sábado, 16 de octubre de 2021

Cuento corto

     Pasaba el señor cura por la plaza del pueblo y, al verlo, unos insensatos que bebían en cierta taberna excelente blasfemaron. 

    Entrose el señor cura en la excelente taberna y habló de este modo al tabernero:

   Excelentísimo amigo: No te pido que elijas entre nuestra vieja amistad y tus clientes. Ellos, tus clientes, te dan de comer mientras tú les das de beber. Te pregunto: esta excelente taberna que alegra a Dios y a sus ministros y a todos los hombres de buena voluntad ¿dejarás que se convierta en un antro en el que los alegres cristianos bebedores pierden el sentido de lo que es justo y amable hasta el punto de entristecer a Dios, a sus ministros y a todos los hombres de buena voluntad?

    El excelente tabernero, que era un hombre estudiado, sonrió al señor cura y frunció el ceño a los alegres bebedores.

    Los alegres bebedores, que no eran tontos y que habían oído el discurso del señor cura, mudaron de humor y, hospitalarios, invitaron al cura a beber con ellos. 

martes, 14 de septiembre de 2021

Aplausos y abucheos: costumbres bárbaras

 Suena la última nota de la  Meditación de Thais de Massenet. 

Rusanda Panfili lo ha dado todo y está a punto de desfallecer de placer porque el público (escaso) no ha contaminado el recital con toses o tonadas de celulares. 

Todo ha sido perfecto pero la perfección es fugaz. 

El público dedica cuatro segundos --cuatro-- a homenajear con su silencio la música y la interpretación. Luego se manifiesta como lo que es --gente ruidosa--  y prorrumpe en aplausos. Ha muerto la poesía.

Propongo que el público civilizado guarde silencio en los conciertos --sin aplausos ni abucheos-- como solía hacer el Pueblo de Dios durante la Misa. 

Hay formas civilizadas y silenciosas --santas-- de manifestar contento o descontento en un concierto o en Misa sin aplausos ni abucheos. La mejor de todas es salir apresuradamente de la sala de conciertos o de la iglesia en cuanto termina la función --si uno desaprueba la función-- o permanecer allí en acción de gracias largamente --si uno aprueba la cosa-- dejando que, en el silencio, lo que uno aprueba, penetre en el alma. 

lunes, 5 de julio de 2021

Semana XIV del tiempo ordinario (Actualizado el 10 de julio)

Domingo 4 de julio de 2021

     He terminado de leer Diario en prisión del Cardenal Pell. 

    Cuenta el cardenal que un sargento de la policía australiana, el detective Carson, redactó un informe en 2012. Afirmaba que los abusos sexuales del clero católico en Victoria habían causado 43 suicidios. El informe se filtró y The Age lo publicó en abril. Hubo un gran escándalo, claro. El primer ministro de Australia se sintió obligado a prometer que investigaría el modo en que la Iglesia estaba gestionando esos casos. En julio, la misma policía revisó el informe de Carson y llegó a esta conclusión: no fueron 43 sino uno1—, un suicidio. Pero este informe se mantuvo oculto durante años y ni siquiera la Comisión Real lo conoció hasta 2015, año en que se hizo público. Si lo que cuenta el cardenal es cierto, resulta que, durante tres años, políticos y amables periodistas australianos comentaron y difundieron como verdaderos unos datos falsos y gravemente calumniosos para la Iglesia. 

Australia y Canadá, ¡tan lejos, tan cerca!

...

    Jesús va a Nazaret con sus discípulos y encuentra allí un pueblo rebelde (Evangelio) como aquel al que fue enviado Ezequiel (primera lectura). San Pablo -segunda lectura- se lamenta de su debilidad y el Señor le dice que no se lamente, que le basta con Su Gracia y que Su Fuerza (de Él) se manifestará en nuestra debilidad (de San Pablo y de todos nosotros). Así que no hay excusa -ni la dureza de corazón de los que han de ser evangelizados ni las miserias de los evangelizadores- para dejar de evangelizar. La doctrina de la vieja Iglesia Católica es admirable, alegre y, sobre todo, salvífica. 

Lunes 5 de julio de 2021

    A eso de las 12.00 -hora del Ángelus- estaba yo en el confesonario. Acababa de dar la absolución a un penitente cuando ha sonado mi teléfono. Era doña Nati. Que Paco estaba delicadito y que venía en camino una ambulancia para llevarlo al hospital. 

    He ido a buscar los óleos a la sacristía y -revestido como estaba con alba, cíngulo y estola, he salido pitando para su casa. No solamente no me ha atropellado ningún coche sino que todos los conductores me han cedido el paso con una amabilidad -y con tales muestras de simpatía- que no puedo sino dar gracias a Dios y bendecirlos a ellos. 

    Ante la puerta de doña Nati y de Paco me he detenido para llamar pero he entrado sin esperar respuesta y, ya dentro, he visto a doña Nati, a Paco y a la hija de ambos que es profesora, como su madre, y a la que me referiré, en adelante, como doña Eva. Estaban los tres sentados en sus confortables butacas tan tranquilos y sonrientes como siempre. Creo que se han alegrado al ver que el cura ha llegado antes que la ambulancia. 

    He dicho a Paco, mostrándole los óleos: «Traigo lo único que tengo». Me ha parecido que recobraba la color. En sus ojos he visto un destello antes de oír de sus labios: «Pues nadie podría traerme algo mejor». Le he administrado la unción de enfermos con la fórmula breve, hemos rezado un Padre Nuestro y -como estaban dando las 12.30- he vuelto a la iglesia volando para la Misa de 12.30 no sin explicarles antes que, mientras los amables hebreos luchaban contra los filisteos, Moisés rezaba para que ganaran los hebreos. Creo que me han entendido porque me han dicho algo así como: «Nos alegra saber que estás rezando mientras llega la ambulancia». 

    A partir de ahí todo ha sido zozobra. Bueno, no todo. La noticia de que Paco andaba delicadito ha corrido como la pólvora por todo el mundo y, mientras ofrecíamos la misa por su salud, mi wasap se llenaba de mensajes que venían a decir: «rezamos por don Paco». Llegaban mensajes de todo el mundo: de Los Montesinos, de Torremendo, de Alicante y de más allá de mar. De las partes de Inglaterra y de Irlanda y de Francia y de Filipinas y de Colombia y de Venezuela y Guatemala y de los EEUU. 

    A eso de las seis de la tarde doña Nati, tan serena y sonriente como siempre, me ha dicho que ella y don Paco ya estaban en casa tan sanos y tan salvos y tan felices que hasta podrían invitarme a un güisqui. Y yo, claro, he ido a verlos y me he zampado un güisqui doble con hielo. ¡Bendito sea Dios que nos trae tanta calma y consuelo y tanto regocijo después de cada tempestad! 

... 

    He ido a ponerme la segunda vacuna. 

    Temblando de miedo y, como siempre, disimulando mi cobardía, he vuelto a casa y me he metido en la cama mientras pensaba: «de hoy no pasas». 

    Bendito sea Dios que ha librado a don Paco de las garras del león y que me ha alegrado el día. 

Martes 6 de julio de 2021

    He empezado a leer Bebo, luego existo, de Roger Scruton. 

Un vino excelente es un logro cultural inaccesible a los protestantes, ateos o creyentes en el progreso, porque depende de la supervivencia de los dioses locales.

Miércoles 7 de julio de 2021

    Manuel, que así se llama el simpático joven que nos visitó la semana pasada, ha pedido disculpas por su arrebato. Ya somos amigos. 

    Dice Roger Scruton que «el vino recuerda al alma su origen corpóreo, y al cuerpo su significado espiritual». Yo no entiendo lo del origen corpóreo del alma y pienso que el vino -que no ha sido dado a las bestias ni a los ángeles- convoca al alma y al cuerpo a una fiesta alegre. 

Jueves 8 de julio de 2021

    00.21

    Estoy en La Torre. He venido de San Miguel para preparar la comida con los sacerdotes. Seremos 10. Después del aperitivo habrá gazpacho andaluz y bonito con tomate. De postre, frutas. 

    Ana Isabel -la amable esposa de Wilder- sigue en Colombia con sus dos hijas. Tienen billetes -pasajes- para volar a España desde hace más de un año. Por unas razones o por otras aún no han podido venir. Primero fue el cierre de fronteras por la pandemia. Luego la norma que exige a los mayores de 12 años estar vacunados. Ahora que Ana Isabel está vacunada su amable aerolínea, que le cobró 1.500 euros hace un año, le dice que tiene que pagar otros 1.500 si quiere volar en agosto porque es temporada alta. Si Dios -para Quien mil quinientos euros son calderilla- quiere, Ana Isabel volará a España con sus dos pajarillos en agosto. Wilder, claro, está contento. Yo más. 

    22:37

    Estoy en San Miguel. La comida con los sacerdotes ha ido bien (no ha habido que lamentar víctimas) y he llegado a tiempo para la misa de 18:00. A las 19:30 ha vuelto Wilder que ha estado lavando el lujoso carro del cura de Los Montesinos. Hemos cenado -gelatina de fresa para el postre- y hemos visto otro capítulo de Better Call Saul. Se ha marchado a las 22:30. 

    Escribe Scruton:

    Vaso en la mano, me siento bien dispuesto hacia todos los españoles, listo para perdonar a aquellos de la derecha que derrocaron con violencia a su gobierno legal, y a aquellos de la izquierda que asesinaron a sacerdotes y religiosos en cifras tan espantosas, a la vez que derribaban furiosamente los iconos de la antigua España. ¿Pero se han perdonado los españoles unos a otros?

     En España ha habido y hay por ambas partes magníficos ejemplos de generoso y sincero perdón y, por desgracia, también terribles ejemplos de revanchismo. Lo del «gobierno legal» es bastante discutible y lo han discutido Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García, los autores de 1936: Fraude y Violencia

    En el capitulo 6 Significado del vino escribe

    ¿Tiene algo el vino que lo distingue definitivamente de las drogas? Chesterton sugirió esta idea cuando escribió que «el dipsomaníaco y el abstemio están ambos equivocados, y además cometen ambos el mismo error. Consideran el vino como una droga, no como una bebida». Sería raro que Chesterton, tan acertado en casi todo, se equivocara precisamente al hablar del vino. 

 Viernes 9 de julio de 2021

        Wilder está contentísimo porque su amable esposa y sus hijas llegarán a Españita, si Dios quiere, en agosto. Yo más. 

Sábado 10 de julio de 2021    

    He bautizado a dos niñas. A una en Torremendo y a otra en Crevillente. ¡Menudo día! ¡Qué fiesta!

domingo, 4 de julio de 2021

Malas noticias: Canadá, vandalismo, políticos y periodistas

 Una mala noticia es que han ardido ocho iglesias católicas en Canadá.  Eso habla muy mal de Canadá, país admirable por muchas razones. Otra noticia peor es que la policía de Canadá todavía no sabe explicar el fenómeno. Eso habla fatal de la policía canadiense. Otra noticia aún peor es que Justín Trudeau -primer ministro de allí-  sospecha que se trata de actos vandálicos y, sí, condena el vandalismo, pero echa leña al fuego sugiriendo que el vandalismo se justifica por razones históricas y propone «un esfuerzo de reconciliación» en plan: «sí, te han quemado la casa pero ten en cuenta que es posible que tus abuelos quizá también hicieron cosas inapropiadas» Eso retrata a Trudeau y a los políticos como él, tan abundantes. Y la peor noticia es que los periodistas -gremio antaño admirable- no solamente parecen incapaces de informarnos sino que se han convertido -a base de repetir noticias de agencia- en los principales difusores de falsedades. 

La buena noticia es que los poderes del infierno no prevalecerán. 

domingo, 27 de junio de 2021

Semana XIII del tiempo ordinario (Actualizado el sábado 3de julio)

 Domingo 27 de junio de 2021

    Ayer, mientras me revestía para la misa de las doce y media, oía la conversación que Teresa mantenía con un joven en el pasillo de la sacristía. El joven quería hablar conmigo y contaba que le habían robado la cartera y que estaba viviendo en la calle con su hijito pequeño. Teresa, con mucha dulzura, le decía cosas como «hijo mío, vamos a hacer todo lo que podamos por ti» o «cariño, lo que cuentas es terrible y don Javier te atenderá después de misa». Como él insistía en ser atendido inmediatamente alegando que venía de parte de la Guardia Civil, Teresa, añadiendo una lógica de hierro a su imperturbable dulzura, le decía: «Perdona que te hable así, corazón, pero aquí no manda la Guardia Civil sino el párroco que en estos momentos se está revistiendo para la misa. Cálmate y, después de la misa don Javier te atenderá con mucho gusto». ¡Mano de santa!

    Empezó la misa. Había dos bautizos. Terminó la Misa y el joven no aparecía. Llamé al cuartel de la Guardia Civil de San Miguel de Salinas. Me contestó una voz femenina y amable: «Guardia Civil de Alicante». Me extrañé y dije: «Vaya, estaba llamando al cuartel de San Miguel de Salinas». El ser humano que se expresaba con una voz femenina y amable me dijo que el cuartel de San Miguel cierra los sábados pero que allí -en Alicante- estaban ellos para ayudarme en lo que hiciera falta. Me presenté como cura de San Miguel, le expliqué brevemente lo del joven y lo del robo de la cartera y, con gran profesionalidad, me contestó: «Es imposible que la Guardia Civil de San Miguel esté detrás de esto». 

    Por la tarde, mientras me revestía para la misa de seis, volví a oír la conversación de Teresa con el joven. Él insistía en hablar conmigo inmediatamente y ella: «Cielo, no puedes exigir que toda esta gente que ha venido a misa se quede ahí esperando por ti». ¡Mano de santa!

    Terminó la Misa y pedí al joven que pasara a la salita de la antesacristía. Nos sentamos en las butacas blancas de Ikea que hay allí. Empezó a contarme su historia. No, no tenía ningún hijo y no había denunciado el robo de su cartera. La verdad era que su hermano acababa de fallecer en Asturias y necesitaba urgentemente setenta y cinco euros -75- para viajar hasta allí. Le dije que yo podía: 1. Ofrecer una misa por su hermano. 2. Buscarle y pagarle un alojamiento para pasar la noche. 3. Invitarlo a cenar. 4. Pero que comprar un billete de autobús para Asturias  en San Miguel de Salinas un sábado a las siete de la tarde se me antojaba imposible. 

    Se echó a llorar. Luego se enfureció: «¿Qué quiere usted? ¿Que salga a robar? Usted le ha dado dinero a J y él se lo ha gastado en drogas. Yo pido dinero para enterrar a mi hermano. ¿Quiere usted que me ahorque? Eso es lo que voy a hacer. Voy a colgarme». Me estremecí y recé por él. Se levantó y salió  gritando: «Voy a quemar la iglesia». Luego, dirigiéndose a Wilder y  a Teresa, volvió a gritar: «¿Qué miráis? Soy nazi y esto no va a acabar así». 

    Lo vimos alejarse y oímos un gran estrépito. Antes de salir había arrancado de un puñetazo el dispensador de agua bendita que habíamos comprado en Amazon por quince dólares. Wilder recogió piadosamente el agua bendita derramada por el suelo y se comprometió a reparar el destrozo. Teresa me dio diez euros para reparar. Pensé para mí: «Estoy rodeado de santos».

    Algo más tarde Teresa me mandó un wasap: «No se ha ahorcado. Al salir de la iglesia ha ido al estanco de Maribel a comprar tabaco». ¡Bendito sea Dios!

...

    Hoy ha sido un día más tranquilo. 

    A eso de las diez y media he vuelto a casa para recoger mi teléfono, que se estaba cargando, antes de salir hacia Los Montesinos para la misa de once y ¡oh!: tenía siete llamadas perdidas. 

    Resulta que yo había anunciado en Torremendo que la misa de diez la celebraría don Paco. Pero resulta que me equivoqué porque no era este domingo sino el domingo que viene. Así que la congregación de Torremendo se ha quedado sin misa de diez. 

    He mandado un wasap a la lista de difusión de Torremendo disculpándome por el error y prometiendo que iría a celebrar allí a las ocho de la tarde. 

    Después de la misa de doce y media, en la que hemos bautizado a Carla, he ido a Torremendo para comer con Armin y Heidy -que vuelven a Suiza la semana que viene- con Walter y con Wilder. Hemos invitado Wilder y yo a escote. 

    Después de comer hemos ido a la casa parroquial de Torremendo para enseñársela a Walter. Luego Wilder y yo hemos visto otro capítulo de Better Call Saul. Luego he dormitado durante veinte minutos. Luego Wilder y yo hemos ido a Torremendo porque había que celebrar la misa a las ocho. Luego Wilder y yo hemos ido a Rebate donde Wilder empezará a trabajar mañana con contrato y todo. ¡Bendito sea Dios!

    Luego me he despedido de Wilder y he vuelto a San Miguel y he  rezado un poco y he leído unas cincuenta páginas del Diario en prisión del cardenal Pell. ¡Cuánto bien me está haciendo ese libro!

 Lunes 28 de junio de 2021

  San Ireneo de Lyón perteneció a la tercera generación de los cristianos. No había conocido a Jesús ni llegó a conocer a los apóstoles pero su maestro, san Policarpo de Esmirna, fue discípulo de san Juan. 

    Hoy se oye decir que la Iglesia tiene que modernizarse adaptando la doctrina a los tiempos que corren. Pues bien, san Ireneo enseñaba lo contrario. Decía que la Iglesia es un vaso precioso que contiene el depósito de la fe y que el secreto de su juventud está en su fidelidad a la doctrina de Cristo. En Misa hemos pedido la gracia de cooperar a la unidad y a la concordia en la Iglesia. 

    Han vuelto de Madrid José María Zavala y su amable esposa, Paloma.  Precisamente acabo de empezar a leer el último libro de José María: Medjugorje.  

    Wilder ha vuelto muy contento de su primer día de trabajo con contrato y todo.

Martes 29 de junio de 2021

        Esta mañana, mientras celebraba Misa en Torremendo, el joven que amenazó con quemar la iglesia se ha presentado en la parroquia de San Miguel preguntando por mí. Joan le ha dicho que yo no estaba y él le ha dado un paquete de mascarillas para mí. ¿Será un signo de reconciliación? Cuando lo vuelva a ver tendré que agradecerle el regalo. 

    Por la tarde he celebrado en Los Montesinos. En el balcón del ayuntamiento habían puesto la bandera de los LGTBetc. En la homilía, después de recordar que Jesús hizo columnas de la Iglesia a San Pedro -que lo había negado tres veces- y san Pablo -que lo había perseguido- he comentado que esa bandera no es institucional sino partidista y que representa a un colectivo muy hostil a la Iglesia y que no debería estar allí. Dos piadosos feligreses han abandonado la asamblea. Después de Misa ha entrado en la sacristía un amable joven que se ha presentado como LGTB. Venía a decirme que no son un partido político sino un movimiento. Nos hemos hecho amigos. Detrás de él ha entrado su tío que venía a darme la razón y las gracias. Nos hemos hecho amigos. ¡Bendito sea Dios!

Miércoles 30 de junio de 2021

    Irene Montero ha presentado un anteproyecto de ley según el cual «Toda persona tiene derecho al reconocimiento de su identidad de género libremente manifestada, sin la necesidad de prueba médica». A partir de los 16 años cualquiera podrá solicitar la rectificación registral de la mención relativa al sexo. 

Jueves 1 de julio de 2021

     Empiezo a leer el Diario de la guerra del cerdo, de Bioy Casares. 

Viernes 2 de julio de 2021

    Termino el Diario de la guerra del cerdo. En Buenos Aires las pandillas de jóvenes matan a los viejos. Los tiran por las gradas del estadio de fútbol, los apalean en un callejón o los arrojan a las hogueras de san Pedro y san Pablo. 

«A los viejos no hay cómo defenderlos. Únicamente con argumentos sensibleros: lo que hicieron por nosotros, ellos también tienen un corazón y sufren, etcétera». 

Lo razonable, lo que se espera —reflexionó—, es que uno se deje vejar. Sie es viejo, se entiende». 

«En un futuro próximo, si el régimen democrático se mantiene, el viejo es el amo. Por simple matemática, entiéndame. Mayoría de votos». 

Sábado 3 de julio de 2021

    Celebramos en La Torre las bodas de oro de Margarita y Enrique. Luego Wilder me invita a comer en un maravilloso restaurante colombiano. Tomamos un chicharrón, que trae su arepita y su patacón, y una empanada con salsa de ají ligeramente picante. De postre pido un agüita de panela deliciosa.

martes, 1 de junio de 2021

Cuentas parroquiales del mes de junio (FIN)

 1. San Justino, mártir

Como está lloviendo solamente acude a Misa Teresa. Ingresos por colecta: 0 dólares, 0 centavos. 

Cáritas: Una feligresa pide un préstamo de 60 dólares. Teresa se lo entrega. Un transeúnte me cuenta una larga historia. Me pierdo un poco con la narración de sus viajes, idas y venidas, juicios en Valencia y en Murcia... Me enseña una cartilla de ahorros para probar que no le han hecho el ingreso que esperaba. En conclusión: necesita 30 dólares para viajar a Granada. Charlamos amigablemente y le ofrezco 5 dólares. 

Banco Sabadell: Internet -33, 89.

Balance de ingresos y gastos a 1 de junio: -98,89. Es una bonita cifra. Capicúa. San Justino, ruega por nosotros. (Continuará)

2. Santos Marcelino y Pedro, mártires.

Hoy hemos sido en Misa seis feligreses y tres moscas que han estado todo el tiempo —las moscas— dándome la tabarra. En la colecta, según me ha informado doña Nati, ha aparecido un billete de 10 dólares. Una amable feligresa ha abonado por bizum en el Banco de Sabadell 100 dólares.

Colecta: 15, 50 dólares. 

Banco de Sabadell: Donativo 100 dólares.

Balance de ingresos y gastos a 2 de junio: 16,61. Parece magia. ¡Capicúa! Santos Marcelino y Pedro, rogad por nosotros. 

3. San Carlos Luanga y compañeros mártires

Colecta, según doña Nati: 4 dólares con 30 centavos.

Balance de ingresos y gastos a 3 junio: 20, 91 dólares. 

4. Misa votiva de la Santa Cruz.

Somos doce. Las moscas siguen dando la tabarra. Teresa encuentra cuatro muertas. 

Colecta: 8,08 dólares. ¡Capicúa!

Balance de ingresos y gastos a 4 junio: 28, 99 dólares. 

5. San Bonifacio, obispo y mártir.

12:00 Bautizo. Donativo de 25 dólares. 

12:30 Colecta de la Misa: 2, 30 dólares.

Limpieza de la iglesia e instalación de los ventiladores: -20 dólares.

Una mi prima viene de visita y deja un donativo de 210 dólares.

Víspera del Corpus Christi

18:00 Colecta: 9, 34 dólares.

19:00 Bautizo. Donativo: 55 dólares.

Balance de ingresos y gastos a 5 junio: 310,63 dólares.

6. Corpus Christi.

Primera Comunión. Donativo: 300.

Colecta: 27,10

Balance de ingresos y gastos a 6 junio: 637,73 dólares.

7. Misa votiva por las almas del purgatorio.

Colecta: 5, 70 dólares.

Seguro de la iglesia y de los locales parroquiales: -635 dólares.

Balance de ingresos y gastos a 7 junio: 8,43 dólares.

8. Misa votiva de los Ángeles. 

Colecta: 12,35 dólares.

Balance de ingresos y gastos a 8 de junio: 20,78 dólares.

9. Misa votiva de san José. 

Colecta: 5,05 dólares.

Balance de ingresos y gastos a 9 de junio: 25,83 dólares. San José, ruega por nosotros. 

10. Misa votiva de la Eucaristía

Colecta: 24, 90 dólares.

Una señora que viene de Holanda ha pedido una partida de bautismo y ha dejado un donativo de 20 dólares.

Balance de ingresos y gastos a 10 de junio: 70,73 dólares.

11. Sagrado Corazón de Jesús

Colecta: 8,36 dólares

Balance de ingresos y gastos a 11 de junio: 79,09 dólares.

12. Inmaculado Corazón de María.

Colecta: 2 dólares.

Bautizo. Donativo: 20 dólares

Víspera del domingo

Colecta: 27 dólares.

Organista: -30

Balance de ingresos y gastos a 12 de junio: 98,09 dólares.

13. Domingo XI del Tiempo Ordinario.

Biblioteca: NODI y Boletín diocesano -219 dólares.

Doña Nati ha contado la colecta: 76,49 dólares.

Bautizo. Donativo: 50 dólares.

Limpieza iglesia: -20 dólares.

Balance de ingresos y gastos a 13 de junio: -14,42 dólares.

14. Misa por todos los difuntos

Colecta: 8,77 dólares.

Balance de ingresos y gastos a 14 de junio: -5,65 dólares.

15. Misa votiva de los ángeles

Colecta: 4 dólares

Donativo para el arreglo de las puertas 50 dólares. 

Balance de ingresos y gastos a 15 de junio: 44, 35 dólares.

16. Misa votiva de san José. 

Colecta: 13, 96

Balance de ingresos y gastos a 16 de junio: 58,31 dólares.

17. Votiva de la Eucaristía.

Colecta: 2,80

Balance de ingresos y gastos a 17 de junio: 61,11 dólares.

18. Votiva de la Santa Cruz

Colecta: 2,05

Balance de ingresos y gastos a 18 de junio: 63,16 dólares.

19. Santa María en Sábado

Colecta: 8,32

Misa vespertina del domingo XII

Colecta: 15,39

Balance de ingresos y gastos a 19 de junio: 86,87 dólares.

20. Domingo XII

Celebra las comuniones el padre José María. Colecta: 65,73.

Y la divina Providencia nos socorre con un donativo de 150 euros.

Balance de ingresos y gastos a 20 de junio: 302,60 dólares. ¡Somos ricos!

21. San Luis Gonzaga.

Colecta: 5,07

Donativo: 10

Balance de ingresos y gastos a 21 de junio: 317,67 dólares.

22. Santos Juan Fisher y Tomás Moro, mártires.

Colecta: 7, 50

Balance de ingresos y gastos a 22 de junio: 325,17 dólares.

23. Votiva de San José

Colecta: 4, 50

Balance de ingresos y gastos a 23 de junio: 329,67 dólares

24. Solemnidad de San Juan Bautista

Colecta: 5 euros.

La providencia nos socorre con un donativo de una mi prima: 200 euros.

¡Ya podemos pagar el Fondo Común Diocesano!

Fondo Común Diocesano: -500

Balance de ingresos y gastos a 24 de junio: 34,67 dólares.

25. Votiva de la Santa Cruz

Colecta 3,11

Donativo: 20

Balance de ingresos y gastos a 25 de junio: 57,78 dólares.

26. San Josemaría

Dos bautizos. Donativo: 130

Colecta: 47,17

Misa vespertina del domingo XIII

Colecta: 31,71

Limpieza de la iglesia -20

Balance de ingresos y gastos a 26 de junio: 246,66 dólares.

San Josemaría: ruega por nosotros. 

27. Domingo XIII

Colecta: 43, 60

Bautizo, donativo: 50

Balance de ingresos y gastos a 27 de junio: 273,26 dólares.

28. San Ireneo.

Colecta: 2,85

Factura eléctrica locales parroquiales: -39,85

Balance de ingresos y gastos a 28 de junio: 233,41 dólares.

29. Santos apóstoles Pedro y Pablo.

Colecta: 43, 86

Donativo: 20

Balance de ingresos y gastos a 29 de junio: 297,27 dólares.

30. Misa de Exequias. 

Factura eléctrica iglesia -114,21

Balance de ingresos y gastos a 29 de junio: 183,03 dólares.

FIN




miércoles, 19 de mayo de 2021

Caridad: ¿Igualitarismo, solidarismo o solidaridad?

A don Pablo Iglesias,

con amor. 

Igualitarismo. 

David Hume se preguntaba qué pasaría si consiguiéramos repartir las riquezas de un modo igualitario entre todos y observaba que, siendo los hombres muy distintos por su arte, esmero y aplicación, no tardarían en aparecer las desigualdades económicas. Cabría, por supuesto, imponer de nuevo la igualdad por la fuerza pero —siempre según el ilustrado escocés— aparte de que esa cautela en vez de fomentar la creación de riqueza la desincentivaría, habría que crear una rigurosa inquisición y una severa jurisdicción para acabar, en cuanto apareciese, con cualquier desigualdad y esa autoridad no tardaría en ser tiránica y en ejercerse con graves favoritismos. 

No hay liberal que no cite a Hume ni contribuyente que no haya dudado alguna vez de la imparcialidad de los encargados de redistribuir las riquezas al ver cómo prosperan. 


Solidarismo.


Es, precisamente, aquello de lo que lo que dudaba Hume y que, a veces, hace dudar a los contribuyentes cuando el ministro de Hacienda de turno asegura —imitando a los curas que, para recaudar, dicen que «Iglesia somos todos» — que «Hacienda somos todos». 


Solidaridad.


En la doctrina social de la Iglesia hay un principio —el de solidaridad— que, sin embargo, no se define claramente en los documentos magisteriales. 

Don Gregorio Guitán, profesor de la Universidad de Navarra, intenta aclarar ese principio en su trabajo titulado Sobre la formulación del principio de solidaridad de la Doctrina Social de la Iglesia

Dado, dice el profesor Guitán, el influjo de las ciencias sociales en la formulación de la DSI (y yo añado, dado el influjo de las estadísticas de Tezanos), convendría depurar de ella algunos elementos opinables a la hora de presentar y explicar la solidaridad en cuanto principio para que esa doctrina —parte de la Teología Moral— no sea percibida como una ideología por los que critican con razón —liberales y comunistas—  no tanto sus principios cuanto algunos de sus juicios y propuestas de acción.

A don Pablo Iglesias, ahora que tiene tiempo para leer y disfrutar de su jubiación dorada, le recomendaría la lectura del artículo del profesor Guitán que se puede leer en un santiamén porque lo ha escrito un intelectual cristiano.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Feria. Ana Iris Simón


    Publicado en 2020, va ya por la quinta edición. 

Un libro serio y bellísimo que hace sonreir a cada paso.

Ana Iris es de La Mancha, ese «océano de esparto». Mientras nos cuenta sus recuerdos de infancia nos introduce en el clan familiar y vamos entendiendo «que no hay nada más bello que el orgullo que se permiten los humildes, porque es el que emana de las cosas importantes». 

Ser de pueblo en España es convivir con la blasfemia más brutal y con la piedad más recia, sencilla y pura. Si se trata de un pueblo de la Mancha, ser de pueblo es convivir con Sanchos y aprender a mirar la vida y la muerte sin hacer aspavientos. Cuando arrancó el coche de la funeraria que llevaba a la abuela de Ana al cementerio «dos mariposas blancas quisieron unirse al cortejo fúnebre porque en Criptana se va de la iglesia al cementerio andando, salvo si eres mariposa blanca, que vas volando, y eso hicieron». 

Si el que es de pueblo y manchego tiene, además, vocación de escritor, durante la adolescencia habrá «escrito mucho sobre Madrid como escribimos sobre Madrid los chavales que vivimos en la periferia, como si Madrid fuera una especie de Macondo en el que no llueven ranas pero qué bien se está en Comendadoras cuando atardece». 

Pero la gran pregunta de este libro —que plantea muchas y muy grandes preguntas—, la más abrumadora, podría formularse asina: ¿cómo es posible que, de pronto, un niño recién nacido, o Dios, se convierta en el centro del universo de uno? 

Y, al parecer, a esta pregunta solamente puede hallarle uno mismo la respuesta. Y, al parecer, da igual que uno sea de Campo de Criptana o de Nueva York porque todos, cuando hallamos la respuesta, nos sorprendemos no poco y, si supiéramos escribir como Ana Iris Simón, llenaríamos el mundo de libros serios y desternillantes.

De Don Jorge Manrique quejándose del Dios de amor y cómo razonan el uno con el otro


L'amor che move il sole e l'altre stelle.



En el siglo XV el sentimiento del amor cortés —que inspiró a los trovadores provenzales trescientos años antes— seguía alentando a los poetas. Esta querella de Jorge Manrique con el dios de amor es prueba de ello. 

El poema empieza así de bien:


I


    ¡Oh, muy alto Dios de amor 

por quien mi vida se guía! 

¿Cómo sufres tú, señor, 

siendo justo juzgador, 

en tu ley tal herejía? 

  ¿Que se pierda el que sirvió, 

que se olvide lo servido, 

que viva quien engañó, 

que muera quien bien amó, 

que valga el amor fingido? 


El poeta no reclama nada a la mujer a la que ama. Eso sería de pésima educación. Sabe muy bien que, ante la dama, el enamorado no tiene derechos sino, únicamente, obligaciones. Si no se desespera es porque confía ciegamente en el dios de amor que puede tornar el corazón de piedra de la amada en corazón de carne. Porque confía en él, no puede entender que se pierda el que sirvió / que se olvide lo servido / que viva quien engañó / que muera quien bien amó / que valga el amor fingido y, en resumen, ni reclama nada a la dama ni pretende pelearse con el esposo de ella pero osa enfrentarse con el dios de amor. 

Pero ¿es que Manrique andaba enamorado de la mujer de otro? Puede que sí y puede que no. Nada indica que lo estuviera. Estamos hablando de amor cortés y de poesía o, si se quiere, de las revistas del corazón del siglo XV que tenían más mérito literario y no menos interés informativo que las de hoy. 

Lo que es seguro es que, en Marique, como en todos los poetas cristianos de la religión del amor cortés, había un sentimiento de desgarro o de contradicción por aquello de que nadie puede servir a dos señores y, aún menos, adorar a dos dioses. 

Todo el poema tiene la forma de una alegato contra el dios de amor o, por decirlo de otro de modo, de una protesta de amor contra el dios de amor que no solamente lo ha defraudado sino que, además, lo ha enemistado con Dios. 

El mismo dios de amor reconoce — en la estrofa VI— que hay otro Dios sobre él: otro Dios hay sobre mí /que te pueda remediar, / y a mí también castigar / si mala sentencia di.

Y, Manrique, atribulado, se pregunta cómo podrá apelar a Dios, al único Dios, cuando lo ha abandonado por seguir al dios del amor cortés. 


VIII


  En ti solo tuve fe 

después que te conocí; 

pues ¿cómo pareceré 

ante el Dios a quien erré 

quejando del que serví? 

  Que me dirá, con razón, 

que me valga cuyo so, 

y que pida el galardón 

a quien tuve el afición, 

que él nunca me conoció. 


El drama acaba bien porque ya Dante, doscientos años antes, había conciliado la religión del amor cortés con el Amor que mueve el sol y las otras estrellas. 


Aquí va el poema entero:


I


   ¡Oh, muy alto Dios de amor

por quien mi vida se guía!

¿Cómo sufres tú, señor,

siendo justo juzgador,

en tu ley tal herejía?

  ¿Que se pierda el que sirvió,

que se olvide lo servido,

que viva quien engañó,

que muera quien bien amó,

que valga el amor fingido?


II


   Pues que tales sinrazones

consientes pasar así,

suplícote que perdones

mi lengua, si con pasiones

dijere males de ti.


  Que no soy yo el que lo digo,

sino tú, que me hiciste

las obras como enemigo:

teniéndote por amigo

me trocaste y me vendiste.


III


   Si eres Dios de verdad,

¿por qué consientes mentiras?

Si tienen en ti bondad,

¿por qué sufres tal maldad?

¿O qué aprovechan tus iras,

  tus sañas tan espantosas

con que castigas y hieres?

Tus fuerzas tan poderosas

-pues comportas tales cosas-

di, ¿para cuándo las quieres?


IV


RESPONDE EL DIOS AMOR


  Amador: Sabe que Ausencia

te acusó y te condenó,

que si fuera en tu presencia,

no se diera la sentencia

   injusta como se dio;

   ni pienses que me ha placido

por haberte condenado,

porque bien he conocido

que perdí en lo perdido

y pierdo en lo que he ganado.



V


REPLICA EL AQUEJADO


¡Qué inicio tan bien dado,

qué justicia y qué dolor,

condenar al apartado,

nunca oído ni llamado

él ni su procurador!

  Así que por disculparte,

lo que pones por excusa,

lo que dices por salvarte

es para más condenarte

porque ello mismo te acusa.


VI


RESPONDE EL DIOS DE AMOR


   Amansa tu turbación,

recoge tu seso un poco,

no quieras dar ocasión

a tu gran alteración

que te pueda tornar loco;

que bien puedes apelar,

que otro Dios hay sobre mí

que te pueda remediar,

y a mí también castigar

si mala sentencia di.



VII


REPLICA EL AQUEJADO


  Ese Dios alto sin cuento,

bien sé yo que es el mayor;

mas, con mi gran desatiento,

le tengo muy descontento

por servir a ti, traidor,

  que con tu ley halaguera

me engañaste, y has traído

a dejar la verdadera,

y seguirte en la manera

que sabes que te he seguido.



VIII



  En ti solo tuve fe

después que te conocí;

pues ¿cómo pareceré

ante el Dios a quien erré

quejando del que serví?

  Que me dirá, con razón,

que me valga cuyo so,

y que pida el galardón

a quien tuve el afición,

que él nunca me conoció.


IX


  Mas, pues no fue justamente

esa tu sentencia dada


contra mí, por ser ausente,

ahora que estoy presente

revócala, pues fue errada,

  Y dame plazo y traslado

que diga de mi derecho;

y si no fuese culpado,

tú serás el condenado,

yo quedaré satisfecho.


X


RESPONDE EL DIOS DE AMOR


   Aunque mucho te agraviaste,

no sería Dios constante

si mi sentencia mudaste,

por eso cumple que pase

como va, y vaya delante.

  Y pues más no puede ser,

mira qué quieres en pago,

que cuanto pueda hacer,

haré por satisfacer

el agravio que te hago.


XI


REPLICA EL AQUEJADO


   Ni por tu gran señorío

nunca tal conseguiré,

ni tienes tal poderío

para quitarme lo mío

sin razón y sin porqué.


  Porque si bienes me diste,

sabes que los merecía;

mas el mal que me hiciste

sólo fue porque quisiste,

pero no por culpa mía.


XII


  Que aunque seas poderoso,

haslo de ser en lo justo;

pero no voluntarioso,

criminoso y achacoso,

haciendo lo que es injusto.

  Si guardares igualdad,

todos te obedeceremos;

si usares voluntad,

no nos pidas lealtad

porque no te la daremos.


XIII


RESPONDE EL DIOS DE AMOR


   No te puedo ya sufrir

porque mucho te me atreves;

sabes que habré de reñir

y aun podrá ser que herir,

pues no guardas lo que debes.

  Y pues eres mi vasallo,

no te hagas mi señor,

que no puedo comportallo;

ni presumas porque callo

que lo hago por temor.


XIV


REPLICA EL AQUEJADO


   No cures de amenazarme

ni estar mucho bravacando, (sic)

que tú no puedes dañarme

en nada más que en matarme,

pues esto yo lo demando:

  ni pienses que he de callar

por esto que babeaste,

ni me puedes amansar

si no me tornas a dar

lo mismo que me quitaste.


XV


RESPONDE EL DIOS DE AMOR


   Pues sabes que no lo habrás

de mí jamás en tu vida,

veamos qué me darás,

o qué cobro te harás

sin mí para tu herida;

  y bien sé que has de venir,

las rodillas por el suelo,

a suplicarme y pedir

que te quiera recibir

y poner algún consuelo.


XVI


REPLICA EL AQUEJADO


   Quiero moverte un partido,

escúchame sin enojos:

si me das lo que te pido,

de rodillas y aun rendido

te serviré, y aun de ojos;

  pero sin esto no entiendas

que yo me contentaré,

ni quiero sino contiendas:

porque todo el mundo en prendas

que me des, no tomaré.


XVII


RESPONDE EL DIOS DE AMOR

Y ACABA


   Por tu buen conocimiento

en te dar a quien te diste,

por tu firme pensamiento,

por las penas y tormento

que por amores sufriste,

  te torno y te restituyo

en lo que tanto deseas,

y te doy todo lo tuyo,

y por bendición concluyo

que jamás en tal te veas.