lunes, 23 de febrero de 2026

Diario. Viernes 20 y sábado 21 de febrero de 2026

La Torre

viernes, 20 de febrero de 2026


7:40

Misa en el hospital. 

Dos penitentes piden que les imponga la ceniza. 

Blanca se ha ido a casa y Mauricio está en rehabilitación. 

9:30

De vuelta a San Miguel, oficio de lectura y laudes. 

Me siento ante el sagrario con la décima séptima lira del Cántico Espiritual: 

Detente, cierzço muerto;
ven, austro, que recuerdas los amores,
aspira por mi huerto,
y corran sus olores,
y pacerá el Amado entre las flores.

El cierzo es viento frío que pone sequedad en el alma. El austro, por el contrario, es cálido como el Espíritu Santo a quien el alma dice «ven». Soplando este Espíritu que recuerda los amores, corren los olores y aromas de guarda el alma en sus virtudes y dones. Y así el Espíritu, como aposentador, prepara la visita del Amado: «pacerá el alma entre las flores». Y es de admirar que el Hijo de Dios se deleite en el alma. Mis deleites son con los hijos de los hombres. 

10:30

Confesonario. 

Tercia. 

11:00

Misa. 


….


Después de misa salgo para La Torre porque tengo una entrada —regalo de mi madrina— para un concierto en el auditorio de Alicante.  



El concierto es a las 20:00.

Salgo de La Torre a las 18:45.

Llego al auditorio a las 19:15. El aparcamiento está lleno. No importa, todavía faltan tres cuartos de hora para que comience el concierto. Busco otro aparcamiento. Todo el centro de Alicante está atascado. El segundo aparcamiento al que llego también está lleno. No importa, aún tengo media hora. 

Tardo exactamente media hora en aparcar en Alfonso X el Sabio. Cuando salgo del aparcamiento son las 20:10 y tengo que caminar durante quince minutos para llegar al auditorio. Hay una multitud de seres humanos caminando por las calles. Muchos de ellos llevan diademas que sostienen sobre sus cabezas algo así como orejas de perros o de gatos. Muchos chupan helados. Delante de un puesto de churros se ha formado una cola kilométrica. Desisto y vuelvo a La Torre. 



21:30

Llego a La Torre y llamo a mi madrina para preguntar por mi cuñado e informar de mi fracaso. No contesta a mi llamada porque está jugando al bridge. 

Sesión de Brahms: Op. 109, 110 


San Miguel de Salinas

sábado, 21 de febrero de 2026


7:00

Despertar en La Torre. 

7:30

Me tomo un café con leches. 

Se me antoja salir a caminar por el palmeral en par de los levantes de la aurora. Mis deseos son órdenes para mí. Salgo a pasear. Misterios  gozosos. 

8:10

Me siento en el sillón de la abuela Paquita con la décima octava lira del Cántico espiritual. 

¡Oh ninfas de Judea!,
en tanto que en las flores y rosales
el ámbar perfumea,
morá en los arrabales,
y no queráis tocar nuestros humbrales.

Quiere el alma enamorada estarse a solas con el Amado en el jardín perfumado de ámbar. Ya los ángeles han cazado a las raposas pero, entonces, se allegan las ninfas de Judea que son las distracciones tontas. 

Advierte, lector, que si te acercas a un orante para preguntarle que a qué hora es la misa y te llama «ninfa de Judea», lo que te está diciendo —amable y poéticamente— es «Noli me tangere».  

8:45

Oficio de lectura y laudes. 


9:15

Me preparo un huevo frito con una salchicha y una tostada con algo de queso. 

Estoy recogiendo todo para volver a San Miguel cuando llaman a la puerta. Es Rosarito que viene con el deshollinador. Le doy la bienvenida. 


10:00

Salgo para San Miguel. 


10:45

Llego a San Miguel. 


11:00

Misa. 


12:00

Bautizo de Rowan. 

Su madre es costarricense y lleva una falda costarricense. Su padre es escocés y viene con falda escocesa del clan de los Heatley de Coldstream. 


14:00

Comida con doña Nati, Gracia, José María, Hanna, Eva y Miguel.

Después de comer salgo al patio con Hanna para buscar bichos. Luego cantamos Five Little Monkeys y Who Took the Cookie. Ya somos amigos. 

18:00

Misa de la víspera del primer domingo de Cuaresma. 


20:15

Escribo el diario del miércoles. 

Leo —gracias a doña Aurora Pimentel— La mesa que nos sostiene

domingo, 22 de febrero de 2026

Diario. Jueves, 19 de febrero de 2026

 San Miguel

jueves, 19 de febrero de 2026


8:00

    Me siento ante el sagrario con la décima sexta lira del Cántico Espiritual:

Caçadnos las raposas,

questá ya florescida nuestra viña,

en tanto que de rosas

hazemos una piña,

y no parezca nadie en la montiña.

    Tiene tanta invidia el domino del alma cuando la ve engolfada en Dios, como viña florecida, que manda sus raposas con tentaciones de sensualidad o de otra especie para, si fuera posible, quitarle todo el bien y la paz de que disfruta con el Amado.  Entonces la esposa pide a los Ángeles buenos que ahuyenten a los dimoños diciendo: «cazadnos las raposas». Llama «rosas» a las virtudes y «piña» a la apretada juntura dellas que hacen, a la vez, el alma y el amado. Y no queda ya sino desear que nadie aparezca en aquella altura para perturbar el encuentro: «no parezca nadie en la montiña».  



Como es jueves, primero voy a La Lloseta, luego como con María GC en Torrellano y luego vuelvo a San Miguel para la exposición del Santísimo y la misa que hoy no estarán acompañadas por el órgano porque Andrés tiene un entierro. 

sábado, 21 de febrero de 2026

Diario. Miércoles, 18 de febrero de 2026

 San Miguel de Salinas

miércoles, 18 de febrero de 2026


5:30

Me levanto. 

6:15

Abro la iglesia y enciendo las luces. 

Oficio de lectura y laudes. 

Me siento ante el sagrario con la lira décima quinta del Cántico espiritual. 

La noche sosegada
en par de los levantes del aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.

Hay que leer también esta lira como la anterior y seguir con la letanía: mi Amado es la noche sosegada en par de los levantes de la aurora; mi amado es la música callada, etc. Compara al Amado con la noche tranquila pero no cerrada, sino en ese punto en que la aurora pone ya alguna lumbre en el cielo y se está como entre dos luces. Lo llama «música callada» porque lo encuentra en la armonía que se descubre en todas las cosas. Soledad sonora porque en esa soledad resuena la alabanza de todas las criaturas. Como la cena es fin del día y comienzo del descanso de la noche, así el Amado llama a la puerta en la noche y trae consigo la cena que es Él mismo y que recrea y enamora. 

7:05

Salgo para el hospital en par de los levantes de la aurora. 

7:25

Preparo el altar. El doctor S me informa de que ha muerto Ronald, el holandés risueño. Ofreceremos por él la misa. 

7:40

Misa, bendición e imposición de la ceniza. 

8:15

Leo Miércoles de Ceniza de don EGM.

Voy a llevar la comunión y a imponer la ceniza a Mauricio, Ana María, Blanca y Luz. 

Encuentro en una sala de espera a Irene y a Raul. Chalamos. 

Un penitente solicita confesión. Muy bien. 

9:30

Vuelvo a San Miguel. 

10:00

Oficio de lectura y laudes. 

Tiendo la ropa. 

Lectura del evangelio de san Lucas. 

Lectura de El Señor, de Romano Guardini. 

Trasteo en las RR SS en busca de noticias. 

11:15

Cristina me ha llamado para que vaya a ver a Mari Luz y a Fernando. Quieren confesar, comulgar y recibir la ceniza. Voy pero olvido llevar el Santísimo. Fallo mío. Prometo volver en cuanto pueda.

12:00

Ángelus.

Me aplico a despachar correos y mensajes de WhatsApp. 

16:30

Escribo el diario del domingo.

17:15

Salgo para Torremendo. 

18:00

Misa, bendición e imposición de ceniza en Torremendo. 

20:00

Misa, bendición e imposición de ceniza en San Miguel.

Diario. Martes, 17 de febrero de 2026

 San Miguel de Salinas

martes, 17 de febrero de 2026


8:30

Oficio de lectura y laudes.

9:00

Me siento ante el sagrario con la décima cuarta lira del Cántico Espiritual. 

Mi Amado las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas estrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los ayres amorosos. 

El alma que ha emprendido su vuelo o éxtasis es recibida en el pecho del Padre como la paloma fue introducida en el Arca por Noé. Allí ya ni pena ni se fatiga ni habla de quejas o heridas de amor y su canto se convierte en una alabanza muy gozosa que ha de leerse así: mi Amado las montañas, mi Amado los valles solitarios nemorosos, mi Amado las ínsulas extrañas… como una letanía sin fin según aquello de san Francisco: «Mi Dios y todas las cosas». Y el orante discreto que toma pie de estos versos para alimentar su oración y para darle vuelos, puede cerrar los ojos y añadir a la letanía —según el lugar desde el que ore— sus propias invocaciones: mi Amado las auroras boreales, mi Amado los tsunamis, mi Amado los tucanes, los quetzales, las retamas… 

10:00

Viene a verme Macarena. Nos sentamos a charlar en el rincón de san Miguel. 

10:30

Voy al confesonario. 

11:00

MIsa.

11:45

Mando foto y audio de las lecturas de mañana al grupo de lectores. 

12:15

Voy al despacho parroquial. 

13:30

Doy por terminada la sesión de papeleo. 

Lectura de la Historia de la Institución Teresiana. 

Lectura del evangelio de san Lucas. 

14:00

Comida con doña Nati. 

14:45

Visita.

Me siento para mirar fijamente al sagrario. Dos señoras extranjeras hacen lo mismo. 

15:30

Sesión de Brahms. Op 108. Sonata para violín n 3.

16:00

Salgo para el hospital porque prometí a Blanca que le llevaría la comunión. 

17:15

De vuelta a San Miguel pongo una lavadora.

Luego voy a la iglesia para cortar las palmas secas que arderán en el fuego nuevo de la vigilia pascual.  

18:30

Vísperas.  

Misterios dolorosos. 

Tiendo la ropa. 

Lectura de La Europa de Dante. 

20:00

Voy a cenar a casa de Ana Isabel y Wilder. 

Aprovechando que está Greta, jugamos a palabras en español, inglés y croata. Digo una palabra en español, Luciana o Camila la traducen al inglés y Greta la dice en croata. 

Por ejemplo, digo «abuela». Luciana y Camila miran a su abuela y dicen «grandma». Todos miramos a Greta conteniendo la respiración por la emoción. Y Greta… «baka». A la abuela le da la risa y Luciana explica a Greta que, en español, «baka» es «cow». A Greta le da la risa. 

21:30

Completas. Apago las luces y cierro la iglesia.