jueves, 16 de febrero de 2012

Crítica (literaria, por ejemplo).


Un partido de fútbol se puede comentar igual que una sonata o un soneto o un paisaje pintado por un escocés del XIX. Se trata de ir diciendo lo que pasa: que si una luxación, o una disonancia o un encabalgamiento y todo eso de las emociones -¡oh!- y de la madre del poeta o del árbitro, o del amante que inspiró el soneto o de la infancia del escocés que transcurrió entre paisajes escoceses no pintados.
Vuelves a ver el partido -o a escuchar la sonata o a leer el soneto- y resulta que la cosa es idéntica a sí misma pero tú has cambiado. No es solo que ya sabes cómo acaba el partido. No es solo que ya has leído todos los comentarios y sabes cuán mísera fue la vida del compositor y qué terribles fantasmas angustiaron al poeta y de qué muerte murió la abuela del guardameta, no. Allí están el mismo partido, el mismo cuadro, el mismo libro y tú, más viejo, más contento o más triste, más agudo o más escéptico, comentando lo que pasa y sabiendo que lo que pasa -el comentario- es, precisamente, tu vida.

8 comentarios:

  1. Pase por aquí.
    Me encanta como escribe!!
    Perdón que muchas veces no comente.
    SL2!!
    DTB!!

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    1. Paso por allí a menudo, doña. Y solo a veces dejo comentarios que, en cualquier caso, no son tan amables como los suyos.

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  2. Así es, Don Javier, al hojear nuestros viejos libros comprendemos cuánto hemos cambiado, a mejor o a peor, según las materias.

    y ¡qué difícil entretener con la narración de un partido de fútbol que el oyente no ve!, ¿verdad?

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    1. Lo único que me gusta del fútbol son los comentarios que hace usted. La última vez que vi un partido me mordió un dóberman.

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  3. Gracias Don Javier, por su comentario en el blog de Cristina. No conocía su blog. Nos seguimos leyendo. Un abrazo. Fernando.

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    1. ¿Cuál es el blog de Cristina?

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    2. Perdón, ahora caigo. Es que hay otro "Fernando" amigo que comenta en este blog desde Madrid.
      ¡De nada! ¡Gracias a usted!

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  4. Nuestros comentarios contienen, sí, nuestras vidas en el momento cuando los hacemos, pero un buen comentario de texto es un DIÁLOGO entre la voz propia y la del texto. No consiste en proyectar la propia vida/identidad sino en un intercambio, en una especie de sistema feedback, como cuando tenemos una buena conversación.Si el comentario es solo la propia vida entonces se trata de una lectura meramente proyectiva que no vale nada. Es puro narcisismo.

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