Granja
sábado, 19 de septiembre de 2026
08:20
En la puerta de la iglesia me encuentro con Laura que también viene a mirar fijamente al sagrario. Mientras ella va a la capilla, yo abro todas las puertas y ventanas para que entre el fresco de la mañana.
Oracion
Oficio de lectura y laudes.
09:30
Me pongo a leer la nota emanada por el Vaticano con motivo del sexagésimo aniversario de Nostra aetate.
Está muy bien aunque le sobran algunas cursiladas como la referencia al espíritu de Asís o esto: «No hay proselitismo en esta dinámica de amor».
Estoy en ello cuando me llama Andrés, el organista. Que si puede venir a ver el órgano. Que sí.
11:00
Llega Andrés justo cuando acabo mi lectura.
Con no poco trabajo conseguimos encender el órgano. Andrés detecta algunos desperfectos. No puede arreglarlo él pero puede avisar al técnico que va a venir de Madrid para recorre las iglesias de la Vega Baja.
Le enseño la iglesia. Conviene conmigo en que —aunque es más grande que la de San Miguel— no puede competir con ella por lo que se refiere al confesonario y al aseo.
Un penitente pide confesión.
Luego llevo a Andrés al palacio parroquial y se queda admirado.
Me acompaña a la casa de Estefanía. Ayer encargué una tabla de queso. Me la ha preparado:
1. Queso manchego de Campo Rus al azafrán.
2. Queso cuatro picos, de cabra, de Requena.
3. Queso azul vasco-francés.
4. Gouda de tomate seco, aceituna, miel, tomillo, orégano y trufa.
5. Queso italiano pecorino a la pimienta negra.
6. Queso verde: gouda al pesto.
7. En el centro un queso francés cremoso, de cabra con papaya.
La tabla viene con extra: dátiles y arándanos deshidratados.
Andrés me ayuda a llevar la compra al palacio parroquial. ¿Querrá quedarse a comer conmigo? No, no quiere. Le ofrezco un vino o una cerveza pero declina la invitación:
—No, gracias. Me he quitado del alcohol porque tengo que adelgazar.
Saco la tabla de quesos:
—¿No los vas a probar?
—Bueno, si vamos a tomar queso, ponme un poco de vino.
Mientras picoteamos el queso preparo unos guisantes con jamón.
—Este queso está muy rico. ¿Me pones otra gotita de vino?
Me sirvo un plato de guisantes con jamón y aparto para él una tapita. La elogia.
A las dos y media damos por terminada la sesión. Lo acompaño hasta su coche, nos despedimos y entro en la iglesia para hacer la visita al Santísimo.
Una vez allí, nada me impide sentarme a mirar fijamente al sagrario.
Me llama don Paco para preguntarme que si puedo celebrar mañana la misa de ocho de la mañana en Cox. Sí, puedo.
Tengo que ir a La Torre para recoger algunas cosas. Cuando estoy saliendo de La Torre me cruzo con Nacho y unos amigos.
De vuelta a Granja de Rocamora me siento en el confesonario. Un penitente.
Misa de siete con homilía y todo. Luego ensayo de cantos.
Todavía tengo que ir a Consum y hacer una partida de baustismo antes de cenar y de rezar completas.
22:30
Me acuesto y me quedo frito.