San Miguel de Salinas
jueves, 22 de enero de 2026
6:00
Me despierto sin despertador.
Las articulaciones de mi mano izquierda y de mi pie izquierdo están agarrotadas. Abrir la mano o apoyar el pie me hace ver el cielo estrellado. Envuelto en mi albornoz calentito me preparo un café con leches y paracetamol. Muy bien.
Quince minutos de gimnasia parsimoniosa.
7:00
El viento sigue rugiendo. Por mi ventana veo la agitación de los pinos. Lo siento por los pajaritos que no habrán podido pegar ojo en toda la noche.
Oficio de lectura y laudes cantados con Divine Office.
Meditación ante una copia de La Perla.
8:00
Ni pensar en salir a pasear con este viento.
Me preparo un té y me acomodo en la butaca de la abuela Paquita para leer Imperios de crueldad.
9:00
Me levanto para desentumecerme un tantico paseando por el piso y trasteando en WhatsApp. Un mensaje de Rosarito me advierte de que la salida de Lo Safaerig está cortada porque el viento ha tumbado un jazminero centenario. Adjunta foto y dice que han abierto la cancela trasera de Lo Safareig por si quiero huir. ¡Qué amables!
Escribo el diario de ayer.
10:00
Lectura de El Amor supremo, de Eugene Boylan.
Lectura del Evangelio de San Lucas.
Me empleo en la limpieza de la biblioteca.
11:00
El viento ha amainado y me aventuro a salir. La cancela trasera de Lo Safareig está cerrada. Colijo que ya han retirado el jazminero caído. No me equivoco: el camino está expedito y del jazminero solamente queda un tocón. ¿Rebrotará de allí? ¡Qué emoción!
Por todas partes hay piñas, dátiles y ramas caídas. También hay un nido al pie de un pino alto. Un conejo sale corriendo al verme.
Misterios luminosos con BXVI paseando por Lo Safareig donde da el solecito y no hay peligro de morir aplastado por una palmera.
12:00
Después de rezar el Ángelus, recogerlo todo, apagar la calefacción y las luces y cerrar la casa hay que buscar a Araceli para darle la llave de la despensa que me eché al bolsillo por descuido.
12:40
Salgo para La Lloseta.
Se ha hecho almoneda con algunos libros y otros bienes muebles de dos sacerdotes recientemente fallecidos. Después del círculo me hago con varios libros: un ejemplar del Código de Derecho Canónico, La Gracia de Cristo —pero no la de don EGM sino la de don José Antonio Sayés—, Dios en el banquillo, de Lewis; Juan XXIII, anécdotas de una vida y la Teología Moral de don Aurelio Fernández.
Cuando yo me muera harán almoneda de mis bienes materiales. Me parece justo.
14:15
Me encuentro con María GC en Torrellano. Ha venido —como siempre— cargada de regalos materiales para mí.
Charlamos y charlamos, intercambiamos noticias y chascarrillos pero no hablamos mal de nadie. ¿Ni siquiera de Óscar Puente? Ni si quiera de él.
16:00
María paga la cuenta —¡qué amable!— como siempre. Luego nos despedimos. Ella se va a La Horna y yo me vuelvo a San Miguel.
Por el camino me detengo en una gasolinera para espantar el sueño estirando las piernas y bebiendo un refresco de una marca que no menciono porque no patrocina este blog.
17:00
Preparo todo para la exposición del Santísimo y la misa.
17:30
Exposición con Andrés al órgano. Muy bien.
18:00
Misa con Andrés al órgano. Rebién.
Luego hay que atender a un penitente y recogerlo todo y visitar a doña Nati…
Y hay que rezar vísperas, ir a Masymás y todo lo demás.
Y se nos va yendo Ianuarius, parsimoniosa y sigilosamente, como la vida.
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