Después de dar vueltas y vueltas por Internet estoy en condiciones de asegurar que la Administración Obama ha vuelto a cometer una maldad, pero del alcance de tal maldad no estoy seguro.
Se supone que estamos en un mundo muy bien comunicado y que hasta un cura de pueblo puede enterarse de lo que pasa en el extranjero facilísimamente, pero no es así.
Y no es así porque no es tan fácil.
Supongamos que alguien quisiera informarnos de lo que es la Affordable Care Act. No costaría mucho poner un enlacito que nos llevase a la Affordable Care Act en sí. Miren, este cura de pueblo va a poner aquí el enlacito a la COMPILATION OF PATIENT PROTECTION AND AFFORDABLE CARE ACT. No es tan difícil ¿no? Pues les advierto a ustedes que se trata de novecientos y pico folios en inglés y me pregunto si los que andan por ahí opinando e informando de este asunto se los han leído todos. Pero, sobre todo, me pregunto por qué razón no incluyen el enlace, con lo fácil que es.
Y no hace falta leerlo todo, basta con ver la portada para observar que la cosa lleva fecha de mayo de 2010. Entonces se pregunta uno ¿por qué se habla ahora de esa cosa de hace dos años? Pero los que andan opinando e informando sobre esto no contestan a esa pregunta. Al parecer no se preguntan nada, simplemente cortan y pegan noticias de Agencia y luego opinan liberalísimamente.
Me ha parecido entender que lo que ha pasado ahora es que los obispos de USA han protestado contra esa Ley. ¿Por qué? Al parecer se sienten concernidos por ella en cuanto, al parecer, tal Ley incluye -en opinión de ellos- cosas inaceptables. Pero no esperen ustedes encontrar en los artículos de los informadores y opinadores profesionales algún enlacito a a un documento o declaración de los obispos USA.
¿Quieren ustedes que yo les explique brevemente qué cosa es la Affordable Care Act y por qué razón los obispos de USA se oponen a ella y algunos representantes de comunidades evangélicas han dicho que es una cosa Nazi? Pues no voy a hacerlo porque ya sé que mis catequesis les resultan a ustedes sumamente aburridas y les provocan terribles migrañas. Así que si quieren saber lo que es la Affordable Care Act léanse los mil folios en inglés. Y si quieren saber lo que opinan los obispos de USA, investiguen por su cuenta. Y si quieren seguir -como hasta ahora- sin enterarse de nada, sigan comprando periódicos y aplazando la catequesis y la Misa Dominical para la vejez. ¿Están contentos?

No ha tenido ningún éxito su propuesta. 0 comentarios: ¡pobrecito!
ResponderSuprimirSi quiere, me lo puede explicar a mí.
Es que sé lo mal que se siente cuando el profesor está muy entusiasmado por un tema que quiere explicar y los alumnos muestran menos interés que las paredes.
Doña Virginia: Créame, a nuestra edad, lo de la sintaxis no tiene ya remedio.
ResponderSuprimirY, por favor, hágame caso. El mundo es más grande que esas aulas en las que usted muestra su entusiasmo y sus alumnos muestran menos interés que las paredes.
Usted se empeña en instruir a los jóvenes. También yo, cuando era joven, me empeñaba en esas bobadas.
Ahora que tengo experiencia escribo un blog sin pretensiones de instruir y aprendo mucho y me entusiasmo.
Dígame, doña Virginia. ¿Cuántos alumnos hay en sus aulas? Cuánto le pagan a usted por ir allí a instruirlos?
Pues, mire usted, aquí no hay ni un alumno. Yo escribo libremente y no cobro ni un duro por hacerlo. Me consta que quien lee lo que escribo lo hace porque quiere. Estoy contento.
Este año tengo casi 400 alumnos, a los que sí espero ayudar un poco en su desarrollo intelectual, lingüístico y moral. ¡Menudos ánimos me da usted!
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