viernes, 27 de febrero de 2026

Diario. Miércoles, 25 de febrero de 2026

 San Miguel

miércoles, 25 de febrero de 2026


7:40

Misa en el hospital. 

Me llama el archidiácono. Que hay un difunto y que hay que celebrar mañana el funeral. Lo celebrará él.

Visito a Mauricio, a Ana María y a Pedro. 

9:00

Oficio de lectura y laudes.

Me siento en la capilla con la vigésima segunda lira del Cántico espiritual:

Entrado se a la esposa
en el ameno huerto desseado,
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces braços del Amado.

No se cansa uno de repetir esta lira que no necesita declaración ni nada. El huerto deseado es la paz del Esposo en cuyos dulces brazos reposa a su sabor el alma después de todos los trabajos y angustias y luchas en que ha vencido. Por todo ese denuedo y esa entrega puede ahora andar el alma con esas calmas de amor. Muy bien. 


10:00

Salgo para San Miguel. 


10:30

Saludo a Joan y me siento en el confesonario. Tercia. 

11:00

Misa.


12:00

Preparo todo para el funeral que celebrará el archidiácono a las 16:00. 


12:30

Mi proyecto —ir a La Torre para pasar allí el día de asueto— decae. Me quedo en San Miguel.
Voy a dedicar el resto de la mañana al aseo de la casa abadía.

14:00

Me preparo una comida frugal, la bendigo, me la zampo, recojo y lavo los platos y friego la cocina. Detrás de la Thermomix® aparece una cucaracha desanimada.  


15:00

Me preparo una taza de café y me siento —arrebujado en una manta a la que nosotros, los venezolanos de toda la vida preferimos llamar «cobija»— para escuchar el Op. 114 de Brahms. 


15:45

Me asomo disimuladamente a la ventana para poder ver sin ser visto. En la plaza se van congregando los dolientes que van a asistir al funeral. 

Misterios dolorosos del santo Rosario. 


16:15

Me siento en el despacho para estudiar durante media hora el Código de Derecho Canónico. 


16:45

Me asomo disimuladamente a la ventana. El funeral ha terminado. 

Lectura del evangelio de san Lucas. 

Lectura de España invicta. 

Lectura de El conde de Chanteleine


18:00

Voy a la iglesia. Huele a incienso. Recojo todo y me siento para mirar fijamente al sagrario. 


18:30

Una suplicante me suplica por WhatsApp que admita a catequesis a un su hijo porque acaba de enterarse de que la catequesis empezó en octubre. Pido a las catequistas que reciban al muchacho con mucho cariño y que le adviertan que tendrá que seguir viniendo a catequesis durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre a menos que consienta en entrar en el orden de los monaguillos. 

Escribo el diario del lunes. 


19:30

Vísperas. 


20:00

Me preparo una cena ligera, la bendigo, me la zampo y lavo los platos. 


20:45

Voy a la iglesia. 

Completas. 

Me quedo un rato mirando fijamente a san José que está de visita en la capilla de santa Rita desde el cuarto domingo suyo. Seguro que está contento porque, desde el altar de santa Rita, puede ver a La Virgen del Carmen y al Divino Niñito que a su sabor reposa cabe el pecho de Ella.  

Apago las luces y cierro las puertas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Es usted muy amable. No lo olvide.