lunes, 31 de octubre de 2011

Camina, se purifica y se pasma.

La experiencia de la Iglesia demuestra que toda forma de santidad,
aun siguiendo sendas diferentes,
pasa siempre por el camino de la cruz,
el camino de la renuncia a sí mismo.
Dichosos los sufridos.
(Jesucristo).


Camina la Iglesia hacia el Cielo cantando Hacia ti, morada santa, y Qué alegría cuando me dijeron y otras cosas. Lleva ya dos mil añitos caminando y luchando -de ahí su nombre "Iglesia militante"- contra los enemigos del alma que son el mundo, el demonio y la carne. Hay quien dice que no es amable la Iglesia Peregrina y Militante. Pero es que caminar y luchar fatiga un poco. Sobre todo luchar. Se reciben heridas, se llena uno de polvo y de sangre y de sabañones. Sufrida Iglesia Peregrina y Militante: dicen que no eres amable. A mí me encantas. Me encanta ver cómo envejeces y rejuveneces en mí y en mis hermanos -sobre todo en los Papas y en mis padres- mientras caminas y luchas y lo soportas todo -incluso mis pecados- para llevarme al Cielo.
Se purifica la Iglesia cuando camina y cuando lucha. Pero, a veces, no bastan las fatigas y las luchas de esta vida para entrar en la Gloria de Dios. Porque en la Gloria de Dios no puede entrar nada impuro. ¡Son tantas nuestras impurezas! ¡Son tantos nuestros pecados! Un santo dijo que una vida es poca cosa para desagraviar. Pero Dios es enorme y paciente y nos conoce. Sabe que a veces el corazón del hombre no aprende hasta el final. Y hasta el final tiene Dios la amabilidad de esperar. Las Benditas almas del Purgatorio están abrazadas a la Cruz de Cristo y, por eso mismo, están salvadas. Pero no están en la Gloria. Están sufriendo. Quizá sufran más que nosotros porque nosotros tenemos el consuelo de los sacramentos -por no mencionar otros consuelos menos santos- y ellas solamente tienen la Cruz de una noche muy oscura. Es un misterio, claro, pero ocurre que el Cielo las ha puesto en nuestras manos para que nuestra comunión con los que han muerto nos urja a caminar y a luchar sin olvidarnos de ellas. Al hombre que se ocupa de sus cosas le llega un mensaje del cielo: recuerda a los más pobres de los pobres; no te olvides de las benditas ánimas del purgatorio. No te olvides de tu alma.
Camina y lucha, se purifica y se pasma la Iglesia Peregrina. Pero la parte más pasmada de la Iglesia es la triunfante que -todo hay que decirlo- es, con mucho, la mejor parte de la Iglesia. Está en la Gloria por los siglos de los siglos si se puede hablar así de la eternidad. Todos los santos que en el mundo han sido -incluso los decapitados por causa de la justicia- tienen a Cristo por Cabeza. Cada día crece la amabilísima Iglesia triunfante en estatura y gracia ante Dios y ante los hombres.

6 comentarios:

  1. Y hoy y mañana La Estrella de la Mañana iluminará el Purgatorio de manera especial.

    Son "sus" días.

    Son los días en que la Santísima Trinidad deja al Amor de Madre que aumente en un número significativo la Iglesia triunfante.

    Hoy y mañana es fiesta grande en Casa.

    Almas del purgatorio, no nos olvidéis cuando os encontréis ante Dios...amor con amor se paga eín?

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  2. (si ya lo he explicado... se siente pero lo repito)
    Cuando daba catequesis (aing, como lo hecho de menos) les decía a los peques (4-5 añitos) que escogieran un alma para sacar del purg., un abuelito, una mama, un profe, un médico....
    - Joan, ¿tú a quien salvas, por quien rezas?
    - Por todos
    (uff, espero q el resto no lo haya oido o me fastidia la clase)
    -Y tú María... ¿por una mami?
    - Por todos
    - Xavi Seguro que hay algun futbolista ...
    - Yo los quiero a todos en el cielo.

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  3. Las palabras que cita de BXVI lo dicen todo. El camino de la cruz es el de la renuncia a sí mismo. Cuando uno mismo - por su propio camino personal - llega a esta conclusión, es como si ya no quedara nada más que decir. Está todo en esa Verdad. La Cruz es victoriosa porque cuando se consigue la victoria en la batalla contra el "yo" personal - egocéntrico y lleno de intereses e ilusiones (vanidad) por naturaleza o esencia -, aunque sea solo una victoria transitoria, con "recaídas", en el alma hay entonces "sitio" para que el Espíritu actúe en nosotros.Donde hay "Yo" no hay comunión del alma con Cristo. Perdone, Don Javier, si he dicho algo poco ortodoxo. Es como yo lo siento, al menos. Y también he leído muchos testimonios de personas profundamente espirituales y todos llegan a la misma conclusión. Por eso me he atrevido a decir esto.

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  4. Doña Virginia: Creo que le gustará leer esto: http://compostela.blogspot.com/2011/10/simone-weil.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+blogspot%2FSaXT+%28Compostela%29

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  5. Muchas gracias por su referencia. Acabo de pasar un rato buscándola sin éxito. He encontrado mucho en "compostela.Blogspot" sobre Weil, pero no sé a qué texto sobre Weil se refiere usted. De todas formas, entiendo por qué me recomienda a Weil en relación al "yo": ella vió la relación entre la pérdida del yo (o ego) y Dios.
    ¿A que es maravillosa Simone Weil? Woolf, Stein y Weil: mis tres mujeres favoritas de todo el siglo XX.

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  6. Y...Wilde?

    Perdón! es una maldad mía.

    JyY

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