el altar y para rezar el oficio de lectura y las laudes de san Juan Pescador y santo Tomás Moro. Luego la misa de la memoria. Asiste por primera vez una auxiliar muy simpática. 


9:00

De vuelta a San Miguel me siento para mirar fijamente el sagrario. Luego voy a la casa abadía para hacer algunas labores domésticas. 


10:30

Me siento en el confesonario. Un penitente. Muy bien. Tercia. 


11:00

Segunda misa de la memoria de los mártires mencionados. 


12:00

Me despido de Joan y voy al banco. 

Luego voy al despacho para actualizar las cuentas. Algo no cuadra. Le doy vueltas y vueltas y nada. Faltan 170 euros en caja. Finalmente cuadro el descuadre pero tengo que volver al banco. 


13:15

Vuelvo del banco y me entrego a la lectura.


14:00

Doña Nati sed ha ido a comer con unos amigos. Me toca cocinar. Hago tres huevos revueltos con habitas, salchicha, chorizo picante y tiras de pimiento rojo. 


14:45

Recojo todo y me siento para escuchar a Schumann. Cuarteto para cuerda Op 41 n 2. 


15:30

Voy a la iglesia para hacer la visita al Santísimo y rezar los misterios gozosos. 

Luego me siento para mirar fijamente el sagrario.

Luego barro la entrada de la iglesia que, con el viento, se llena de servilletas de papel del JJ, bolsas de patatas fritas, hojas… 


17:45

Voy al despacho. El día 26 celebro en Orihuela la misa de la memoria de San Josemaría y tengo que predicar. Me entrego a la lectura buscando asunto para la homilía. Todo lo que leo es muy interesante, pero no concluyo nada. 


18:30

Vuelvo a la iglesia donde he quedado con unos novios. Llegan con quince minutos de retraso, muy azorados y pidiendo disculpas. Mi noble pecho los disculpa. Además, son muy simpáticos. 


19:15

Nos despedimos. 

He quedado a las ocho con José Manuel. Tengo tiempo para ir a la casa abadía, leer algo y trastear en las RRSS. 


19:50

Vuelvo a la iglesia. Barro la entrada que, otra vez, está llena de papeles y de hojas arrastradas por el viento. 


20:00

Jose Manuel llega puntualmente. Nos saludamos. Le digo que necesito su ayuda y, sin dudarlo, responde: «vamos allá». 

Lo invito a ir a la casa abadía y, de camino le explico que, cuando llegué a la parroquia, encontré la casa como nueva. Después de quince años, de unas goteras producidas por el vecino de arriba y de unas humedades producidas por la ducha, necesita algunos arreglos. Me gustaría dejarla en condiciones para mi indigno sucesor. ¿Será él tan amable de mandar a algunos de sus empleados para hacer e trabajo? Sí. ¡Qué amable!

Recorremos la casa. Planeamos lo siguiente: me tomaré dos semanas de vacaciones —las dos últimas de agosto— y dejaré la casa libre para que dé tiempo a reparar, pintar y limpiar. 

De propia iniciativa, Jose Manuel pide que visitemos los locales parroquiales. Visitamos los locales y propone hacer también allí algún arreglo. Qué amable. 


20:30

Caminamos juntos hasta el garaje y allí nos despedimos. Yo voy a Masymas y él va a ver a la abuela de su amable esposa que vive cabe doña Nati. Nos despedimos dándole yo vivas y sinceras muestras de gratitud. 


20:45

Llego a casa de Ana Isabel y Wilder que me han invitado a cenar. Llevo una botella de Ramón Bilbao, una botella de limonada,  queso cerezas y trufas. 

Wilder está viendo el partido Argentina vs Austria. Vemos y celebramos el gol de Lionel. 

Ana ha preparado una cena deliciosa a base de pan de yuca, queso, jamón y uvas. 

¿Podrá preparar una cena para dieciséis personas el viernes? Es para llevarla a La Torre. 

Sí, podrá. Propone este menú: 

1. Gazpacho casero (le sale muy bien). 

2. Lasaña (la pueden calentar en el horno y listo).

3. Melón, sandía y cerezas. 

Opcional unas entradas de jamón y queso buenísimos. 

Mando el proyecto a Nacho que es quien organiza la cena en La Torre. Lo aprueba sin entradas. 


21:30

Nos despedimos porque mañana hay que madrugar. 

Vuelvo a la iglesia para rezar completas y cerrarla.

domingo, 21 de junio de 2026

Diario. Domingo, 21 de junio de 2026

 San Miguel de Salinas

domingo, 21 de junio de 2026


01:00

En el predio colindante con La Torre están celebrando una boda: soledad ruidosa. Imposible conciliar el sueño. 


03:00

Conecto mi iPhone a unos potentes altavoces y busco en YouTube «ruido blanco»; «tormenta» por más señas. 

Me quedo frito soñando que navego por el Caribe en medio de una tormenta.  


05:05

Me despierto porque el video se ha acabado y los de la boda están cantando bajo mi ventana «Asturias patria querida» o algo así. 

Oficio de lectura. 

Desayuno un café con leches y una tostada con mantequillas y mermeladas de fresas. Me da sueño y me acuesto. 

Pongo otro audio de ruido blanco en YouTube 


07:00

Suena el despertador. 


8:30

Salgo para Torremendo.


10:00

Misa en Torremendo con una vibrante homilía y todo. 


12:00

Me siento en el confesonario de San Miguel. Dos penitentes. Muy bien. 


12:30

Misa y bautizo de Tucker sin coro pero con vibrante homilía y todo. 


Fragmento de la homilía de hoy: 


«¿Quién ha dicho —queridos hermanos— que no se puede hablar del infierno los domingos?

Es domingo y Jesús no solamente nos habla del infierno sino que nos dice que temamos a quien puede mandarnos allí para siempre. 

Ahora está de moda decir que no hay infierno pero el Catecismo de la Iglesia Católica —siguiendo la doctrina de Nuestro Señor— dice que hay infierno. 

También está de moda —entre algunos paletillos que han leído a Von Balthasar— decir que, aunque haya infierno, nada induce a pensar que haya condenados. 

Esto también es un error porque consta por el testimonio del mismo Cristo que el infierno está plagado de dimoños. 

Pensadlo bien: criaturas de Dios mucho más inteligentes que nosotros y que —como nosotros— fueron creadas para gozar de Dios, están en el infierno para siempre. 

¿Para siempre? ¿No podría ser que al final de los tiempos Dios los perdonara a todos y los dimoños salieran del infierno y entrasen el Cielo? 

Esa doctrina loca se llama apocatástasis o algo así y es herética de modo que, aunque venga a enseñaros esa bobada un ángel del cielo, sea anatema. 

Aún podrá decir alguien: «Muy bien, supongamos que hay infierno y que en el infierno hay dimoños: no tenemos por qué pensar que también hay seres humanos en el infierno». 

A quien tal diga lo invito yo a considerar el evangelio de este domingo. Jesús no habla para los ángeles sino para nosotros, los seres humanos. Jesús nos dice que no temamos a los poderes del mundo —que pueden cortarnos la cabeza y nada más— sino a ese poder del inframundo que nos arrastrará al infierno si no confesamos que Cristo es nuestra Cabeza, nuestro Rey y nuestro Todo». 



Ya la tarde va con su rutina propia y buena. 


Comer con doña Nati es un lujo. Comer con doña Nati ahora que me quedan dos meses y piquito para cambiar de parroquia, es un lujazo. Por eso, después de comer, me demoro en su casa para rezar con ella el rosario. 

Primer misterio —la Resurreción del Señor— por Paco. Segundo misterio —la Ascensión del Señor— por la salud de Fátima. Tercer misterio —la venida del Espíritu Santo— por la conversión de nuestras familias que nos incluyen a doña Nati y a mí. Cuarto misterio —la Asunción de la Virgen a los Cielos— por las vocaciones sacerdotales. Quinto misterio —la Coronación de la Corredentora— por todos los que se han encomendado a nuestras oraciones. 



Falta media hora para la media noche cuando acabo de escribir esto.

sábado, 20 de junio de 2026

Diario. Sábado, 20 de junio de 2026

 La Torre

sábado, 20 de junio de 2026


10:00

Funeral de Juan Manuel, 65 años. 

11:00

Funeral de Diego, 55 años. 


15:00

Comisa en Torrellano. 


16:00

Café en La Torre con Carmen, Isabel, Patricia, Carlos y Pablo. 


19:00

Empieza el concierto en La Torre. 


En La Torre

20 de junio de 2026

19:00


Mariano Bas, flauta

Guillermo Grau, guitarra


Johann Sebastian Bach (1685–1750)

Sonata en mi menor BWV 1034 (arreglo para flauta y guitarra)

Adagio ma non tanto

Allegro

Andante

Allegro

Carl Philipp Emanuel Bach (1714–1788)

Sonata en la menor Wq.132 para flauta sola

Allegro

Poco adagio

Allegro

Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791)

Sonata en La mayor K.331 (arreglo para flauta y guitarra)

Andante grazioso – Tema con variaciones

Menuetto

Alla turca (Allegretto)

Francisco Tàrrega (1852–1909)

Recuerdos de la Alhambra (guitarra sola)

Franz Schubert (1797–1828)

Sonata “Arpeggione” D.821

I. Allegro moderato (arreglo para flauta y guitarra)


Mariano y Guillermo —que vive en Granja de Rocamora— lo bordan. Al terminar el concierto hay algunos —no solamente chicas— con lágrimas en los ojos. 


20:30

Salimos al palmeral para tomar un tentempié. 

Armin y Heidi han traído treinta botellas de vino y cincuenta salchichas alemanas.

De Jijona han traído turrón hecho ayer. 

De Madrid, diez tortillas de patatas. 

De San Miguel una empanada hecha por doña Nati. 

De Crevillente tres cocas saldas y dos dulces. 

De Alicante, la madre de Carlos, unos panes ácimos con almendra, o algo así. 

Ana Isabel y Wiider han preparado gazpacho, tartas de manzana, embutidos… y se han ocupado de las mesas como si no hubieran hecho otra cosa en toda la vida 

Alguien habla de fiesta hobbiit.

Muy bien. 


Regalos materiales recibidos hoy:


Isabel y Carlos —qué amables— me han regalado

EL JARDÍN ETERNO

de  C. Davies, con bellas ilustraciones. 


Arquilatría —qué amable— me ha regalado

SALVATORE QUASIMODO

POESÍA COMPLETA

Edición bilingüe traducida por Antonio Colinas.

Premio nacional de traducción 2005

Cuarta edición. 


Salva, Carlos y la madre de Carlos —qué amables— me han regalado

Dos botellas de brandy. 


No carezco de nada.