viernes, 6 de marzo de 2026

Diario. Jueves, 5 de marzo de 2026

 San Miguel de Salinas

jueves, 5 de marzo de 2026


Lira trigésima del Cantar:

De flores y esmeraldas,

en las frescas mañanas escogidas,

haremos las guirnaldas,

en tu amor florescidas

y en un cabello mío entretexidas.

Flores y esmeraldas escogidas en las frescas mañanas son virtudes adquiridas en los días de la juventud. Entre el Amado y la esposa harán guirnaldas con esas virtudes. El Amado las hará florecer, la esposa para entretejerlas pondrá un cabello, su voluntad que, aunque delgadísima y frágil ha de responder al amor. 



Es jueves y tengo que ir a La Lloseta pero, antes, tengo que recoger a don Paco en Orihuela. Salgo para Orihuela, recojo a don Paco y, juntos, vamos a La Lloseta rezando los misterios luminosos del rosario. Llegados a La Lloseta, ¿tendrá don Paco la caridad de escuchar mi confesión? Sí. 



Como en Torrellano con AB —el restaurador— y con su aprendiz o ayudante, un hispanoamericano cuyo nombre he olvidado. 

Después de comer, entrambos cargan el sagrario que han restaurado en mi coche. 



Vuelvo a San Miguel y preparo lo necesario para la exposición solemne —custodia, capa pluvial, incienso— y para la misa. Todo con órgano y todo. 

Después de la misa me siento en el confesonario. Un penitente. Muy bien. 



¿Tendrá Wilder la caridad de ayudarme a descargar el sagrario? Sí. Lo ponemos en el altar de san Juan. 

jueves, 5 de marzo de 2026

Diario. Miércoles, 4 de marzo de 2026

 San Miguel de Salinas

miércoles, 4 de marzo de 2026


ESTOY


7:15

En la sacristía del hospital. 

7:40

En el altar, comenzando la celebración de la primera misa del día. 

10:30

Entrando en el confesonario de San Miguel. 

11:00

En el altar, comenzando la celebración de la segunda misa del día. 

12:10

En la casa abadía poniendo la lavadora y el lavaplatos y comiendo, a modo de almuerzo, una tapa de lentejas que sobraron de la cena de anoche. 

12:40

En el despacho parroquial. 

14:20

Caminando hacia la casa de doña Nati con una bolsa de papeles para reciclar. 

15:15

En la sacristía, hablando por teléfono con AB que ha terminado la restauración del sagrario del siglo XVIII. 

15:25

En la sacristía hablando con don Paco a quien recogeré mañana a las 11:30 en Orihuela, si Dios quiere. 

15:30

En el comulgatorio, haciendo la visita al Santísimo. 

15:35

Caminando hacia el ambulatorio. 

15:40

Volviendo sobre mis pasos porque he olvidado la tarjeta de la SS en el garaje. 

15:45

Caminando hacia el ambulatorio. 

15:50

Volviendo sobre mis pasos con un papelito que dice que tengo cita con mi galeno de cabecera el lunes a las 12:30.

16:00

En la casa abadía tendiendo la ropa y sacando los platos del lavavajillas. 

16:15

En un cómodo sofá escuchando la sonata para clarinete y piano Nº 1 de Brahms. 

16:45

En el despacho, actualizando las cuentas del cementerio parroquial y atendiendo a Macarena que quiere una estampa de la Virgen de Fátima. 

17:00

En el cajero automático de Rural Caja.

17:10

En la iglesia, grabando y fotografiando las lecturas del domingo para el grupo de lectoras. 

17:20

En la sacristía llamando al archidiácono para que me pase los datos del último entierro que hizo. 

17:30

En el despacho atendiendo a una novia que necesita hacer su expediente. 

17:45

En la iglesia rezando los misterios gloriosos tranquilamente. 

18:12

En la sacristía, rellenando las velas con parafina, tan campante. 

18:30

En la iglesia, rezando vísperas solemnemente. 

18:40

Sentado en el presbiterio, cabe el sagrario, con la lira vigésima novena del Cántico y una manta, cómodamente. 

19:15

En el rincón de san Miguel chateando en distintos grupos de la parroquia y con el arcipreste que me pide la fecha de un matrimonio que se celebró aquí. 



Lira vigésima novena

Pues ya si en el egido
de oy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me e perdido,
que, andando enamorada,
me hice perdediza y fui ganada.

Aquí el alma se despide de todos y de todo lo que frecuentaba como hacen los que se apartan del mundo, pues eso —el mundo— es el ejido. Los mundanos tienen por loco y por perdido al santo. ¿Puede alguien servir a dos señores? Así, el alma enamorada se pierde para el mundo y es ganada por Dios. Pues, ¿de qué le vale al hombre ganar el mundo entero, etc?

Diario. Martes, 3 de marzo de 2026

San Miguel de Salinas

martes, 3 de marzo de 2026


Lira vigésima octava del Cántico espiritual.

Mi alma se a empleado,

y todo mi caudal, en su servicio;

ya no guardo ganado,

ni ya tengo otro officio,

que ya sólo en amar es mi exercicio.

Es propio del amor igualar al amante con el amado y, no sabiendo Dios otra cosa sino amar, el alma que con él se desposa y se emplea en su servicio no tendrá ya otro oficio —como el de andar queriéndose agradar a sí misma o o otros— ni guardará otro ganado —como las vanidades y eso— porque estará, como el Amado, toda empleada en amar. 



A las once, Misa de once. 



Voy al oftalmólogo porque tengo cita. Después de revisarme los dos ojos, me informa: no tiene que sacármelos. Me felicito. 



Diálogo Bergson-Guitton

Jean Guitton. Mi testamento filosófico


«—Guitton, ¿qué me dice usted de la Ilustración?

—Querer la libertad sin el cristianismo, empresa difícil. Las ideas de persona y de libertad forman un todo con la idea de Dios personal.

—¿La Ilustración es, pues, una contradicción?

—Está en tensión entre su polo metafísico panteísta, que inspira racionalismos totalitarios, y su polo ético-político, que aspira a la libertad. 

—Guitton, ¿podemos decir que la Ilustración parasitaría el cristianismo?

—Digamos que habita en él. Y si lo hiciera morir, se apagaría muy rápidamente. Es lo que decía a mis maestros en filosofía, a Brunschwicg, a Bréhier. Ya sabe, aquel que escribió una “Historia de la filosofía”.

— ¿Bréhier no fue católico?

—Lo fue, al principio de su carrera, después cambió. Pero me quería. Me invitaba a comer. Su hija era una buena cocinera. Creo que me la quería colocar». 



Ayer,  María me dijo que Ana se había roto una muñeca. Llamo a Ana. Ella me cuenta —quitándole importancia— que se ha roto una muñeca. Yo le cuento en plan trágico que he tenido que ir al oculista y que —gracias a Dios— no me ha sacado los ojos y que la artritis —que deformó hace años el dedo índice de mi mano izquierda— ha empezado a deformar el meñique de mi mano derecha por la falangeta. Se conduele. ¡Que amable!


Ya de noche, descubro La Trinchera

miércoles, 4 de marzo de 2026

Diario. Lunes, 2 de marzo de 2026

 San Miguel de Salinas

lunes, 2 de marzo de 2026


Por la mañana, como es lunes, voy al hospital. Allí, en la capilla, después de la misa y de la visita a los enfermos, me siento ante el sagrario con la lira vigésima séptima del Cántico espiritual. 

Allí me dio su pecho,

allí me enseñó sciencia muy sabrosa,

y yo le di de hecho

a mí, sin dexar cosa;

allí le prometí de ser su esposa.

Darse el pecho uno a otro es comunicarse amor y secretos y eso hace el amado con el alma cuando le enseña contemplación, que es sabrosísima ciencia porque es conocimiento amoroso. 


Luego, como sigue siendo lunes, hay que volver a San Miguel para sentarse en el confesonario, celebrar la misa, ir al banco y despachar en el despacho. 


No es raro que los lunes, vengan Gracia y José María para ver a doña Nati. Hoy es lunes. Gracia y José María han venido a ver a doña Nati. No es raro. 


Por regla general, los lunes por la tarde voy a La Mata para llevar la comunión a Ana María. Hoy voy a La Mata porque es lunes pero no encuentro a Ana María con su camarera ucraniana —qui nomen est Tatiana—ni con su camarera alemana —de cuyo nombre no puedo acordarme— sino con una su hija —la que vive en Londres— que ha venido de Londres para pasar unos días con su madre. Después de darle la comunión a Ana María y de rezar un ratito, la hija de Ana María y yo charlamos animadamente. Ana María no participa en la conversación porque no oye bien, pero sonríe de tal modo y manera que parece decir: «me encanta que habléis animadamente».



1077

El invierno del Rey Mendigo

Written by Alejandro Rodríguez de la Peña


7 de enero. 

El emperador llegó ayer —solemnidad de la Epifanía— a Susa. 

La Margravina Adelaida de Turín —su suegra— lo recibió en su castillo (de ella) y aprovechó la ocasión para exigirle algunas cosas. 

Si se hubiera limitado a suplicar, quizá no las habría conseguido. Pero, exigiendo y humillando al emperador, Adelaida de Turín demostraba que estaba en su casa y que el único camino que podría llevar a su suegro —conocido como el Rey Mendigo— hasta Roma, era el camino de la humildad que no es el de los que caminan mirando al suelo sino el de los que siguen adelante, con la mirada puesta en la meta aunque, a cada paso, sean despojados de algo que el mundo, el demonio, la carne y la suegra estiman valioso.

martes, 3 de marzo de 2026

Diario. Domingo, 1 de marzo de 2026

 San Miguel de Salinas

domingo, 1 de marzo de 2026


Lira vigésima sexta:

En la interior bodega
de mi Amado beví, y, quando salía
por toda aquesta bega,
ya cosa no sabía,
y el ganado perdí que antes seguía.

Habla aquí el alma de la transformación que obra en ella la bebida que bebe del Amado y que es la caridad. Pues así como el que se ha embriagado parece que pierde el sentido y lo olvida todo, así el alma que amor bebe del Amado alcanza un altísimo conocimiento de Dios que es un olvido y un no saber ni querer saber del mundo. Y dice que ha perdido el ganado que antes seguía porque ya, precisamente, estima en nada lo mundano que antes deseaba. 



Entre la misa en Torremendo —a las diez— y la misa en San Miguel —a las doce y media— tenemos reunión del Consejo de San Miguel: Estefanía, Gema, Mari Luz, Delia y yo. Muy bien. 


….


Después de comer con doña Nati tengo mi sesión de Brahms:  Op. 117. 

Y luego transcurre la tarde apaciblemente entre oraciones y lecturas: la Historia de la institución teresiana, Mi testamento filosófico, de Guitton, 1077, La España invicta, The Burial of the Dead.