Entre los pijos más pijos del mundo están los que han ido a ver "Encontrarás dragones" y se han sentido muy afectadossss porque, oseassss, es muuuuuuy fuerte que pongan a un saaaanto como si fuera revolucionario, oseass. No faltan pijos que han salido encantados: ¡Qué guay, tía!
Por cada pijo de derechas hay un idiota de izquierdas que se siente obligado a filosofar sesudamente sobre el fenómenosss y a demostrar que un cura que no es de izquierdas debe ser un fascista. Los extremos se tocan. No faltan pijos de izquierda que han salido muy afectadossss y osesass.
Un inglés nada místico ha hecho una película ambientada en la guerra civil española. No ha hecho una película de fascistas contra demócratas -oseass de malosss contra buenosss- ni de comunistas contra católicos -oseass de buenos contra malosss- sino una película en la que un cura católico llama "Opus Dei" al perdón, al trabajo bien hecho, a la Iglesia Católica y a sus amigos de izquierdas y de derechas.
Pero los más pijos del mundo mundial son los que se hacen lenguas de Ágora y de Camino porque entienden -je, je, he dicho "entienden"- que en esas películas está compendiada la Historia en su mismidad. ¿Cómo llamar a los que se hacen lenguas de Ágora y de Camino? Decir que son pijos, fascistas o comunistas sería quedarse corto redundado mucho. Si digo que son pedantes me dirán -con razón- que yo lo soy más. Yo entiendo -je, je, he dicho "entiendo"- que a los que se hacen lenguas de Ágora y de Camino les haya -¿fastidiado?- contrariado un poquito el hecho de que un agnóstico pueda haberse inspirado en un cura católico para exorcizar a los dragones de los pijos de Eva.

D. Javier: lo ha dicho ud. estupendamente, pero el capellán y los presos, lo han dicho ¡¡excelentemente!!.
ResponderSuprimirY de los pijos de un lado y de otro, pues eso: los pijos, pijos son.
Un abrazo.
Balbi.
Ah...se me olvidaba: que estamos ya en tiempo ordinario; lo digo por que tiene que volver a cambiar el texto de "invitación" a comentar.
ResponderSuprimirBalbi.
Buenos días don Ja. Sin haber pisado una prisión este Melón que por sus obras merece el infierno a pulso ha vivido ese perdón de Dios y la paz de Cristo y como muestran los presos -superrrfuerte- todo depende de la luz vital que tenga nuestro ojo a la hora de ver la película. Muchos funcionarios de la O. seguirán afectadosss igualmente, dentro y fuera han de descubrir que no llevan una super marca para distinguirse ó marginarse sino para implicarse en el Evangelio que es lo másss megafuerte de todo y que el director ha sabido colgar como un visillo en la escena para lograr el espacio de la O. de Dios, insisto; de Dios.Un abrazo.
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