miércoles, 29 de febrero de 2012

Programa para la Cuaresma (III)

Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras» (Hb 10, 24)
Lo primero, dice el Papa, es fijarse, observar bien, estar atentos, mirar conscientemente, darse cuenta.

Jesús quiso que sus discípulos observaran bien a los cuervos y les dijo: fijáos en los cuervos κατανοήσατε τοὺς κόρακας.
También quería que reparasen en la viga que llevaban en su propio ojo antes de sacar la mota del ojo del hermano y les dijo: la viga que está en tu propio ojo no la consideras τὴν δὲ δοκὸν τὴν ἐν τῷ ἰδίῳ ὀφθαλμῷ οὐ κατανοεῖς.

El autor de la carta a los Hebreos quería que sus hermanos se fijasen en Jesús, que estuvieran atentos a Él y les dijo: considerad al Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe, Jesús κατανοήσατε τὸν ἀπόστολον καὶ ἀρχιερέα τῆς ὁμολογίας ἡμῶν Ἰησοῦν.
También quería que fuéramos muy considerados los unos con los otros para que pudiéramos estimular los unos en los otros el amor y las buenas obras y nos dejó dicho: no seamos burros los unos con los otros; antes bien mirémonos los unos a los otros y ofrezcámonos los unos a los otros el testimonio de nuestra consideración más distinguida -que en griego se dice "amabilidad"- de tal modo y manera que hasta  los más burros lleguemos facilísimamente al paroxismo del amor y de las buenas obras κατανοῶμεν ἀλλήλους εἰς παροξυσμὸν ἀγάπης καὶ καλῶν ἔργων.


El papa es muy amable. Supongo que siempre lo ha sido. Tiene los ojos puestos en Jesús y -como un caballero cristiano- observa a quienes lo acompañan con una mirada comprensiva, atenta, considerada. Hasta los más burros nos sentimos muy honrados de estar en esa compañía que convierte la Cuaresma en algo muy estimulante.

2 comentarios:

  1. Como dijo la gran filósofa especialista en la relación entre atención y Dios, Simone Weil, lo contrario de la lectura/mirada atenta de la realidad es la lectura/mirada proyectiva, donde lo único que hacemos es proyectar (narcisisticamente, podríamos añadir hoy en día) nuestras ideas (prejuicios), que es lo opuesto de la relación amorosa, de Dios.

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  2. Buenas tardes don Javier. Podría decir ¡guau! ¡miau! pero he aquí que este Melón no encuentra la ¡oh-no!me-atropella del burro que quiere llegar al paroxismo y hacer por fin alguna obra buena.Un abrazo.

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