martes, 14 de febrero de 2012

El dedo que señala a la luna.

Alguien ha dicho que solo tontos se quedan mirando el dedo que señala a la luna. 
Diciendo lo que ha dicho ha dicho algo muy hermoso y muy triste porque lo cierto es que la mayoría de los hombres cedemos -gracias a Dios- a la tentación de quedarnos mirando el dedo dado que -se mire como se mire- el dedo que señala a la luna es siempre más interesante que la luna. 

7 comentarios:

  1. Una paradoja muy bella. La pensaré.

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  2. Eso depende de la propiedad del dedo, Don Javier: desde luego, si es el de uno mismo, siempre es mil veces más interesante que la más bella de las Lunas llenas.

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  3. Los niños pequeños siempre miran al dedo. No entienden que sirve para apuntar.

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  4. Buenas tardes don Javier. Tal vez sea una falacia ad digitus pero desde luego ya hemos aprendido a ver primero quién es el que apunta y sobre todo la rectitud del dedo que apunta antes de fijarnos en el indexado (vale, perdón).Un abrazo.

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  5. Es que es muy difícil mirar la realidad directamente. El que solo mira el dedo, es como si estuviera ciego. Normalmente, miramos un poco el dedo, y un poco menos todavía la luna. Lo que más hacemos es proyectar nuestras "ideas" (muchas, adquiridas inconsciente o implícitamente) en la realidad, no verla. Incluso hay ángeles ciegos.

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  6. Hay una cosa muy buena y es que quien mira a su propio dedo, quizá se pierda la maravillosa luna, pero os aseguró que jamás señalará a nadie, ni por tonto, ni por listo, mirará su dedo y sus circunstancias, no aportará ningún dato maravilloso, pero nunca hará sentir mal a nadie porque cuando extienda su dedo, será para mirárselo. He dicho.
    Lucía C.

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