lunes, 17 de agosto de 2026

Diario. Lunes, 17 de agosto de 2026

 La Torre

lunes, 17 de agosto de 2026


04:30

Oficio de lectura. 


05:00

Voy a La Torre. Alguien se ha dejado abierta la puerta de la almazara. Me alumbro con la linterna del móvil. Cuando empiezo a bajar las escaleras oigo un bufido y un gato negro pasa a mi lado como una exhalación y huye. 

Me siento en la ermita para escuchar una piadosa meditación.  Luego cambio la lámpara del sagrario que anda desmayada. 


05:30

Voy a la despensa para hacerme con un cartón de leche y vuelvo a mi piso para desayunar. Todavía no ha extendido la aurora  sobre el horizonte sus rosados dedos. 


06:00

Vuelvo a acostarme. 


8:00

Me levanto. Ya entra la luz del sol por la ventana y se oyen los arrullos de las tórtolas y las torcaces. 

Laudes.

Me pongo a limpiar libros y a colocarlos en la biblioteca. 


9:30

Me ducho. 


10:00

Voy a La Torre. Cuento la aventura del gato a quien quiere escucharla y voy a la ermita. 

Tercia. 


10:30

Vacío la maleta que traje de San Miguel ayer y salgo para San Miguel. 


12:00

Ángelus en San Miguel. 

Voy al banco para ingresar las colectas del fin de semana. 

Voy al ambulatorio. La cita con mi médico era a las doce. Me dan cita para el lunes que viene. 

Voy a Correos para pagar la multa de tráfico. 

Voy a la casa abadía y lleno la maleta de camisas y de objetos de cotillón. 


13:50

Salgo de San Miguel para La Torre. Me detengo en El Realengo para tomar una cocacola porque me caigo de sueño. 


15:00

Aparco el coche en la puerta de la almazara y, nada más apagarlo, me quedo frito.


15:15

Todos están comiendo en la almazara un arroz con setas que ha hecho Pablo. Hay invitados: un matrimonio con dos hijos. Uno de los hijos es amigo de Ignacio. Están veraneando en La Oliva y han venido a conocer a Pablo y a Patricia y a llevarse a Ignacio. 


16.00

Me meto en la piscina para rezar el rosario paseando.



Leo bastante. E milagro del padre Malaquías, por ejemplo.


A las siete y treinta y ocho minutos voy a la ermita para mirar fijamente al sagrario. Jesús está allí mirando fijamente al sagrario. Muy bien. 

Mis ojos van del sagrario a la imagen de la Virgen del Carmen; de la imagen de la Virgen del carmen a la imagen del Niño. De la imagen del Niño al sagrario. Y así. 

De vez en cuando cierro los ojos para reflexionar un poco pero los abro enseguida porque, si no, me duermo. 


A las ocho, misa por las almas del purgatorio. 


Luego Jesús nos invita a cenar en la Casa Mitjana. ¡Qué amable!


Felicito a Joan que cumple setenta y seis añitos y está en su silla de ruedas. 


A las once me despido y voy a rezar completas en la ermita. 

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