miércoles, 15 de abril de 2026

Diario. Miércoles, 15 de abril de 2026

 San Miguel de Salinas

miércoles, 15 de abril de 2026


5:00

Me despierto. He dormido siete horas y media de un tirón  y me siento fresco como una lechuga. Omeprazol en ayunas. Enseguida, envío un mensaje a MVH que se interesaba anoche por mi salud. Inmediatamente, mando un mensaje a Andrés preguntándole si por ventura podrá venir al funeral de las once. Como tengo tiempo de sobra, rezo el oficio de lectura en bata. 


6:45

Salgo de casa. No solamente no me duele nada: tal es mi sensación de ligereza que, si no fuera por el voto de parsimonia que tengo hecho y que mi ángel me recuerda, bajaría las escaleras corriendo. 


7:10

Llego al hospital con tiempo de sobra para preparar el altar y rezar laudes cantando —en voz bajita— el himno latino Chorus novae Ierusalem. Se atribuye su composición a Fulberto de Chartres. En el siglo XIX, Campbell hizo una logradísima traducción  del texto medieval al inglés: Ye Choirs of New Jerusalem cuya primera estrofa me sirve como antífona de entrada para algunas misas del tiempo pascual. 


7:40

Primera misa del día. 

Luego recorro parsimoniosamente todas las escaleras del hospital para llevar la comunión a Ana María y Mauricio pero, sobre todo, para exhibir ante el mundo la flexibilidad de mis articulaciones. 


9:30

De vuelta a San Miguel, me siento para mirar fijamente al sagrario. 


10:10

Voy a la casa abadía. Cuando vuelvo, Joan ha retirado el comulgatorio para hacer sitio al féretro de Pascual. También ha colocado el cirio pascual en el centro del presbiterio. 

Preparo en la sacristía los carbones para el incensario y ultimo con Andrés los detalles de la música.

Con la ayuda de Joan, enciendo el cirio pascual.

Me revisto. 


11:00

Dan las once, el cadáver de Pascual está en la iglesia, toco la campana del presbiterio, suenan el órgano y el canto del entrada, pongo el pie derecho en el presbiterio y recuerdo que he olvidado encender los carbones del incensario. No importa. 


12:45

Acaba de terminar el funeral y estoy en la sacristía quitándome los ornamentos. Entra doña Nati y dice que la ceremonia le ha recordado el funeral de Paco. Sé lo que quiere decir. Fue, como el de hoy, un funeral sereno y ordenado en el que podía escucharse la voz de Dios como —en el silencio de la montaña— se escucha el cantar de un riachuelo. Teresa entra en la sacristía y dice lo mismo con distintas palabras. Joan entre en la sacristía y dice algo parecido. Luego añade refiriéndose al himno que hemos cantado en la acción de gracias: In any case, Abide With Me is a Protestant hymn. No le falta razón: es un bello himno protestante. 

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