Don Jose Manuel Vidal está de un humor excelente. Ha escrito un memorándum o algo así como un borrador de Carta Pastoral dirigida a los obispos. Piensa don Jose Manuel que los obispos deberían firmar lo que él ha escrito. Cuando la gente está de buen humor escribe mucho. Y si es gente con vocación arzobispal su periodismo digital adopta tintes proféticos.
Veamos.
Empieza don JMV diciendo que la Iglesia española se ha librado del tijeretazo del gobierno. ¡Pobriño! Se ve que habla poquito con los de Cáritas que aún están esperando que les den lo que les habían prometido cuando -hace años- empezaron a montar comedores por Españita. Se ve que don JMV no está pendiente -como yo- de una partida de 200.000 euros que el Estado prometió dedicar a la restauración de la iglesia de San Miguel hace años.
Luego sugiere lo siguiente.
1. Rajoy -como es sabido- necesita pesetas y, en su loco afán por conseguirlas, podría dedicarse a la hurgatoria y empezar a meter la mano entre los cojines de los sofases de la Iglesia para ver si -cobrándole a la Iglesia el IBI por cada catedral y comedor de Cáritas- saca algunas bolanganas aunque, para eso, tenga que denunciar o "reformular" -je, je, dice "reformular"- los Acuerdos Iglesia Estado.
2. Antes de que tal cosa suceda -concluye triunfalmente don JMV- la Iglesia debería renunciar a las exenciones fiscales porque -dice don JMV- puede permitírselo y quedaría bien. Es como si dijera: antes de que te lo quiten, entrégalo como propina. Tiene gracia ¿verdad?
El risueño Vidal habla a los obispos como si los obispos fueran los dueños del patrimonio de la Iglesia y pudieran ir dando propinas para quedar bien. Si él fuera obispo no dudaría en renunciar a todas las exenciones fiscales de la Iglesia con tal de mantener inalterable su sonrisa y su peculio propio y su imagen de tipo jovial.
Es tal su humor que hasta las citas bíblicas que trae a colación resultan cómicas. Cita don Vidal al Profeta: consolad a mi Pueblo. Y lo traduce así: subidle los impuestos.
Tiene gracia don José. Pero, todo hay que decirlo, su desaliñado modo de escribir no habla bien de su profesionalidad.
Y, como todo hay que decirlo, diré que yo no me habría reído tanto con las ocurrencias de don Vidal si no fuera por don Todoerabueno que me ha dado la pista en Twitter.

Sobrino mio,no consigo reirme,ni siquiera sonreir,con lo que dice este señor.Más bién me dá cien patadas,será que carezco de sentido del humor para percibir gracia o fina ironía (en Vidal,no en tí).Un abrazo de Janusa
ResponderSuprimirLéalo usted otra vez, querida tía. Imagine usted que don JMV se ha puesto una mitra en la cabeza para escribirlo y verá cómo se troncha.
ResponderSuprimirD. José Baduel Vidal!
ResponderSuprimirDodaalmenteee dacuerdo bom usté!
Vesdeee voyy! ddeeejamos de barcar la X en el dabono dranspoortee!
Hombre! dabraseee disto! gueee vispeeendioo! algame Dios!
"Cuando la gente está de buen humor escribe mucho", dice usted. Lo opuesto es todavía más cierto: cuando la gente está de muy mal humor, escribe muchísimo. Por eso casi todos los grandes escritores han pasado por periodos que ahora se llaman "depresivos". La gente realmente feliz no escribe apenas, o escribe poco y sobre cosas insulsas.
ResponderSuprimirComo dijo Tolstoi, que conoció bien la pena, "todas las familias felices son iguales; las infelices, lo son cada una a su manera." Y él escribió, claro, sobre las infelices. Y Conrad, diagnosticado con nada menos que un trastorno fronterizo, dijo en una carta a un joven escritor que le pidió consejo sobre cómo escribir bien, que para escribir bien hay que buscar lo más oscuro (dark) de la propia alma, aunque usaba la palabra alma ("soul") en el sentido moderno de "psique".
Amable doña Virginia: Usted cita que se las pela. Pero las citas que trae a colación aquí no me parecen luminosas.
ResponderSuprimirPor periodos depresivos pasamos todos y eso no garantiza apenas nada. También pasamos por periodos de euforia. Cada uno experimenta la felicidad y la infelicidad a su manera, de un modo personalísimo que le interesa sobre todo a uno mismo.
La literatura es otra cosa. Uno puede recomendarle a un joven escritor que busque lo más oscuro de su alma pero también puede recomendarle que busque lo más luminoso. Y, quizá, lo mejor, sea recomendarle que se conozca a sí mismo con sus luces y sus sombras. En las "Confesiones" de san Agustín, en "La Divina Comedia" o -por no ir tan lejos- en "El Quijote" y en la "Noche oscura" hay mucha alegría y mucha poesía y mucho conocimiento de las luces y de las sombras interiores y exteriores.
Dice usted que "la gente realmente feliz no escribe apenas, o escribe poco y sobre cosas insulsas". ¿Conoce usted a mucha gente realmente feliz? ¿Tiene usted datos
que apoyen su afirmación?
Dios es feliz y, desde luego, escribe poco aunque inspira mucha y muy buena literatura a los hombres.
La mala literatura no está siempre del lado de los felices ni de los infelices sino -a menudo- de los que hacen espectáculo de sus estados de ánimo y confunden la felicidad con la estupidez y la depresión con la lucidez o viceversa.
Yo conozco a algunas personas que son muy felices -por supuesto sufren mucho y son humildes- y que escriben. Algunas de esas personas escriben diarios, o blogues o frases sueltas para una catequesis. Quizá nunca publiquen un libro pero, si lo hicieran, nadie diría que escribieron sobre cosas insulsas. He dicho.
Me ha gustado mucho su respuesta. ¡Gracias! La verdad es que lo que dice usted es perfectamente compatible con mis oscuras citas. Quien busca conocerse a sí mismo - que es lo que en realidad quería decir Conrad - llega a la sombra, pero también, al final, a la Luz. Desde luego es la Luz - la del Espíritu - la que inspira la buena escritura. Como decía Jean Rhys, "la melancolía es sólo la sombra de la luz". Nunca una sin la otra.
ResponderSuprimirGracias a usted. Me regaló usted un libro muy divertido "Alegres y en compañía". Mma Ramotswe con su sentido común, su ingenuidad y su lucidez me resulta mucho más familiar que los personajes torturados por las dudas, la angustia y todas esas cosas.
ResponderSuprimirQue interesante y encantador intercambio de pareceres.
ResponderSuprimirMe ha servido y todo lo que me sirve me lo guardo en la buchaca.
Gracias!
JyY