San Miguel de Salinas
sábado, 4 de abril de 2026
Saliendo de La Torre me encuentro con Patuca y JB que vinieron el jueves —creo— con unos amigos y que van para Alicante. Nos bajamos de los coches, nos saludamos, nos despedimos, no subimos a los coches y nos vamos. Ellos a Alicante, yo a San Miguel.
En la iglesia ya están trajinando Jose Manuel y otros cofrades que me ayudan a preparar la Vigilia.
Ante todo hay que descubrir las imágenes. Hay que mover candelabros y bancos. Hay que preparar el lucernario y registrar los libros. Hay que colocar las alfombras, el atril de la oración universal de los fieles…
A la una llega Ana Isabel y a la una y media llega Wilder. Se encargan de volver a poner en sus peanas las imágenes de san José, el Sagrado Corazón, santa Cecilia y santa Gema. También ponen en su fanal la imagen del Niño Jesús, a los pies de santa Teresita, y cuelgan el cuadro de la Divina Misericordia.
Como alguien ha debido de tirar los recortes de palmas que tenía guardados para el fuego pascual, a Ana Isabel le toca ponerse a recortar más palmas.
Entre tanto, voy a la farmacia para comprar gasas, alcohol y esparadrapo para hacer una antorcha con la que encenderemos el cirio Pascual.
Wilder limpia el candelero del cirio pascual, desempaqueta el cirio con los cinco granos de incienso, lo pone en el altar de la Virgen del Carmen y tira el embalaje al contenedor de cartón.
A las dos y veinte nos despedimos y voy a comer a casa de doña Nati.
Después de comer vuelvo a la iglesia para reservar el Santísimo en el sagrario y ponerle su velita roja y su velo blanco.
Me llaman del hospital. Que si puedo ir a visitar a una paciente. Que, sí, que claro, que voy. Pues no, que no vaya, que ya me avisarán. (¿?)
Llamo a María que me llamó está mañana. Charlamos.
Llamo al teléfono de la tía Janusa desde el que alguien me ha llamado esta maña. Contesta su hijo Alejandro. Nos saludamos, le doy el pésame, charlamos y nos hacemos amigos.
Mando a Jose Manuel las lecturas del domingo.
Recojo la ropa tendida y una cucaracha muerta.
Ensayo el Vidi aquam.
A las ocho salgo para Torremendo. A las nueve comienza la Vigilia Pascual en Torremendo.
A las once comienza la Vigilia pascual en San Miguel.
A la una menos cuarto del domingo, Wilder me ayuda a cerrar la iglesia y nos despedimos.
No rezo completas.
1. Porque ya es domingo.
2. Porque no están obligados a rezar completas los que han participado en la Vigilia Pascual.
La noche huele a Pascua. Muy bien.
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