sábado, 11 de febrero de 2012

Sacerdocio, higiene, perdón y salud.

El sacerdocio de la Antigua Alianza tenía que ver con el culto a Dios pero, sobre todo, con la higiene y con la pureza. Por eso convenía que se mantuviese alejado de los leprosos y de los pecadores y que animase a los demás a hacer lo mismo. 
Al sacerdocio de la Nueva -y Eterna- Alianza se le ha encomendado la misión de curar y de perdonar manteniéndose en estrecho contacto con todo lo que hay de débil e impuro en los hombres pero, sobre todo. dando culto a Dios. 
Cuantos más sacerdotes de la Nueva Alianza haya en el mundo, más amable será el mundo a los ojos de los leprosos y de los pecadores.
Bendito sea Dios que se ha hecho Sacerdote para los sanos pero, sobre todo, para los enfermos.

1 comentarios:

  1. En la homilía de hoy,nos han hablado del pecado.El leproso curado por el Señor perdía protagonismo pero yo acababa de leer algo que me desconcertó un poco.Veamos,aquel hombre desobedeció al Señor,efectivamente.Y Jesús tenía ya dificultades para entrar en las ciudades,su fama le precedía.Pero,¿cómo guardar el secreto de la curación?.Nunca pensé que se alardease de eso sino que se pregonaba agradecimiento y alegria.Según un artículo,estupendo,de don Jesús Higueras en el ABC de hoy,estaba yo muy equivocada.Un abrazo de Janusa

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