La Torre
martes, 22 de septiembre de 2026
06.00
Me despierto en La Torre.
Desayuno con antiinflamatorios.
07:00
Voy a la ermita para rezar el oficio de lectura y laudes y para mirar fijamente al sagrario.
08:00
Una feligresa de Granja me escribe pidiendo que le mande el formulario para solicitar el bautizo de su hija. Se lo mando.
Entro en la página del Instituto Nacional de Estadística para ver qué se cuenta de Granja de Rocamora.
Datos de población antes de mi llegada:
2.728 habitantes: 1.402 varones 1.326 mujeres.
El número máximo de habitantes se registró en 2024: 2.739.
En la lista de los 27 pueblos de la comarca ordenados por cantidad de población, Torrevieja ocupa el primer lugar (98.500), Daya Vieja el último (700) y Granja de Rocamorix en vigésimo primero.
Leo algo sobre su historia, sobre la torre árabe del siglo XIII en torno a la cual se forma el caserío y sobre su castillo. Muy bien.
09:30
Salgo para Granja.
10:00
Aparco en la iglesia, me pongo mi sotana, rezo tercia, leo el evangelio de san Juan y voy caminando hasta la ermita de la Santa Cruz donde me esperan Ana María y Pep.
Vamos a llevar la reliquia de la Cruz a dos señoras que no pudieron besarla el día de la procesión.
Primero vamos a casa de la Navajera. La llaman así porque sus padres eran navajeros: compraban cuchillos por la parte de Albacete y los vendían en los mercados y ferias de la Vega Baja.
Parece que no puede hablar pero, en cuanto ve la Cruz, se incorpora y la besa con mucho amor.
Allí se nos une Dani, vicepresidente de la Hermandad de la Santa Cruz. Es historiador.
Con él vamos a casa de María Belén. No pudo recibir en su casa la visita de la Cruz el día de la Exaltación porque estaba en Lourdes. Sale a la puerta para recibirnos pero ruega que entremos con la Cruz a su casa. Allí la besa y nos cuenta muchas cosas de sus padres.
12:30
Voy al despacho donde he quedado con algunos suplicantes.
13:30
Voy a casa de Estefanía para comprar algunos víveres. Luego voy al palacio parroquial para preparar mi comida.
14:30
Llegan Matt y Joan cuando estoy recogiendo la comida.
Les ofrezco uvas, galletas de coco y yogur griego. Dicen que sí a todo. Matt pide Aquarius y Joan Agua con gas. Muy bien.
Luego leds enseño el palacio y los locales parroquiales. Se quedan boquiabiertos.
15:30
Vamos a la Iglesia.
Visita al Santísimo.
Elogian —asombrados— la calidad de la piedra y los exvotos pero convienen en que el confesonario y el aseo de San Miguel son mejores.
16:30
Acompañamos a Joan a su carro para despedirla.
Luego Matt deja su equipaje en mi coche y vamos a la iglesia para mirar fijamente al sagrario.
17:30
Vamos al hotel Costa Blanca. Matt se zampa un huevo frito en lecho de berenjenas, una tostada con tomate y jamón y un café con leches. Yo una tostada y un café como los suyos.
18:30
Me siento en el confesonario ensotanado. Un penitente. Martin me consigue un ventilador pequeñito, elegante y potente para el confesonario.
19:00
Misa Granja con monaguillo y todo.
19:30
Matt y yo salimos para Cox
20:00
MisA en Cox.
20:30
Matt y yo salimos para Torrellano.
21:00
Cenamos en el hotel Areca. Hablamos de Sarah. Se ve que él la ama mucho. Ella, por su parte, no solamente es sensible a su simpatía sino que lo tiene por caballero tan acomodado y manual que, a su lado, palidece Tirante el Blanco.
Matt no lleva tatuajes ni zarcillos ni collares de esos que suelen regalarnos los jeques y que amontonamos como los dragones sin saber darles destino o empleo. La única gala de la que hace gala es la alianza de oro que Sarah puso en uno de su diez dedos, uno de esos días de a pandemia, en el Oratorio de San Felipe Neri de Birmingham.
22:30
Nos despedimos. Matt se queda en el hotel porque su avión sale para Birmingham mañana a las seis de la mañana. Un taxi lo recogerá a las cuatro para dejarlo en aeropuerto cinco minutos después.
23:19
Completas en La Torre.