San Miguel de Salinas
lunes, 9 de marzo de 2026
6:00
Salgo de la Torre para Torrevieja por la carretera de la costa. Todo está oscuro como túnel de topo.
7:17
Llego al hospital con tiempo para rezar laudes después de preparar e altar y antes de la misa.
7:40
Misa.
Luego voy a llevar la comunión a Ana María y a Mauricio. Muy bien.
Luego voy a llevar la comunión a Pepe J. ¡Albricias! ¡Lo han mandado a casa! Me felicito.
Vuelvo a la capilla y lo recojo todo con la ayuda del doctor S. Luego atiendo a un penitente que pide confesión.
9:00
Salgo para San Miguel.
9:30
Voy al banco conduciendo el furgón blindado en el que transporto las colectas de la semana.
9:45
Me siento ante el sagrario con la lira 34:
La blanca palomica
al arca con el ramo se a tornado,
y ya la tortolica
al socio desseado
en las riberas verdes a hallado.
Al alma, que a sí misma se llamaba «morena» y «fea», la llama el Amado «blanca palomica» y «tortolica». Porque así suelen hablarse los enamorados y porque el Esposo es amiguísimo de ensalzar a quien se humilla.
La compara con la paloma del Arca de Noé que, no hallando dónde posarse, iba y venía por los cielos trayendo al fin en el pico un ramo de olivo, signo de la victoria del alma y corona de sus merecimientos.
Y la llama «tortolica» porque estas aves humildes tienen fama de ser muy fieles de modo que, cuando pierden a su compañero, no reposan hasta hallarlo.
10:15
Me revisto con el traje de Pescador y me siento en el confesonario: Oficio de lectura y tercia.
11:00
Segunda misa del día. Conmemoración de Santa Francisca Romana. Encomiendo a mi difunta abuela Paquita, aunque nunca estoy seguro de si su patrona era esta santa. Encomiendo también a Gloria y a Paloma —señoras de los sueños y de las realidades y de la vida de dos viejos amigos del cole— que aún militan y luchan —bravamente— en este valle de lágrimas con ese buen humor que —en los que sufren— es el signo más claro de la predestinación a la Gloria. Y encomendamos también a todos los que se han encomendado a nuestras oraciones.
12:00
Rezo el Ángelus con Joan y me pongo a buscar todo lo que necesito para ir al ambulatorio:
1. Mi móvil. Después de rebuscar mucho, aparece en la peana de san José.
2. Mi tarjeta de la Seguridad Social. Está en la guantera de mi coche.
3. Las llaves de la iglesia, del garaje y de la casa parroquial. Después de buscar y rebuscar y de rezar a san Antonio y rebuscar y rebuscar aparecen en el bolsillo de mi chaquetón de marino.
4. Mi chaquetón de marino.
12:20
Llego al ambulatorio diez minutos antes de la hora de mi cita. Me siento ante la consulta de mi médico de cabecera y trasteo en las RR SS.
12:30
Justo a la hora de mi cita, me llaman para que entre a la consulta de mi médico de cabecera que es un joven harto amable y eficiente. Sigue el método de los médicos amables y eficientes de hogaño que consiste en dirigir al paciente una sonrisa de bienvenida y otra de despedida y en dedicar el resto del tiempo de la consulta a consultar la pantalla del ordenador con la atención que los arúspices de antaño ponían en consultar el vuelo de las aves o las entrañas de un ratón.
13:00
Voy a la farmacia. Me basta con presentar mi tarjeta de la Seguridad Social para comprobar que, antes de llegar yo, ya había llegado a la farmacia la receta de mi joven, amable y eficaz galeno de cabecera.
13:24
Llegan —desde Elche— las palmas para el Domingo de Ramos. Firmo el «recibí» y, con no poco esfuerzo, arrastro el cargamento hasta la sacristía y empiezo a desembalarlo y a clasificarlo. Palmas de primera especial: una. Palmas de segunda: seis. Puntas de palma: veinte. Palmitas de solapa: cuarenta. Me felicito.
14.00
En casa de doña Nati encuentro a Eva. Cuando cuento mi aventura de hoy en el ambulatorio, Eva, que tiene mentalidad científica y expresividad poética y teatral, pregunta incrédula: «¿Omeprazol para la carraspera?».
…
Lo que pasa en un solo día —o, incluso, en solo minuto— requeriría una eternidad para ser contado.
Ahora que lo pienso, es posible que la eternidad haya sido pensada, precisamente, para hacer posible el relato de cada minuto de una vida.
…
Como es lunes, hay que ir a La Mata para llevar la comunión a Ana María. Etc.
…
Sesión larga de Brahms porque llevo días sin sentarme a escuchar música.
Sonata para clarinete y piano nº 2, Op 120.
Cuatro canciones serias, Op 121.
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