martes, 1 de noviembre de 2011

Elogio del Padre Apeles.

No conozco al Padre Apeles. En el blog de don TEB -que es donde me entero de las cosas- me he enterado esta mañana de que don José Apeles ha sido entrevistado en La Noria. Saltando de enlace en enlace he ojeado varios vídeos en You Tube en los que puede verse a don José entrevistando a algún personaje o siendo entrevistado por alguien. También he leído algunos comentarios sobre él que destilan un odio general hacia la Iglesia Católica desatado en particular -y sin razón, en mi opinión- por el Padre Apeles. No me detengo en esos comentarios porque los odiadores genéticos están genéticamente incapacitados para el diálogo.
En el absurdo caso de que yo fuera obispo animaría al Padre Apeles a dedicarse precisamente a aquello para lo que, al parecer, ha nacido: a explicar la doctrina católica allí donde menos interesa y más repercusión tiene. Luego, por supuesto, estaría con él y -siempre que fuera necesario- le daría consejos. Mi fundamental elogio al Padre Apeles es este: si exceptuamos a los Papas que han salido en televisión, jamás -nunca jamás- he visto en la televisión a otro sacerdote tan osado y, al mismo tiempo, tan ortodoxo. Han salido en la tele curas muy azorados -como yo mismo lo estaría si saliera en la tele- y curas pasteleros y premiados y obispos que divagan y aburren y hablan a los convencidos. Pero sacerdotes osados y ortodoxos: el Padre Apeles, los Papas y cuatro o cinco más.

Mi segundo elogio para el Padre Apeles querría subrayar su buen humor. No es fácil sonreír ante las cámaras de TV cuando eres cura y estás sometido a una presión muy grande. Con la misma excepción a la que he aludido antes -la de los Papas- no he visto en la TV una sonrisa más simple ni más sincera en los labios y en los ojos de un sacerdote. Por alguna extraña razón, los sacerdotes torcemos el gesto cuando alguien nos contradice y -lógicamente- preferimos el ambiente cordial de una Misa o de una catequesis o de la COPE al ambiente mundano de un estudio de Televisión.

Tengo otro elogio para el Padre Apeles: su humildad. Ya sé, ya sé que ustedes están pensando en el amable san Fancisco de Asís a quien no conocieron -ni conocen- y a quien imaginan como a un tipo manso que hablaba bien de las focas y de los pajaritos y ponía en apuros al Papa. Yo elogio la franciscana y simple humildad del padre Apeles que lo lleva a reconocerse soberbio -porque lo es como todos nosotros- y a declarar que ni es ni se siente llamado a ser franciscano y a decir, sencillamente, qe lucha contra esa soberbia y que el ideal de un cristiano no es el san Francisco de las estampas sino el Cristo de la Cruz. Poque ser humilde no es poner cara de obispo humilde -o de cura progre humildísimo o de franciscano- sino ser capaz de sonreir ante las cámaras de la TV con una sonrisa simple y reconocer que estás luchando contra una soberbia que -a menudo- te puede. Y elogio esa simplicidad franciscana del Padre Apeles que se viste de cura y sale en la tele y da testimonio de la fe católica sin cortarse un pelo.

Mi último elogio para el Padre Apeles tiene que ver con su catolicidad. Solamente hay un tipo de sacerdote católico del que no me fío. No me fío ni un pelo del sacerdote católico que recibe un premio -un Príncipe de Asturias por ejemplo- y luego sale en la tele -o en la Radio Nacional- y aprovecha la ocasión para hablar mal de los curas tradicionalistas -que son seis o siete- y de los curas integristas -dos o tres- y para decir que todos los que no estudiamos en su seminario y en su época somos tradicionalistas y carcamales y no dice ni una palabra sobre el aborto. Algunos de mis mejores amigos son curas católicos. Al Padre Apeles no lo conozco. Si el Padre Apeles hiciera una ONG para salvar las vidas de los niños más desnutridos del mundo y saliera en la tele promocionando su ONG -o su libro- y se avergonzase del Catecismo de la Iglesia Católica yo no solamente le retiraría todos mis elogios; pensaría que es un desgraciado.

Que esté deprimido no me extraña nada. Yo también lo estoy a veces. Si hubiera un obispo católico a su lado estaría contentísimo.

Amo mucho a los obispos. Odio ser áspero. Pero debo decirlo: si enchufo la tele o el blog y veo al Padre Apeles me pongo muy contento. Si dan noticias de la Conferencia Episcopal y no me duermo, hago zapping.

14 comentarios:

  1. Dios renueva todas las cosas, Don Javier: este admirable padre Apelles no es el mismo que hace unos años, cuando iba a Tómbola no precisamente a hablar del Magisterio, sino de mil cotilleos insanos.

    Me alegro por él y rezo para que algún día yo también sea valiente.

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  2. Supongo que al final lo importante es que Dios solo sabe contar hasta uno (ojo¡¡¡ este es otro comentario, no es duplicado del de antes, no vale saltárselo.... porfav)

    Y que desde que Uno murió destrozado y humillado en la Cruz por esos "uno", no hay cardenal, bebé, controlador, saltimbanqui, político, samurai o cocinero que no merezca una oración o más.

    Sobre el P Apeles, no tengo ni idea de como era, como es ni como será. Mi aportación sobre el tema.. cero; sorry (esta es mi aportación in english)

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  3. Opino exactamente igual que Fernando.Me alegra mucho el cambio.Yo no suelo ver casi la Tele,me aburre mucho sobre todo ese tipo de programas basureros.Cuando,hace mucho tiempo,me dijeron que un sacerdote estaba en ese circo,lo que vi y escuché no me gustó nada.Un abrazo de Janusa

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  4. Amable don Fernando: En mi opinión el Padre Apeles es el mismo de siempre. Solo que ahora está, como tantos, sin trabajo y deprimido. Estos días he recordado una enseñanza de san Josemaría. Decía algo asi como que el sacerdote debía tener la humildad de no estar de moda. Creo que no invitaba con eso a los sacerdotes a estar pasados de moda sino a no preocuparse por la moda aunque estén de moda. Ahora llaman "valiente" a cualquier católico que reniega de su fe -sobre todo si es cura- y se mete con el Papa. El Padre Apeles podría haberlo hecho y no lo hizo. De ahí mi elogio. Si lo hiciera retiraría mis elogios y lo consideraría un desgraciado aunque le dieran el premio Príncipe de Asturias.

    Amable doña Miriam: ¡Gracias por comentar! Del Padre Apeles sé tanto como usted. Por lo que dice colijo que es un sacerdote católico. Por cómo lo dice colijo que ama el sacerdocio y profesa sinceramente la fe católica. Y me resulta mucho más amable el sacerdote que va a la tele para cotillear con los cotillas que el otro sacerdote que ve la tele para enterarse de los cotilleos y se atreve a criticar a su hermano, pero no se atreve a salir en la tele. Cuando salga en la tele un cura -o un obispo- tan ortodoxo, tan osado y tan divertido como el Padre Apeles, ya verá usted qué elogios le dedico.

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  5. Excelente comentario. Lo subscribo 100%. Por una vez alguien rompe una lanza por el brillante Padre Apeles, que él sólo hace más servicio a la causa de la Iglesia con su inteligencia que tantos que se llenan la boca con la aplabra "caridad" y no la practican (empezando por ciertos mitrados y hasta purpurados)...

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  6. Si alguna vez me pasara lo mismo que al P. Apeles (me refiero a estar deprimida, sin trabajo, etc, etc, etc.), me gustaría que alguien me dijera las cosas que ud. le dice en esta entrada a él.
    Ojalá le lleguen estas opiniones y otras tantas como estas, y nuestras oraciones para que pueda encontrar otra vez el punto en el que hacer palanca y levantar el vuelo.
    Un abrazo, D. Javier.
    Balbi.

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  7. Gracias por contestar... con tanta paciencia. Tanto silencio, empezaba a temer una respuesta tremebunda. Y es q este blog tiene un punto muy grande de imprevisible

    Impresionante viernes para todos


    (Mola lo de "colijo")

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  8. Hola,
    No tengo nada contra el padre Apeles, y si el hombre lo esta pasando mal, espero que le eche coraje y salga del punto negro en el que se encuentre. En lo tocante a sus comentarios, creo que el padre Apeles es extremadamente incoherente. No me extraña que esté tan perdido.

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  9. Hola, amable doña Carmen. Si el Padre Apeles es incoherente o no, yo no lo sé porque no lo conozco. Si hubiera hecho en la televisión las declaraciones que han hecho algunos curas famosos y premiados, yo le daría el premio a la incoherencia y diría que es un desgraciado. Hace poco, un amable obispo decía -mis orejitas lo oyeron- que "la Iglesia Católica estaba pagando ahora su silencio durante el franquismo". Contuve la risa y no me atreví a decir lo que pensaba: Que la sufrida Iglesia está pagando ahora el respeto servil de algunos hacia los curas que han sido premiados por el amable Príncipe de Asturias.

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  10. Don Javier, ¿qué puede significar que un sacerdote esté sin trabajo? ¿Cómo es posible eso?

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  11. El sacerdote de Dios Apeles lo está pasando mal, al menos eso dice abiertamente en la TV.

    Bien! rezamos por él.

    Estamos de acuerdo con D. Javier en todo.

    El otro día cenamos con un sacerdote de 74 años, chileno para más señas.

    Sabe D. Fernando cual era su labor ahora ya jubilado?

    Crear "residencias" (pisos compartidos) para los sacerdotes jubilados que no tienen posibles y tienen que buscarse la vida para dormir caliente porque no tienen un chavo para caerse muertos...ser sacerdote es un chollo! todo el mundo lo sabe!

    Y...la visita del "padre Apeles" a "La Noria" ha sido Providencial, tras su programa, vino el de la madre del "Cuco" (todo esto viene en el resumen de prensa diario que me pasan en el despacho).

    Pues resulta que tras este programa han retirado la publicidad del programa:

    -. Campofrío.
    -. Nestlé
    -. Banco Sabadell.
    -. Bayer
    -. Quesos Diner.
    -. Panrico (donuts)

    y alguno más.

    Bienvenido sea!

    Un abrazo,

    JyY

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  12. Puede ocurrir, don Fernando, que un sacerdote no encuentre acomodo en parte alguna. No es tan raro. Algunos aceptan con resignación lo que les han asignado y lo llevan como pueden durante toda la vida. Otros se rompen. Pasa en todos los gremios ¿no?

    Don JyY: Gracias por la información.

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  13. Gracias por la aclaración. Me parece horrible que pueda ocurrir eso.

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  14. Yo no sabía nada de las declaraciones,o contestaciones del P.Apeles.Si está deprimido,!ojo,es palabra muy seria,he tenido muy cerca un suicidio!,supongo que su obispo y los sacerdotes que le conocen intentarán echarle una mano.Yo lo haría si le tuviese cerca y él se dejase.Y me parece admirable el que firmas retiren su piblicidad a un programa que dá cancha,previo montón de euros,a la madre del Cuco ese.No sé lo que dijo,jamás vería esas mierdas-estando en sano juicio-Yo hubiese propuesto,para esa noche,apagón general.En serio,me parece obsceno.Un abrazo de Janusa

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