lunes, 9 de enero de 2012

Vuelo Madrid-Alicante.

15:38 Dejo la M30 y me incorporo a la autovía de Alicante que los de Valencia llaman "autovía de Valencia".
Mi GPS dice que voy a tardar cuatro horas y cinco minutos en llegar a mi destino. Media hora más tarde paso por Fuentidueña y pienso que es un momento muy bueno para rezar los misterios gozosos del Santo Rosario.

16:38 Mi GPS dice que voy a tardar tres horas y un minuto en llegar a mi destino.
Estoy haciendo mis cálculos y pensando je, je; voy a llegar cuatro minutos antes de lo que predijo mi GPS al principio cuando aparece, a mi derecha, la Venta San José (Zafra de Záncara, Cuenca).
Pienso que es un momento estupendo para poner el primero de los siete CDs  de mi flamante colección de Beethoven complete string quartets interpretados por el Artemis quartet. 
Media hora después observo un hecho insólito: una perdiz muy grande -o una gallinácea algo más grande que una perdiz- cruza la autovía de Alicante como suelen hacerlo las perdices: andando. Freno un poco -en parte por piedad y en parte porque no quiero que se manche el coche- y me pregunto si reservan las alas para mejor ocasión, y la pregunta inspira todo el rato de oración que me dispongo a hacer durante la siguiente media hora. El diablo se las apaña para distraerme con bobadas. Por ejemplo: un gran camión de C&A se pone a adelantar a otro gran camión en una cuesta. Durante tres minutos voy a ser testigo de un duelo de Titanes. El camión de C&A -que va justo delante de mí- va ganando centímetros al otro; reacciona el otro; aprieta la marcha el de C&A y desfallece -al parecer- el otro y otro camión enorme se coloca a mi derecha y pienso "quién me diera alas".. y el de C&A corona la cuesta y parece animarse cuando enfila la bajada, pero también el otro se anima.. Y así durante tres minutos de adelantamiento. Y yo muy distraído por la angustia -y por el duelo de Titanes- y examinando mi conciencia a toda prisa, por si acaso.

17:38 La media hora de oración se me ha pasado volando. He dejado atrás el desvío hacia Valencia y he sentido piedad por los valencianos que llaman "desvío hacia Alicante" a la autovía de Alicante. También he dejado atrás la circunvalación de Albacete (Albacete) y mi GPS me ha dicho que voy  a tardar dos horas menos tres minutos en llegar a mi destino, o sea, ocho minutos menos de lo previsto al principio. Justo entonces se ha encendido la lucecita de "ponga usted pesetas en el depósito de carburante" y he tenido que perder  exactamente ocho minutos repostando. No me ha importado nada porque andaba yo bajo los efectos de un adagio afectuoso y apasionado, o por otra causa. Anochecía.

18:38 En punto -enorme, iluminada por muchísimos focos y rodeada de muros y de vallas de alambre- ha aparecido a mi izquierda la cárcel -imponente- de Villena. Y no he sabido rezar por los que han pasado allí  la Navidad sino dejándome guiar por los recuerdos de cuando estuve allí, y por la música.
Media hora después estaba en Elche y me ha dado por repasar las palabras inglesas que pudieran expresar mis sentimientos. Al principio solamente me salían thirsty y hungry. Pero luego -esforzándome mucho, la verdad- me han salido otras mejores. Y me he puesto muy contento cuando he ordenado tres de ella así: glad, happy, plethoric.(ACTUALIZACIÖN: Una amable comentarista me advierte de que plethoric no significa lo que yo creía).


19:38: En punto, mi GPS me decía: ha llegado a su destino. Y era verdad. Alguien había puesto sobre las salinas de San Miguel una luna llena Y las luces de Torrevieja parecían trocitos de luna que se hubieran puesto en fila -entre el mar y laguna- como para darme la bienvenida.
Ya sé, ya sé que ni la luna llena ni las luces de Torrevieja estaban allí porque iba a llegar yo. Pero estaban allí cuando he llegado -como dándome la bienvenida- y he pensado que quien las ha puesto allí debe ser muy amable... Y muy previsor. Porque estaban allí cuando he llegado; cinco minutos antes de lo que me anunció mi GPS cuando salía yo de la M30 y me incorporaba a la autovía de Alicante.
Se me pasa todo volando.

6 comentarios:

  1. Me temo que la palabra "plethoric" se la ha inventado usted. No existe en inglés. Me he tomado la molestia - considérelo un regalo de reyes para usted - de buscar en el diccionario posibles traducciones de "pletórico", y son:
    "full of expectation", "teeming with life","overjoyed" and "bursting or brimming with happiness.".
    ¡Qué bien le sienta a usted viajar!
    A mí también me encanta la carretera. De pequeña quería ser
    camionera...

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  2. Qué ansiedad.

    Debería aclarar lo de su estancia en la prisión.

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  3. Buenas tardes don Javier. ¿5 minutos antes? volando en Forfi sin licencia; Sepla que hay que presentar plan de vuelo a la jefatura de Aviación Civil para el pertinente permiso, creo que su licencia profesional sólo le permite caminar sobre las aguas y ascender hasta perderlo de vista, atravesar paredes no se lo aconsejo sin entrenamiento previo y unción. Un abrazo.

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  4. ¡Que lástima, doña Virginia! ¡Con lo bonita que es la palabra! ¡Y resulta ser otro falso amigo! En fin, "overjoyed" tampoco está mal. ¡Gracias!
    Don Fernando: fui capellán de ese sitio durante un año.
    Don NIP: Mi GPS empieza a pitar en cuanto paso de 128. De todas formas me adelantaban bastantes coches. Por cierto, yendo hacia Madrid me adelantaron dos que se pegaron un castañazo poco después.

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  5. Me acuerdo,casi perfectamente,de tu tiempo de capellan en la carcel de Villena.Me acuerdo de lo que nos contabas,sobrino don Javier,y de una interna,me parece ridículo no escribir "presa" que trasladaron...Me quedo con este momento de tu viaje y digo que debe ser muy interesante viajar contigo mismo.Un abrazo de Janusa

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