San Miguel de Salinas
lunes, 20 de abril de 2026
00:00
Me despierto. He dormido dos horas de un tirón. Misterios dolorosos.
01:45
Me despierto. Misterios gozosos.
03:15
Me despierto. Paseo y me tomo un paracetamol.
04:40
Me despierto bastante despejado y me pongo a leer a mi doña Aurora Pimentel en X.
05.15
Me despierto. Oficio de lectura.
06:00
Me levanto.
06:45
Abro la iglesia, enciendo las luces y salgo para el hospital.
07:10
Preparo el altar. Laudes.
Agradezco al doctor S las mascarillas que me ha conseguido. Dice que va a buscarme otras más poderosas. ¡Qué amable!
07:40
Misa por José, padre de Miguel, el celador.
08:15
Llevo la comunión a Ana María y a Mauricio. Por el camino me encuentro con Miguel, el celador, y le digo: «misión cumplida». Me da las gracias y estrechamos nuestra manos.
08:50
Vuelvo a la capilla y recojo todo.
9:20
Salgo para San Miguel con una bolsa de purificadores usados. Para lavar.
10:00
Joan me entrega unas pastillas para dormir. ¡Qué amable!
Voy al banco y, luego, me siento en el confesonario.
Tercia.
Diario de santa Kowalska. Me duermo.
11:00
Misa.
Han venido cinco polacos que, al terminar la misa:
1. Besan mis manos arrodillándose.
2. Me hacen una consulta.
3. Me entregan 50 —cincuenta— dólares.
4. Vuelven arrodillarse para pedir la bendición.
Doña Nati me entrega veinte dólares que han dejado los polacos en la cestilla. ¡Viva Polonia!
11:45
Vuelvo al banco. Al salir me encuentro a los polacos en la calle y me invitan a un dinner. Miro el rejo del campanario. Son las doce. Hemos cantado el Regina Coeli al terminar la misa. Les explico que me esperan los compañeros del arciprestazgo pero agradezco la invitación.
12:10
Salgo para Los Montesinos.
12:20
Encuentro reunido a todo el arciprestazgo. Bueno, falta don Javier P.
Me toca explicar uno de los temas del temario. Anuncio que seré breve. Lo agradecen. Empiezo:
Queridos hermanos:
Como ya adelanté —con pesar— a algunos de vosotros, temo que no puedo aportar ninguna luz para esclarecer el confuso texto que me habéis encargado comentar.
El texto lleva por título una pregunta doblemente compuesta: ¿Qué perfil y qué acentos deben promoverse en las personas y en las comunidades según León XIV?
Uno podría esperar que el autor del texto —y de la pregunta doblemente compuesta que lo titula y encabeza— hubiera introducido el tema con estas o semejantes palabras:
«Para responder a esta pregunta doblemente compuesta abordaremos primero el asunto de qué perfil debe promoverse en las personas y en las comunidades según León XIV y pasaremos luego a tratar sobre los acentos que deben promoverse en las personas y en las comunidades según León XIV».
Pues bien, el autor no solamente no introduce así el tema sino que no lo introduce de ninguna manera y pasa, ex abrupto, a tratar en once apartados, once temas distintos sin responder en ninguno de ellos a la pregunta doblemente compuesta con que ha titulado el elenco.
Enumero el elenco de subtemas: 1, Jesucristo. 2. El Espíritu Santo, protagonista de la evangelización. 3. María. 4 Iglesia. 5. Sacerdote. 6. Doctrina social. 7. La familia. 8. Educación. 9. Madurez, prisa, encuentro y vida espiritual. 10. La inteligencia artificial. 11. Medios de comunicación.
Si en alguno de estos apartados ha respondido el autor a la pregunta doblemente compuesta con la que ha titulado el texto que nos ocupa, confieso con toda sencillez que a mí se me ha escapado la respuesta.
Es de notar que las palabras clave —key words— del título —perfil, acentos— ni siquiera aparecen en el cuerpo.
Como no he encontrado en el texto la respuesta a la pregunta que le dio origen, he tratado de buscar en el mismo texto un hilo argumental que nos lleve desde Jesucristo hasta los medios de comunicación pasando por la inteligencia artificial y todo lo demás. Con toda sencillez debo confesar que no lo he hallado.
Esto me lleva al punto de partida: no puedo —queridos hermanos— aportar ninguna luz a un texto que no entiendo ni poco ni mucho.
Agradezco la confianza —como se ve, excesiva— que habéis depositado en mí al encargarme esta intervención.
Cuando termino de hablar se hace un silencio espeso. Mis hermanos sacerdotes miran al techo, a las paredes, a la mesa, al cielo abrileño que se atisba por las ventanas. Alguno carraspea.
Rompe el silencio el arcipreste y, con voz suave y conciliadora, empieza: «Veamos si, entre todos, podemos aclarar algo».
13:45
Se levanta la sesión. Unos se quedan a comer. Yo vuelvo a San Miguel. Me esperan doña Nati, Gracia y José María. A José María le está cortando el pelo su sobrino Raúl. También Eva anda por ahí.
Eva y Raúl se despiden.
14:45
Doña Nati me pone una café. Me caigo de sueño. Me despido y voy a hacer la visita al Santísimo.
15:00
Me acuesto.
16:00
Me levanto.
Schumann, Sonata nº 3 Op 14.
16:30
Vuelvo al banco porque estoy esperando dos ingresos que no llegan mientras que las facturas no paran de llegar. Los ingresos no han llegado pero el Obispado sí ha cargado en la cuenta el importe de la aportación al fondo común diocesano. ¿Nos quedaremos en números rojos? ¡Qué emoción!
Voy a la iglesia para rezar. Primero me unto los tobillos con repelente de insectos y luego desinsecto la zona en la que voy a sentarme.
17:17
Recojo todo y me dispongo a llevar la comunión a Ana María.
Como no tengo aquí el portaviático, me toca pasar por el hospital de camino a La Mata.
19:00
Vuelvo de La Mata a San Miguel y voy a masymás. La cajera ve mi mascarilla y me pregunta que si estoy resfriado. Le explico que estoy tomando una medicación que inhibe el sistema inmune, etc. Me desea una pronta recuperación. ¡Qué amable!
19:30
Ya en la iglesia, juzgo que ha llegado el momento de responder a los mensajes que se amontonan en mi WhaysApp: entierro mañana en Torremendo, fecha de las comuniones en Torremendo para el año que viene, reunión con una madre mañana, reunión de catequistas el jueves, Valeria me presenta su grupo musical para bodas. Muy bien.
Voy a la casa abadía y me preparo una cena ligera.
19:45
Publico el Diario del domingo y tomo algunas notas para esta página de hoy.
20:20
Voy a la Iglesia.
Vísperas.
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Es usted muy amable. No lo olvide.