San Miguel
jueves, 19 de febrero de 2026
8:00
Me siento ante el sagrario con la décima sexta lira del Cántico Espiritual:
Caçadnos las raposas,
questá ya florescida nuestra viña,
en tanto que de rosas
hazemos una piña,
y no parezca nadie en la montiña.
Tiene tanta invidia el domino del alma cuando la ve engolfada en Dios, como viña florecida, que manda sus raposas con tentaciones de sensualidad o de otra especie para, si fuera posible, quitarle todo el bien y la paz de que disfruta con el Amado. Entonces la esposa pide a los Ángeles buenos que ahuyenten a los dimoños diciendo: «cazadnos las raposas». Llama «rosas» a las virtudes y «piña» a la apretada juntura dellas que hacen, a la vez, el alma y el amado. Y no queda ya sino desear que nadie aparezca en aquella altura para perturbar el encuentro: «no parezca nadie en la montiña».
…
Como es jueves, primero voy a La Lloseta, luego como con María GC en Torrellano y luego vuelvo a San Miguel para la exposición del Santísimo y la misa que hoy no estarán acompañadas por el órgano porque Andrés tiene un entierro.
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