Puede ser otro socialista. También el mejor amigo de un cura puede ser otro cura. Y el mejor amigo de un fraile puede ser otro fraile.
Pero siempre planeará sobre esas amistades la duda de si se trata de amistad, de compañerismo, de corporativismo o de algo peor como la complicidad.
Dios, que es Sabio, hizo al hombre y a la mujer. A los políticos les dio la compañía adecuada de los profetas. A los laicos -se ve que confía muchísimo en ellos- les ha dado la compañía adecuada de los curas y a los curas -pobriños- nos ha hecho célibes. Se ve que confía muchísimo en nosotros.

Buenas tardes don Javier. Está claro que el mejor amigo de un sociata no será nunca el obrero ni mucho menos el chófer. Un abrazo.
ResponderSuprimirEntonces.. ¿El mejor amigo del hombre, es Dios?.
ResponderSuprimirSobre lo de los pobriños, (solo por mirar todas las posibilidades no se enfade svp), quizas es que no se fia mucho y los quiere cerquita.
A mi sobrino "Tsunami",es mejor tenerlo cerquita. Él la arma igual, pero es más fácil acudir a rescate y me divierte verlo.
Es solo una posibilidad...
Doña Miriam,digo yo que a los que no somos célibes también quiere el Señor tenernos cerquita.Es broma,creo que comprendo bién su intención.Y ahora que lo pienso,a todos los que por aqui paseamos,nos ha dado-a través de su intermediario don Javier,este glob.Un abrazo de Janusa
ResponderSuprimirDoña Janusa, estoy totalmente de acuerdo con usted. Este glob es un regalo del Jefe pilotado por don Javi.
ResponderSuprimirUn abrazo, me voy a estudiar otro ratico.
Pensando en lo que comenta D Janusa, me ha surgido un dilema (pero no de los existenciales, sino de los ligeritos)
ResponderSuprimirCreo y me alegra saber q el Jefe está cerca de todos, todos todos sin distinción.
Peeeroooo tb me gusta pensar q se arrima un poco más a los que, solteros casados viudos o enamorados, en un momento dado giran la cabeza para comentar algo o apoyarse y no encuentran una oreja o un hombro a su lado.
Se contradice una cosa con la otra… pero me gustan ambas ideas.
Espero encontrar algún día una forma de “encajarlas”; quizas eso solo lo puedan entender las mamis
Buen fin de semana a todos, aunque sea estudiando (al menos no hace tiempo primaveral para salir)
Querido amigo, tu entrada es capciosa.
ResponderSuprimirUn socialista, ser humano por excelencia, puede tener muchisimos amigos, que seran con toda probabilidad de varias formas de pensar y de sentir, como no puede ser de otra manera.
La persona que hace la primera entrada responde que nunca podrá ser amigo del obrero. Ignoro a que se dedica o que profesion ejerce, esta persona, pero estoy casi seguro que si hubiera trabajado en una mina de carbon, delomandose para sacar unos duros o euros con los que dar de comer a su familia, comprenderia que la lucha de los trabajadores por no ser demasiado explotados, está más que justificada y por tanto, sería un candidato innegable a ser amigo de un socialista.
Tambien un cura, que comparte el pan con el necesitado, que da cobijo a quien no tiene casa, y que en la medida de sus posibilidades ayuda a su alrededor, es con toda probabilidad, un socialista metido en una sotana.
Enfin que amigos se pueden tener y de hecho se tienen de diferentes colores e ideologías, y que entre amigos, algunas cosas no se preguntan, y entre ellas una ¿a quien votas? ¡¡ aunque hay gente, (no son mis amigos) para quien esto es determinante.
Un abrazo Javier y un saludo a todos
Juan
Amigo don Juan:
ResponderSuprimirUn socialista es un ser humano por definición, no por excelencia. Y, naturalemente, puede tener muchos amigos que no sean socialistas lo cual no excluye que el mejor amigo de un socialista -en concreto- pueda ser otro socialista. Pasa lo mismo con los curas. Somos seres humanos por definición, no por excelencia, y podemos tener muchos amigos que no sean curas. En fin que no hallo nada capcioso en lo que he escrito.
Concuerdo con usted en que un socialista puede ser amigo de un obrero. Me gustaría decirle a usted que conozco socialistas que son muy amigos de los obreros pero es que no conozco -creo- a ningún socialista. Me consta que en el siglo XIX hubo bastantes socialistas pero nunca he contemplado con mis propios ojos a uno. Supongo que convendrá usted conmigo en que no es lo mismo ser del PSOE que ser socialista.
Capciosa me parece su presunción de que un obrero que lucha por no ser explotado -esa es una lucha tan vieja como el mundo y muy concreta- sea especialmente proclive a buscar a sus amigos en los raros cenáculos socialistas. Como usted sabe muy bien, la lucha por la subsistencia -o incluso por la justicia- casa mal con las ideologías -cosas teóricas y vagas-. Puede usted creerme o no pero le aseguro que entre mis amigos hay más obreros que filósofos y que ni uno solo de ellos es socialista.
Capciosa me parece también su presunción de que -tras la sotana de un cura que ve a Cristo en los pobres- hay un socialista. Lo que hay bajo esa sotana es un cura.
Entre amigos, don Juan, se pregunta casi de todo. Usted sabe que yo soy tímido y cortés y que procuro no preguntar nada. A veces mis amigos me cuentan cosas sin que yo pregunte. Si se trata de pecados nunca los comento y ni siquiera tomo nota de ello. Pero si un amigo usa una seña de identidad -socialista, atea, católica u otra- me tomo tan en serio su seña de identidad como espero que mis amigos tomen en serio las mías.
No me gusta nada que confundan mi sincera profesión de fe católica ni mi sacerdocio con una especie de socialismo enfundado en una sotana porque, entre otras cosas, quienes profesamos la fe católica profesamos una cosa concreta a diferencia de los liberales que militan en el PSOE cuya profesión es la confusión. Así que no sea usted capcioso ni confuso.