martes, 5 de mayo de 2026

Diario. Martes, 5 de mayo de 2026

 San Miguel de Salinas

martes, 5 de mayo de 2026


04:00

Oficio de lectura: El mar entregó sus muertos, muerte y abismo entregaron sus muertos. (Apocalipsis)


08:00

Abro la iglesia. 

Laudes.

Me siento a mirar fijamente el sagrario. 


09.00

Hay que limpiar el sagrario. 

Luego me siento para estudiar. Voy a empezar a leer las cartas de san Pablo en el orden en que fueron escritas, si es que esto es posible. Primer problema: ¿cuál es la primera? Los sabios estamos divididos. Sabios hay que dicen que es Tesalonicenses. Otros dicen que Gálatas. 

Voy a empezar por Gálatas. 

Así, «gálatas», llamaron los griegos al pueblo celta que, procedente de la Galia, se asentó en Asia Menor trescientos años antes de Cristo. 

Precisa y casualmente, en estos días, la primera lectura está tomada de los Hechos de los Apóstoles y haba del primer viaje misionero de san Pablo que lo llevó a Galacia donde sufrió no poco. 

Después de predicar en Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra y Derbe volvió con Bernabé a Antioquía de Siria, desde donde habían partido. 

No tardó en enterarse de que algunos judaizantes estaban visitando las comunidades que él había fundado y predicaban que no bastaba con el bautismo: los cristianos tenían que aceptar las leyes cultuales de Israel. De paso, esos predicadores murmuraban de Pablo e insinuaban que no enseñaba lo mismo que los demás apóstoles. 


1Pablo, apóstol no de parte de hombres ni por mediación de ningún hombre, sino por Jesucristo y Dios Padre, que lo resucitó de entre los muertos, 2y todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de Galacia: 3Gracia y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo, 4que se entregó por nuestros pecados para librarnos de este perverso mundo presente, conforme al designio de Dios, nuestro Padre. 5A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén. 6Me maravilla que hayáis abandonado tan pronto al que os llamó por la gracia de Cristo, y os hayáis pasado a otro evangelio. 7No es que haya otro evangelio; lo que pasa es que algunos os están turbando y quieren deformar el Evangelio de Cristo. 8Pues bien, aunque nosotros mismos o un ángel del cielo os predicara un evangelio distinto del que os hemos predicado, ¡sea anatema! 9Lo he dicho y lo repito: Si alguien os anuncia un evangelio diferente del que recibisteis, ¡sea anatema! 

10:15

Saludo a Joan y voy al confesonario. Diario de la Dovina Misericordia. 

Un penitente me llama por teléfono. Que si puede venir a confesarse. Que sí, que estoy en el confesonario. 

Un penitente. Muy bien. 

Tercia. 


11:00

Misa. 

Después de misa vienen Franko y Andrea para que les firme el expediente. Luego hay que atender a una procesión de suplicantes. 


12:20

Llamo a Pepe para saber cómo está. Está otra vez en el hospital. Quedamos en que iré a llevarle la comunión mañana. 

Con los campaneros quedo para las cinco. 

Con los catequistas quedo para el viernes a las seis. 


12:40

Voy al despacho parroquial.


13:50

Voy a casa de doña Nati. Saludo a Eva, me despido de Eva y comemos. 


14:40

Visita al Santísimo. 

Voy a la casa abadía para la sesión de Schumann: Sonata Nº 2, Op 22. 


15:30

Vuelvo a la iglesia. Rosario paseando por las capillas laterales. 

Luego me siento para mirar fijamente al sagrario. 


16:30

Mientras espero a los campaneros me dedico a firmar títulos de propiedad del cementerio ya trastear en la sacristía. 


17:00

Los campaneros llegan puntualmente. 

Son cuatro jóvenes de una asociación sin ánimo de lucro que quiere conservar las costumbres de los viejos campaneros. Lo hacen muy bien. 

Han quitado los tubos fluorescentes quemados del campanario de Torremendo y preguntan que si estoy en condiciones de pagar unos nuevos. Les digo que sí. Me comentan que, por 49 euros y cuarenta centavos pueden comprar tres focos led. Les entrego cincuenta dólares y les digo que pueden quedarse con el cambio. Elogian mi liberalidad. 

Pasamos luego al tema de la matraca del mismo campanario. Se encuentra en un estado muy lamentable. ¿Sería posible restaurarla? Me pasan una foto que, a mi vez, envío a Andrés, el organista. ¿Se animará él a restaurarla?

Hablamos de otras cosas. Me cuenta, por ejemplo, que voltearon las campanas en Albatera en la ordenación del último diácono y que el fin de semana pasado estuvieron haciendo un retiro de Cursillos de Cristiandad. Muy bien.


17:50 

Nos despedimos. 

Justo entonces me llama Mari Mar. 

Nos despedimos a las seis y veinte y, entonces, llamo a María.

Nos despedimos a las seis y media y, entonces llamo a Matthew para saber si ha llegado bien. Sí, ha llegado bien. Salió esta mañana del aeropuerto de Birmingham y alquiló un coche en el aeropuerto del Altet. Está cómoda y tranquilamente sentado en un sillón, charlando con su madre y tomando un té. Muy bien. Nos veremos mañana si Dios quiere. 


18:45

Bajo al garaje para dejar en el coche dos purificadores, dos manutergios y un amito que ha lavado —¡qué amable!— Joan. Tengo que devolverlos a la Torre mañana. 

Ya que estoy en ello, llevo al garaje seis jarrones que llevan un montón del tiempo en el aseo. 

Ya que estoy en ello, barro el garaje. 

Ya que estoy en ello cambio la mecha del mechero del apagavelas y lo relleno de parafina. Muy bien. 


19:00

Escribo esto.

19:45

Contesto a algunos mensajes. Don Isidro, por ejemplo, me pregunta que si puedo celebrar en Los Montesinos el viernes. Sí puedo. 

Me dispongo a volver a la casa abadía cuando llaman a la puerta de la sacristía. Son los hijos de Ana Delgado. Que si podemos retrasar el funeral de su madre previsto para el sábado 9 hasta el sábado 23. Podemos. 

Charlamos un rato. 


20:00

Vísperas. 

Cierro la sacristía, llevo el ordenador a la casa abadía y voy a ver el Pasa palabra a casa de doña Nati. 


21:15

Terminamos de ver el parte y nos despedimos. 

Completas. 

Cierro la iglesia, vuelvo a la casa abadía y escribo esto.

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