La Torre
lunes, 24 de agosto de 2026
06:30
Me despierto. Me vuelvo a dormir.
08:00
Me levanto.
09:00
Encuentro a I en la cocina. Él ya ha desayunado. Desayuno yo. Ignacio se ha vuelto a Madrid.
Seco y recojo los platos de la cena de ayer y del desayuno de hoy. Luego voy a laburar a mi piso.
10:30
Me siento en la ermita para mirar fijamente al sagrario.
11:00
Salgo con I para San Miguel. Por el camino rezo el oficio de lectura y las laudes.
Llama Ignacio. Que se ha dejado unas gafas en La Torre y que si puede llevarlas I a Madrid. Que sí.
En San Miguel I me ayuda a empaquetar algunas cosas de la casa abadía. Luego le enseño la iglesia y sus dos tesoros: el confensonario y el aseo. Luego le presento a doña Nati. Luego me acompaña al ambulatorio donde tengo cita con mi amable médico de familia. Me dice que el tímpano que se me rompió se ha llenado de hongos y que hay que tratarlo con unas gotas. Le hablo de mis padecimientos con la artritis y de lo bien que me ha sentado el antiinflamatorio mágico que me ha dado I. El doctor da órdenes a todas las farmacias del Reino de Valencia para que me suministren el milagroso remedio.
I me acompaña a la farmacia. No tienen ni las gotas ni el antinflamatorio. Vamos a la iglesia para coger el portaviático con el Santísimo. Entonces vamos a casa de Joan. Doy la comunión a Joan. Laura se despide de Joan —porque mañana sale su vuelo para Birmingham— y se viene con nosotros.
Paramos en San Miguel para intentar conseguir mis remedios en otra botica. Nada, no los tienen. Además, me dicen que, según el ordenador, mi tarjeta está caducada y tengo que usar la última que saqué. Muy bien.
Llevamos a Laura a un hotel que está muy cerca del aeropuerto y nos despedimos de ella. Luego invito a I a comer en un restaurante que yo me sé y luego volvemos a La Torre. Hallo allí mi tarjeta buena de la SS. Siesta.
A las cinco me tomo una limonada. A las cinco y media o así mando una mensaje a I: «Estoy en la ermita. En la nevera tienes refrescos para hacer una pausa de hidratación».
Me siento para orar con Leclercq. Luego preparo la misa de san Bartolomé y me dispongo a celebrarla cuando llega I con una noticia: «creo que ha llegado tu parentela». Salimos para investigar el fenómeno. Junto a la Casa Grande hay un camión de Mercadona y, de la Casa Grande sale María con Sofía en los brazos. Detrás de María salen María, Lourdes y Elena. Presento a I y todos nos abrazamos y besamos. Pregunto por JB. Ha ido a la estación a buscar a Serafina, el ángel encargado de cuidar de los niños.
Decido entonces retrasar la misa hasta que venga JB. I y yo vamos a Torrellano con mi tarjeta buena de la SS para comprar mis remedios. En una farmacia tienen las gotas pero no los antiinflamatorios. Por fin —a la cuarta va la vencida— consigo los antiinflamatorios en otra farmacia.
Volvemos a La Torre para pasear y charlar. Tomamos una horchata y nos acercamos a los niños —María, Lourdes, Elena, Pablo y Jose— que están jugando con Serafina. Les digo que está prohibido jugar y me miran. Les digo que está prohibido mirarme y se ríen. Les digo que está prohibido reírse y que todo lo que ven es mío. Creo que entonces empiezan a sospechar lo depravado de mi carácter.
A las ocho misa de san Bartolomé: Asisten María, Sofía en brazos de JB, JB llevando en los brazos a Sofía, María, Elena e I.
Luego I y yo nos preparamos una cena ligera. Acabamos de tertulia en el palmeral con un cubata o algo así.
La Torre
martes, 25 de agosto de 2026
02:35
Me despierto con un dolor doloroso en los brazos. Deambulo un poco por la casa buscando mis remedios. No los hallo. No importa. Me acuesto. Media hora después me levanto. Así hasta cinco. Entonces me duermo y sueño que estoy comiendo alimentos ultraprocesados: ayer estuve escuchando a un nefrólogo que decía que eran veneno puro.
07:00
Me despierto muy contento por no haber comido alimentos ultraprocesados.
07:45
Cuando voy hacia La Torre contemplo un espectáculo insólito: cientos de golondrinas posadas en los tejados y en los cables de Lo Safareig. Hay una algarabía. Saco mi móvil para identificar los cantos. Compruebo que se han dado cita allí pitos ibéricos, petirrojos europeos, gorriones comunes, tórtolas turcas y urracas, para contemplar el fenómeno de las golondrinas. Muy bien.
De paso hacia la ermita, voy abriendo ventanas y puertas para que entre e fresco de la mañana. Luego me siento en la ermita para hacer mis oraciones de la mañana.
08:45
En la cocina me encuentro con I. Preparamos el desayuno y programamos el día.
La misa será cuando digan María y JB.
I quiere trabajar con su ordenador. Por la tarde iremos al MARQ y a cenar en un restaurante cercano.
I se instala en la almazara y yo voy a mi piso.
10:30
Voy a ver a María para preguntar por la hora que más les conviene para la misa. Quedamos a la una. Muy bien. Se lo comunico a I y voy a la ermita para prepararlo todo.
11:00
Hay que cerrar puertas y ventanas porque el sol ya calienta y las chicharras han empezado a chicharrear. Del jardín me llega también un rumor como de canto de aves tropicales. Salgo a investigar el fenómeno. No son aves tropicales, son los niños que juegan.
María trata de patinar, pero los caminos de grava no son muy apropiados para su intento. Me hago el interesante: «¿Quieres que te muestre una pista de patinaje secreta?». Muestra un gran interés y la conduzco hasta la explanada que se abre entre palmeras cabe la piscina. Muy bien.
Luego hago una pausa de hidratación y preparo dos aguas con limón: una para I y otra para mí.
11:30
Tercia.
Lectura del evangelio según san Marcos.
Lectura de Frankenstein.
Lectura de 1077.
Por primera vez en mi vida me a planchar un purificador y un manutergio recordando cómo lo hacen Fátima y Jesús. El manutergio queda bastante bien, el purificador queda como un churro, pero no importa. Nosotros, los resilientes de toda la vida, no nos arrugamos por un mal planchado. Mañana más.
13:00
Misa de san José de Calasanz. Murió en Roma en la fiesta de san Luis. Los de la iglesia de San Luis de los Franceses pidieron a los escolapios que no tocasen a muerto para no ensombrecer la fiesta. Ahora, el 25 de agosto hay volteo de campanas para escolapios y franceses.
14:00
I y yo comemos una crema de verduras y un pollo asado.
15:00
Siesta.
Luego continúo con mi lenta labor de desembalaje y eso.
Como aumenta el dolor de huesos, me tomo un protector de estómago y un antiinflamatorio y voy a la ermita para mirar fijamente al sagrario.
18:00
I tiene un dron que hace fotos. Salimos al palmeral para jugar con él.
Como el brazo izquierdo me duele mucho, I me recomienda aplicar agua caliente a la zona. Voy a ducharme el brazo izquierdo con agua caliente y me pongo elegante porque vamos a ir a Alicante.
19:00
Salimos para el MARQ.
Hay una exposición de objetos de cotillón —flechas, vasijas, máscaras funerarias, joyas, etc— precolombinas de la parte de Colombia.
Luego recorremos a toda velocidad las salas dedicadas a la arqueología de la terreta.
21:00
I me invita a un exclusivo restaurante que está no lejos del castillo de Santa Bárbara, en la montaña. Vistas espectaculares, óptimo servicio y máximo nivel de satisfacción. Muy bien.
Cuando volvemos a La Torre son las once y media o así.
Completas.
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