viernes, 17 de julio de 2026

Diario. Jueves, 16 de julio de 2026

 La Torre

jueves, 16 de julio de 2026


Me despierta el habitual jolgorio de los pájaros en el palmeral. 

Mientras preparo el desayuno, dejo el teléfono en el alféizar de la ventana con mi nueva aplicación para identificar a las aves por su canto. 

Cuando voy a consultar la grabación, me pasma lo variado de la congregación que se ha reunido: gorriones, un martín pescador, jilgueros, verderones, tórtolas turcas —las más ruidosas— y papamoscas grises. 


Como no hay tiempo que perder, me concentro en la recitación del oficio de lectura y las laudes. Luego me siento bajo el algarrobo para meditar en silencio procurando no prestar atención a los pájaros que procuran por todos los medios captar mi atención. 


Como no hay tiempo que perder, sigo con la tarea de abrir cajas de la Biblioteca Sacerdotal en busca de nuevos tesoros. Abro tres, las vacío —contienen vajilla— y apilo el contenido en un mesa. 


Como no hay tiempo que perder y la labor me ha hecho sudar, voy a darme una ducha. 


Me siento en el sofá de la abuela Carmen con dos ventiladores: lectura del evangelio de San Marcos. 


Me llama Rosarito: que cuando puede pasar a recoger el dinero —seiscientos dólares— para pagar la reparación de mi carro. Que cuando quiera. 


Me dirijo a la almazara —que es el lugar más fresco— con mi Mac. Allí encuentro a Elena que está teletrabajando. Nos saludamos sin hablar porque está teletrabajando. 


Me siento en una mesa redonda en la que caben diez personas pero que está libre para mí. Enciendo un maravilloso ventilador de techo y me pongo a escribir y a publicar los diarios de los últimos días. 


Salgo de la almazara para llamar a Félix porque no quiero molestar a Elena que está teletrabajando y se ha quemando los dedos de una mano. Hablo con Félix durante un buen rato. 


Me pongo mi uniforme de reuniones y salgo para La Lloseta. 


Cuando vuelvo a La Torre decido explorar un camino nuevo con la esperanza de encontrar algún paisaje ameno. Lo que encuentro es un paisaje desolado: una cementera, un polígono industrial, escombreras, naves abandonadas… Se diría que entrado en Mordor. Me propongo volver por aquí de noche para pasar un poco de miedo. 


Como con Elena y Rafa que han preparado una comida estupenda. Yo aporto una bandeja de chorizo ibérico. 


Después del café nos despedimos. Elena vuelve al teletrabajo y yo voy a entregarme al sueño por un rato. 


A las cuatro bajo al huerto de naranjos para rezar el rosario. Dejo en marcha la aplicación de reconocimiento de aves. Cuando termino los misterios luminosos y consulto la aplicación descubro que las criaturas que acompañaban mi oración con sus cantos eran verderones, papamoscas y gorriones. Se ve que los demás no aguantan el calor —treinta y tres grados— de la tarde. 


Me refugio en la almazara. No hay nadie. Juzgo que el día de la Virgen del Carmen puede ser muy apropiado hacer la oración de la tarde en la ermita de la Virgen del Carmen. Allá que voy y allí me siento con un ventilador para mí solo. 


Terminada la oración hago una incursión a la nevera de La Torre. Encuentro algo de gazpacho y juzgo que ni Elena ni Rafael me reprocharán que me lo zampe. Me lo zampo. 


En la almazara dedico media hora a la lectura y otra media al estudio. Luego, como ya son las seis, lo recojo todo y salgo para San Miguel. 


Al pasar por Elche, el termómetro marca 35ºC. Muy bien. 


Paro en El Realengo para tomar una cocacola. La muchacha que me atiende dice que nos estamos cargando el planeta y asegura que, cuando salió de Elche, el termómetro marcaba 42ºC. Creo que exagera un poco pero da igual porque es muy simpática. 


Llego a San Miguel con el tiempo justo para prepararlo todo y hacer la exposición con el Santísimo.  


20:00

Misa de la Virgen del Carmen. Muy bien.

jueves, 16 de julio de 2026

Diario. Lunes 13, martes 14 y miércoles 15 de julio de 2024

 San Miguel de Salinas

lunes, 13 de julio de 2026


Rutina de lunes con misa en el hospital a las 7:40 y eso. 


Emoción al volver a San Miguel. Tengo que pasar por Correos para recoger un paquete. 

En Correos me dicen que no es un paquete sino una carta de SUMA. ¡Oh! La abro. El amable tesorero del ayuntamiento me insta a pagar una multa con recargo. Al parecer la multa me la pusieron en mayo. 

Toca ir al cajero del Banco de Sabadell para pagar noventa y cinco dólares. Muy bien. 


Misa de once. 


En casa de doña Nati como con Gracia y José María. 


Por la tarde, como de costumbre los lunes, voy a La Mata para llevar la comunión a Ana María. Están sus dos hijas: la que está casada con un escocés y vive en Londres y la que vive en Madrid. 



La Torre

martes, 14 de julio de 2026


Ataque de artritis. 

Se me han hinchado los pies, los codos y las manos. Muy bien. 

Con no poca dificultad voy a la cocina para tomar un antiinflamatorio. 


10:00

Me levanto. 

Con no poca dificultad voy a la iglesia. 


11:00

Misa sin genuflexiones ni nada. 


12:00

Más antiinflamatorios. Me acuesto. 


13:00

Voy a comer a casa de doña Nati. Estoy bastante mejor. 


16:00

Wilder viene a llevarse mi coche para lavarlo. Falta le hace al coche. 

Promete que me lo devolverá a las seis y media. 


18:00

Expediente matrimonial. La novia es polaca y católica. El novio es inglés y anglicano. Muy bien. 


18:30

Wilder me devuelve el coche y me regala una botella maravillosa de Rioja. Salgo para La Torre. Elena y Rafa me han invitado a cenar y a ver el partido. 


18:45

Pongo gasoil en El Realengo: cincuenta dólares. 


19:30

Llego a La Torre a tiempo para darme un chapuzón en la piscina y leer otro capítulo de El jardín eterno, precisamente ese que se intitula Valiente mundo nuevo. 

Luego vemos el partido España-Francia. En el descanso cenamos. Muy bien. 


La Torre

miércoles, 15 de julio de 2026


04:00

Oficio de lectura. 


06:00

Salgo para Torrevieja. 


07:00

Llego al hospital con tiempo para prepararlo todo y rezar laudes. 


07:40

Misa de san Buenaventura. 


08:15

Después de recogerlo todo, voy a llevar la comunión a Mauricio y a Ana. 


08:40

Me siento ante el sagrario para hacer mi oración con san Buenaventura: 


Si quieres saber cómo se realizan estas cosas, pregunta a la gracia, no al saber humano; pregunta al deseo, no al entendimiento; pregunta al gemido expresado en la oración, no al estudio y la lectura; pregunta al Esposo, no al Maestro; pregunta a Dios, no al hombre; pregunta a la oscuridad, no a la claridad; no a la luz, sino al fuego que abrasa totalmente y que transporta hacia Dios con unción suavísima y ardentísimos afectos. (Sobre el itinerario de la mente hacia Dios)


9:15

Salgo para San Miguel. Me detengo en una cafetería para tomar un café y un cruasán. Muy bien. 


10:30

Me siento en el confesonario. 

Tercia. 

Lectura de San Marcos. 


11:00

Segunda misa de san Buenaventura. 


12:00

Salgo para La Torre. 

Llego a tiempo para leer otro capítulo de El jardín eterno  y para darme un baño en la piscina antes de comer con Elena —que se ha quemado unos dedos de una mano—y Rafael. 


14:00

Para la comida descorchamos la botella de Rioja que nos han regalado Ana Isabel y Wilder. Muy bien. 


19:45

Salgo con Elena y Rafael para Torrellano. Voy a invitarlos a cenar. 


22:00

Estamos de vuelta en La Torre. Me despido de ellos. 

Veo algo del partido Inglaterra versus Argentina. Cuando me duermo va ganando Inglaterra. 

lunes, 13 de julio de 2026

Diario. Domingo, 12 de julio de 2026

 San Miguel de Salinas

domingo, 12 de julio de 2026 


03:30

Me despierto y me levanto.

Antiinflamatorio y Oficio le lectura. 

Me acuesto. 


05:59

El reloj del campanario da las seis. 


06:00

Mi despertador da las seis. Me levanto. 

Antes de salir pongo las sábanas en la lavadora.


07:00

Abro la iglesia. Todo: puertas grandes, cortavientos, puerta de la torre, ventanas de la sacristía. ¡Qué entre la fresca! ¿Qué fresca? Yo me entiendo. 

Hay que barrer la entrada porque las washingtonias de la plaza están soltando polen. 


07:15

Me siento para mirar fijamente al sagrario. 

Laudes. 


08:15

Vuelvo a la casa abadía y tiendo las sábanas. Me premio con una horchata. 

Lectura del evangelio de San Marcos. 

Lectura de un sermón de san Juan Enrique Newman: «La individualidad del alma». 

Escribo a Matthew para recordarle que necesito un lugar en el que celebrar misa mientras esté en Coventry. 

Saco la vajilla del lavavajillas. 


09:00

Salgo para Torremendo. 

Un penitente. Muy bien.


10:00

Misa en Torremendo. 


11:00

Vuelvo a San Miguel. 

11:30

La sábanas están secas. Las doblo y las guardo. 


12:00

Me revisto con mi traje de pescador y voy al confesonario. Un penitente. Muy bien. 


12:30

Segunda misa. Coro, homilía y todo. 

Después de misa anuncio que esta semana vendrá el padre Juan Berchman —nuevo párroco— y que habrá tiempo para que puedan verlo  y tocarlo todos los que quieran. 


13:30

Me cambio de camisa y voy con Joan y Laura al Collie. Me invitan a una fizzy water. Muy bien. 


14:00

Como con doña Nati. 

Luego rezamos el rosario. Cada vez que me siento me duermo. Doña Nati me despierta, me levanto y sigo, y así. 



Escribo a don Isidro para organizar con él nuestro verano. 

Escribo al Padre Juan Berchman para que me confirme qué día vendrá. Me lo confirma: vendrá el viernes a las nueve. 


La temperatura en la casa abadía es de 29º C. En el comedor, con el aire acondicionado, consigo rebajarla hasta los 25. Muy bien. 



Visita a doña Nati. Hablamos de cosas que ya no se ven: mercerías y eso. También hablamos de Lágrimas en la lluvia, el programa que tanto le gustaba a Paco y que veíamos a menudo con él. Y doña Nati, sin dejar su labor de frivolité: «¡Cuánto que lo echo de menos!». 

Luego nos despedimos y voy a la iglesia para rezar completas, apagar las luces y cerrar las puertas.