Granja de Rocamora
domingo, 4 de octubre de 2026
A las cinco suena el despertador. Una hora después comienza el Rosario de la Aurora. A las ocho, terminado el Rosario, cuando ya el cielo se ha teñido del dolce color d'oriental zaffiro, empieza la misa.
Martín me ayuda a preparar el altar, me ayuda en la misa y me ayuda a recogerlo todo y a preparar la misa de once que celebrará don Paco.
Laura —¡qué amable!—me regala una bandeja de almojábanas para desayunar.
A las nueve y media vuelvo a la iglesia para rezar. Yo miro fijamente al sagrario y Horacio me mira fijamente a mí.
A las diez y media voy a Cox.
Lola, a quien administré la unción de enfermos antier, murió ayer. El entierro es hoy a las once. Descanse en paz.
A las doce celebro misa en el convento. Misa rociera con coro y todo. Muy bien.
Felicito a don Paco por su santo porque hoy es san Francisco de Asís.
Como en el palacio parroquial.
Después de comer dedico un rato a Schumann: 12 Klavierstucke, Op. 85.
También dedico un rato a Jack London: Ensoñación.
También dedico un rato a Salvatore Quasimodo y —¿casualidad?— encuentro esto: l’ombra delle certose e il mistico Francesco.
Pilar B me escribe por messenger: que lee mis diarios, que a veces se tiene que reír y que me da la bienvenida a Granja. Entro en su perfil de FBK y descubro que es una notable pintora.
Me llama por teléfono María. Charlamos.
Llamo a don Paco y no puede resolver mi problema.
Llamo a Mari Carmen: no contesta. Llamo a Domingo: contesta y soluciona mi problema.
Llamo a doña Nati. Charlamos.
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